Historia

LLAMAMIENTO

Llamamiento (vocación, latín vocatio, griego klesis) tanto en lenguaje dogmático como en el uso práctico de la Iglesia es ese acto de la gracia divina (gratia applicatrix) con la que comienza el ordo salutis.

La pesca milagrosa. Mosaico del siglo IV en San Apolinar el Nuevo, Rávena
La pesca milagrosa. Mosaico del siglo IV en
San Apolinar el Nuevo, Rávena
Uso bíblico.
Los términos griegos kalein, kletos, klesis se usan tanto en la Septuaginta como en el Nuevo Testamento en el sentido de llamamiento (por ejemplo, Mas id, y aprended lo que significa: "MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO"; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.[…]Mateo 9:13; Cuando los llamaron, les ordenaron no hablar ni enseñar en el nombre de Jesús.[…]Hechos 4:18), de citación ante el tribunal, de invitación a una cena, etc. (por ejemplo, 3 Macabeos v. 14; 4 De nuevo envió otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: "Ved, ya he preparado mi banquete; he matado mis novillos y animales cebados, y todo está aparejado; venid a las bodas." 8 Luego dijo* a sus siervos: "La boda está preparad[…]Mateo 22:4,8; Y el ángel me dijo*: Escribe: "Bienaventurados los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero." Y me dijo*: Estas son palabras verdaderas de Dios.[…]Apocalipsis 19:9). Pero incluso en el uso del Antiguo Testamento el hebreo qara' o el griego kalein tienen el significado de llamar a alguien con algún propósito (comp. Yo soy el SEÑOR, en justicia te he llamado; te sostendré por la mano y por ti velaré, y te pondré como pacto para el pueblo, como luz para las naciones,[…]Isaías 42:6; 48:12; 49:1; 51:2), que puede significar "llamar a la existencia" (Sabiduría de Salomón xi. 25; Baruc iii. 33, 34; comp. Porque El habló, y fue hecho; El mandó, y todo se confirmó.[…]Salmos 33:9). De aquí parte el uso solemne del Nuevo Testamento. El llamamiento procede de Dios; llega al hombre por la palabra predicada, que no es palabra de hombre sino de Dios (Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro.[…]1 Corintios 1:9; Pues su divino poder nos ha concedido todo cuanto concierne a la vida y a la piedad, mediante el verdadero conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia,[…]2 Pedro 1:3; Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibisteis de nosotros la palabra del mensaje de Dios, la aceptasteis no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su ob[…]1 Tesalonicenses 2:13; Y fue para esto que El os llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancéis la gloria de nuestro Señor Jesucristo.[…]2 Tesalonicenses 2:14). Al venir el llamamiento de Dios es un "llamamiento santo" (quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad,[…]2 Timoteo 1:9), un "llamamiento celestial" (Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial, considerad a Jesús, el Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra fe.[…]Hebreos 3:1), un "supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús" (prosigo hacia la meta para obtener el premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.[…]Filipenses 3:14). El llamamiento es un acto libre de la gracia de Dios ((porque aún cuando los mellizos no habían nacido, y no habían hecho nada, ni bueno ni malo, para que el propósito de Dios conforme a su elección permaneciera, no por las obras, sino por aquel que llama),[…]Romanos 9:11), en el que se realizan la elección y predestinación divina (13 Pero nosotros siempre tenemos que dar gracias a Dios por vosotros, hermanos amados por el Señor, porque Dios os ha escogido desde el principio para salvación mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad. 14 Y fue para esto que El[…]2 Tesalonicenses 2:13,14; 2 Timoteo: 1:9-10; y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó.[…]Romanos 8:30). De todo ello se desprende que siempre es el llamamiento eficaz el que se tiene presente; de hecho, es precisamente la elección divina de la gracia la que se manifiesta en el llamamiento. De ahí que aquellos que son cristianos son "llamados santos" (a todos los amados de Dios que están en Roma, llamados a ser santos: Gracia a vosotros y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.[…]Romanos 1:7; Os ruego, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que todos os pongáis de acuerdo, y que no haya divisiones entre vosotros, sino que estéis enteramente unidos en un mismo sentir y en un mismo parecer.[…]1 Corintios 1:10; comp. Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Jacobo, a los llamados, amados en Dios Padre y guardados para Jesucristo:[…]Judas 1:1 "llamados y guardados"). A lo que los cristianos han sido llamados o lo que constituye el contenido del llamamiento es la bendición de la salvación, que está expresado en los más diversos términos: a la comunión con Cristo (Fiel es Dios, por medio de quien fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo, Señor nuestro.[…]1 Corintios 1:9); a la salvación (Y fue para esto que El os llamó mediante nuestro evangelio, para que alcancéis la gloria de nuestro Señor Jesucristo.[…]2 Tesalonicenses 2:14); a la paz de Cristo (Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos.[…]Colosenses 3:15); al reino y gloria de Dios (para que anduvierais como es digno del Dios que os ha llamado a su reino y a su gloria.[…]1 Tesalonicenses 2:12); de las tinieblas a la luz admirable (Pero vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido para posesión de Dios , a fin de que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable;[…]1 Pedro 2:9); a la vida eterna, a su gloria y heredad (Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado, y de la que hiciste buena profesión en presencia de muchos testigos.[…]1 Timoteo 6:12; Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.[…]1 Pedro 5:10; Y por eso El es el mediador de un nuevo pacto, a fin de que habiendo tenido lugar una muerte para la redención de las transgresiones que se cometieron bajo el primer pacto, los que han sido llamados reciban la promesa de la herencia eterna.[…]Hebreos 9:15); a la esperanza de su vocación (Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos,[…]Efesios 1:18; 4:4).

Ya que el llamamiento indica la salvación del Nuevo Testamento, también procura el cambio moral incluido en esa bendición. En lo que concierne al aspecto humano, la obeciencia responde al llamamiento (Y sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que El existe, y que es remunerador de los que le buscan.[…]Hebreos 11:6), de ahí que somos llamados "no a inmundicia, sino a santificación" (Porque Dios no nos ha llamado a impureza, sino a santificación.[…]1 Tesalonicenses 4:7) y la vida del cristiano ha de ser santa "como el que os llamó es santo" (sino que así como aquel que os llamó es santo, así también sed vosotros santos en toda vuestra manera de vivir;[…]1 Pedro 1:15). Si, por tanto, el llamamiento es la eficaz invitación de Dios al hombre, trasmitida por la Palabra, para el reino y sus bendiciones, todos los que poseen tales cosas es mediante tal llamamiento, que, por otro lado, se lleva a cabo a través de Dios y del hombre: "Fiel es el que os llama el cual también lo hará" (Fiel es el que os llama, el cual también lo hará.[…]1 Tesalonicenses 5:24) y "hacer firme vuestra vocación y elección" (Así que, hermanos, sed tanto más diligentes para hacer firme vuestro llamado y elección de parte de Dios; porque mientras hagáis estas cosas nunca tropezaréis;[…]2 Pedro 1:10).

Uso por los reformadores.
El uso de la expresión en la exposición de Lutero al tercer artículo de su Catecismo Menor es importante para la historia del concepto. Pero el término no recibe inmediatamente por ese motivo un lugar independiente en la dogmática. En la antigua literatura protestante se usó en relación con la elección y la Iglesia. Parece haber recibido un firme lugar en la dogmática por vez primera con Hutter (Compendium, XIII. v. 8). Según Calovio inicia el ordo salutis, quien lo define en Systema, x. 1 como una "eficaz introducción en la Iglesia" (ad ecclesiam efficax adductio), mientras que Hollaz (Examen theologicum, III. i. 4, quæstio 1) lo considera una oferta de beneficios por medio de Cristo. Además se hace una distinción entre la vocatio generalis, que por naturaleza, etc., viene a todos los hombres, y la vocatio specialis, que llega a través del evangelio. Esta última puede ser ordinaria, esto es, por la palabra, o extraordinaria, y ésta, a su vez, immediata o mediata. El llamamiento es seria y efficax (en oposición a la idea de los reformados), en tanto que el Espíritu regularmente hace efectiva la Palabra. Más aún, es universalis. Que muchas personas se queden sin el mismo es por su propia falta, pues según Hollaz desde Adán a todos los pueblos, en una u otra manera, se les ha dado una oportunidad de escuchar el evangelio.

Uso en la dogmática.
Dogmáticamente considerada, la doctrina del llamamiento es sólo la aplicación de la doctrina de la Palabra de Dios a la conversión. Por tanto, esta noción no mostrará nuevo contenido dogmático, sino que sólo ofrecerá una confirmación de las cosas que han sido adquiridas. Pero dado que las Escrituras a veces aplican el término y que por medio del catecismo ha penetrado en la conciencia religiosa popular, es correcto que se le dé un tratamiento especial en la dogmática. El llamamiento tiene lugar en el mismo momento en que una persona es consciente de que ha oído (o leído) la Palabra como Palabra de Dios que obra eficazmente en él la voluntad divina para salvación y que no hay momento concebible en la vida cristiana en el que esa revelación de la salvación en la Palabra sea superflua, por lo que el llamamiento es continuo y el cristiano siempre será un vocatus. Por tanto, podemos limitar la noción a la inauguración de la nueva vida; pero, partiendo del pensamiento de la Palabra de Dios, podemos definir el llamamiento como esa influencia de Dios sobre el hombre, a través de la Palabra, que hace posible el comienzo de la nueva vida y las condiciones para su continuidad y terminación. El llamamiento nos procura toda la salvación, como muestran los pasajes de la Escritura citados. Si los dogmáticos como norma, al hablar de la vocación, piensan sólo en la primera influencia de Dios, esto debe complementarse con el hecho de que ese término abarca en sí mismo las otras actividades divinas. Si el llamamiento abarca toda la salvación en su relación con nosotros, es seguro que su contenido es el evangelio, como los antiguos escritores percibieron correctamente. Pero ya que la "ley" y el evangelio están en relación estrecha, la ley también debe ser indirectamente incluida en el llamamiento.