Historia

LÉRINS, MONASTERIO DE

El monasterio de Lérins es un antiguo claustro en la isla de Saint-Honorat, en la costa meridional de Francia, enfrente de Cannes, fundado por Honorato hacia el año 400. Honorato era de origen galo-romano y parece haber pertenecido a una familia aristocrática. En su juventud comenzó una vida monástica en una isla cerca de Marsella, viajando posteriormente al este y a su regreso visitó Italia e hizo amistad con Paulino de Nola. Luego se estableció en la isla de Lerinum (la actual Saint-Honorat). Pronto creció el número de sus compañeros y, aunque había gran libertad en la forma de vida, Honorato se convirtió en su superior general. Juan Casiano, fundador de la algo más joven comunidad monástica de Marsella, le dedicó una porción de su Collationes patrum y lo califica de presidente del gran claustro de hermanos. Como presbítero, Honorato también desempeñó funciones espirituales.

Es dudoso si la regla del claustro estaba en vigor en Lerinum antes de la introducción de la regla benedictina hacia el año 661. Arnold ha demostrado que el fundador no compuso regla, sino que el orden de vida que estableció según precedentes egipcios se transmitió por tradición. Los ejercicios espirituales incluían ayuno, cántico de himnos y oración a horas señaladas. Los monjes también labraban la tierra y ayudaban en la educación de los jóvenes. Es probable que los estudios monásticos consistieran principalmente de la introducción de medios auxiliares para el entendimiento de la Biblia.

La fundación de Honorato rápidamente logró gran renombre, convirtiéndose en el corazón del rejuvenecimiento para la secularizada Iglesia gala e inspirando en los obispos un espíritu ascético más serio. La isla de Lerinum llegó a ser el vivero del denominado semipelagianismo. Euquerio de Lyón, Vincencio y Salviano, pasaron algún tiempo como monjes de Lerinum. Honorato mismo fue hecho obispo de Arlés en 426, pero murió en 429. Máximo y Fausto de Riez fueron sus capaces sucesores, siendo el segundo uno de los más eminentes defensores del semipelagianismo. Cesáreo de Arlés pasó considerable tiempo en Lerinum bajo el abad Porcerio. Por las incursiones del siglo sexto (la Provenza cayó en manos de los francos en 537) la disciplina del claustro declinó. El abad Marino deseaba introducir una regla más suave y bajo el abad Esteban, que dio hospitalidad a Agustín de Canterbury en su camino a los anglosajones, quedó en total decadencia de disciplina. Hacia 661 Aigulfo, del claustro de Fleury (Saint-Benoît-sur-Loire), reformó Lerinum según la regla benedictina, pero fue asesinado por una facción opositora. Sin embargo, hacia 690 Lerinum había alcanzado de nuevo tal floreciente estado que Amando, entonces abad, afirmó que tenía a su cargo 3.700 monjes.

Hacia el año 730 el rico claustro fue asolado por los sarracenos. Estaba en un estado de depresión de nuevo cuando, en 964, el rey burgundio Conrado cedió Lerinum al abad de Mont-Majeur para la restauración de la orden. Sin embargo, poco después el papa Benedicto VII puso sobre Lerinum al abad Mayolo de Cluny. Posteriormente Odilo de Cluny aparece como abad de Lerinum, que visitó en 1022. Luego siguieron abades locales, pero con la unión con la congregación de Cluny comienza para Lerinum un nuevo período de esplendor. En todos los aspectos la riqueza e influencia del monasterio era todavía creciente en el siglo XIII. En el siglo XIV los monjes no estaban ya dispuestos a ser fratres, sino que deseaban ser domini y en un capítulo general en 1319 resolvieron que sería libre para cada monje, prior y conventual, adquirir y administrar propiedades. Urbano IV y los papas de Aviñón, Juan XXII y Clemente VI, le otorgaron ricos beneficios in commendam. Los intentos de reforma, en relación con los esfuerzos de Benedicto XII, demostraron ser de poca utilidad.

Durante el Cisma de Occidente el monasterio se puso del lado de Roma. Tras haber sido de nuevo consignado en la segunda mitad del siglo XV a abades encomendados, el monasterio entró en un nuevo período en 1515. Para apresurar la reforma del claustro, el titular en ese momento, Augusto de Grimaldi (posterior obispo de Grasse), trajo algunos monjes de Cluny y se las arregló para anexionar Lerinum a la congregación benedictina italiana de Santa Justina de Padua. Sin embargo, tras su muerte, Francisco I otorgó de nuevo la abadía in commendam. Du Bellay fue el primero en ostentarla; los cardenales Lavalette y Mazarino estuvieron en posesión el siglo siguiente. Cuando tras la muerte de Felipe de Vendôme, in 1727, los monjes prometieron al obispo de Grasse una pensión de 4.000 libras si realizaba, con el cardenal de Fleury, la restauración de la libre elección de abad, el cardenal prefirió apropiarse del monasterio sin más contemplaciones y en 1732 procuró un breve real, por cuyos términos el monasterio le era entregado a condición de obtener la confirmación del obispo, y por tanto la del papa, en perpetuidad a él y sus sucesores. En 1788 el monasterio fue secularizado y en 1791 la isla de Saint-Honorat fue vendida en subasta por 37.000 libras. En 1853 el obispo de Fréjus compró la isla y en 1859 la iglesia fue restaurada para el servicio divino y los monjes de Saint-Pierre de Marsella se trasladaron al establecimiento.