Historia
LINZ, PAZ DE
Paz de Linz es el nombre de un tratado concluido el 16 de diciembre de 1645 en Linz, entre el emperador Fernando III, como rey de Hungría, y George Rakoczy, príncipe de Transilvania. Es importante porque constituyó una de las bases legales de la Iglesia evangélica en Hungría. El protestante Rakoczy, que procuraba conseguir el trono húngaro, formó una alianza defensiva con Suecia y Francia en abril de 1643 contra Fernando, siendo ayudado por la Puerta Sublime, de la que era vasallo. Alegando las dificultades de sus compatriotas y especialmente la opresión de los protestantes reclutó un gran ejército, que puso al mando de Johannes Kemenyi, mientras que Suecia le envió tropas dirigidas por Dugloss y Francia suplió los fondos. A pesar del éxito inicial, Rakoczy vio aconsejable abrir negociaciones con sus oponentes en octubre de 1644. En diciembre, Fernando se ganó el apoyo del gobierno turco y Rakoczy logró que Fernando aceptara sus términos, que principalmente trataban con la libertad sin restricciones de la Iglesia húngara, siendo confirmado el tratado por Rakoczy en Weissenburg el 20 de octubre de 1646. En el acuerdo quedaba obligado a retirarse de la alianza franco-sueca, a remover sus fuerzas de los dominios imperiales y a devolver las ciudades y distritos que había tomado. A su vez, él y sus hijos recibieron dos condados heredables y cinco vitalicios. Sin embargo, la porción más importante del tratado era el otorgamiento de la libertad religiosa a la Iglesia evangélica en Hungría. El uso libre de iglesias, campanas y cementerio le fue otorgado a los protestantes y quienes se les había obligado a aceptar el catolicismo se les permitió regresar a su antigua creencia; los pastores y predicadores no serían expulsados de sus cargos y los que lo habían sido serían repuestos o reemplazados por otros de su propia persuasión. Las iglesias que les fueron confiscadas a los protestantes les serían devueltas, aunque esta cláusula, que afectaba a 400 edificios, levantó tal oposición por parte de los jesuitas que los protestantes se vieron obligados a contentarse con 90. Otros artícluos complemenatrios del tratado imponían una multa de 600 florines por violaciones de sus provisiones respecto a los protestantes. La dieta que consideró los detalles finales de este tratado, tan importante para los protestantes de Hungría, no levantó sus sesiones hasta 1647.