Historia
MAGDALENA, ÓRDENES DE SANTA MARÍA

Al principio la disciplina en los conventos de magdalenas fue extremadamente severa, pero gradualmente se hizo laxa, parcialmente por la admisión de aquéllas para las cuales la orden no fue originalmente diseñada, hasta que en 1637-40 fue impuesta una reforma en París, Marsella, Burdeos, Rouen y otras partes por Vicente de Paúl. Según la nueva regla, que fue oficialmente aprobada en 1640, la orden se dividía en tres grados. El primero era la congregación de Santa María Magdalena, con votos estrictos, que eran asumidos tras un noviciado de dos años y exigía ayuno en Adviento y todos los viernes, así como frecuentes retiros y otros actos de penitencia. El segundo grado de la orden fue la congregación de Santa Marta que no exigía votos y permitía a aquellas que eran verdaderamente penitentes y se habían reformado volver al mundo y casarse. El tercer grado era la congregación de San Lázaro, que retenía a aquellas que se le habían confiado para su reforma.
Otras numerosas órdenes católicas de tiempos más recientes se han dedicado al rescate de mujeres caídas; especialmente son notorias la orden de Nuestra Señora del Refugio, fundada en Nancy por Elizabeth de la Croix († 1649), las Hermanas de San José, fundadas en 1821 y la orden del Buen Pastor, fundada en Angers en 1828. El primer impulso hacia una obra similar en círculos evangélicos lo dio Theodor Fliedner en Kaiserswerth, comenzando en 1833 y teniendo su ejemplo numerosos seguidores.