Historia
LOÍSTAS
Loístas es el nombre de un grupo panteísta del siglo XVI. La primera mención a los loístas ocurre en una carta de Lutero fechada el 27 de marzo de 1525, en la que escribe que algunos 'nuevos profetas' de Amberes habían aparecido en Wittenberg y que ponían la mente y razón del hombre al mismo nivel que el Espíritu Santo. Tuvo lugar una disputa, en presencia de Lutero, entre Melanchthon y el dirigente del grupo, un pizarrero llamado Eligius (Loy) Pruystinck; poco después Lutero mandó un aviso dirigido a sus propios seguidores en Amberes contra los 'tormentosos y ruidosos espíritus'. Pruystinck fue sometido a examen por la Inquisición en Amberes (enero de 1526); se retractó y fue liberado con la sentencia de penitencia pública eclesiástica. Sin embargo, sus doctrinas en las siguientes décadas se difundieron no solo en Amberes sino también en las regiones de Colonia, Brabante y Flandes. Pero una investigación adicional en el verano de 1544 terminó en la ejecución de Pruystinck y de seis de sus seguidores, desmembrando completamente al grupo. La actitud religiosa de los loístas puede definirse como un corolario de panteísmo práctico. La naturaleza intelectual del hombre es una sustancia espiritual; en otras palabras, que cada cual posee el Espíritu Santo. Ya que la carne y el espíritu del hombre son completamente independientes y sin influencia del uno hacia el otro, el espíritu del hombre no incurre en responsabilidad por la debilidad de la carne, por lo que el espíritu, como tal, es sin pecado. La meta final del hombre es disolverse en el ser divino. Los loístas basaron sus doctrinas en una exégesis forzada de la Biblia. No parece que hubiera relación entre los loístas y algunos grupos anteriores a la Reforma, siendo completamente independientes de los bautistas. Ciertamente tenían mucho en común con los begardos y los Hermanos del Libre Espíritu. Es justo suponer que las doctrinas panteístas de los 'libertinos', que desde 1545 en adelante fueron combatidas notablemente por Calvino, tomaron su punto de partida en los países latinos de los loístas esparcidos en ese tiempo. David Joris probablemente fue un discípulo de Pruystinck y éste pudo ser influenciado por Hendrik Niclaes, fundador de la Familia del Amor, procediendo de él otras variedades de antinomianos.