Historia
MACEDONIA EN LA EDAD APOSTÓLICA
Macedonia pasó al dominio romano tras la batalla de Pydna (168 a. C.), quedando dividida en cuatro distritos. En 146 a. C. se convirtió en una provincia y bajo Augusto pasó al senado; bajo Tiberio y Claudio estaba bajo el cuidado imperial y quedó unida con Acaya, pero tras 44 a. C. perteneció de nuevo al senado. En los siglos III y IV fue dividida de nuevo en cuatro provincias. Ptolomeo (iii. 13) describe de esta manera su extensión: "Al este, el río Nestus formaba la frontera con Tracia, por lo que Filipos políticamente pertenecía a Macedonia. [Esto concuerda con Por la noche se le mostró a Pablo una visión: un hombre de Macedonia estaba de pie, suplicándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos.[…]Hechos 16:9, cuando el "macedonio" se le apareció a Pablo pidiéndole que fuera a Macedonia, quien fue camino de Samotracia directamente a Neápolis-Filipos, rodeando Tracia.] Al norte, Macedonia limitaba con Dalmacia-Ilírico; al oeste con el Mar Adriático. La frontera meridional es incierta." Como en otras provincias había también un consejo provincial para Macedonia, que probablemente se reunía en Tesalónica, llamada la "primera [ciudad] de Macedonia." Las principales ciudades estaban conectadas por la Via Egnatia, una carretera militar, que Pablo usó desde Neápolis a Tesalónica. Desde Neápolis, enfrente de las isla de Thasos, la carretera llevaba a Filipos, una ciudad fundada por Filipo de Macedonia. Octaviano fundó una colonia romana allí (comp. y de allí a Filipos, que es una ciudad principal de la provincia de Macedonia, una colonia romana ; en esta ciudad nos quedamos por varios días.[…]Hechos 16:12) que fue considerablemente ampliada tras la batalla en Actium. La población era casi enteramente romana, como demuestran las muchas inscripciones latinas. Los amos de la esclava adivina (16 Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. 17 Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Est[…]Hechos 16:16-21) eran romanos. Los oficiales también lo eran (pretores, no politarcas). El número de judíos en Filipos no parece haber sido muy grande, pues Pablo quería quedarse allí sólo unos pocos días. Y en el día de reposo salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde pensábamos que habría un lugar de oración; nos sentamos y comenzamos a hablar a las mujeres que se habían reunido.[…]Hechos 16:13 nada dice de una sinagoga (como en Después de pasar por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.[…]Hechos 17:1), mencionando sólo un lugar de oración para las mujeres fuera de la puerta junto al río. Las siguientes dos paradas en la Via Egnatia, que Pablo sólo tocó, fueron Anfípolis y Apolonia. Luego vino a Tesalónica, anteriormente llamada Termas. De acuerdo a Filipo era una ciudad libre, la capital de la provincia. En el tiempo de Estrabón era muy populosa. Tenía sus politarcas (Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Esos que han trastornado al mundo han venido acá también;[…]Hechos 17:6), aunque su número es incierto, y también un consejo (demos, Pero los judíos, llenos de envidia, llevaron algunos hombres malvados de la plaza pública, organizaron una turba y alborotaron la ciudad; y asaltando la casa de Jasón, procuraban sacarlos al pueblo.[…]Hechos 17:5). Los politarcas tenían jurisdicción policial y eran responsables ante las autoridades provinciales del orden y la paz en la ciudad (Al no encontrarlos, arrastraron a Jasón y a algunos de los hermanos ante las autoridades de la ciudad, gritando: Esos que han trastornado al mundo han venido acá también;[…]Hechos 17:6 y sig.) Que Pablo escogiera esta importante ciudad comercial como campo misionero está de acuerdo con su costumbre; en Hechos un motivo añadido fue que había una sinagoga en la ciudad. Esto "significaba que los judíos de todo el distrito, incluyendo los de Anfípolis y Apolonia, centraban su adoración en Tesalónica" (Zahn). De este modo se explica también por qué el apóstol pasó por Anfípolis y Apolonia. La influencia de los judíos en Tesalónica debe haber sido muy grande; se sentía incluso en Berea, la primera ciudad en pasarse a los romanos tras la batalla de Pydna.