Historia

MAGISTER SACRI PALATII

Magister Sacri Palatii (Maestro del palacio sagrado) es el título de un oficial de la corte papal, quien suma las funciones de capellán principal y consejero teológico del papa. El primer titular de este oficio se dice que fue Domingo de Guzmán, oficio que todavía es invariablemente ejercido por un dominico. Percibiendo que los ayudantes de los cardenales y otros dignatarios perdían su tiempo en diversiones vanas durante las audiencias de sus señores con el papa, se dice que Domingo exhortó al papa a señalar alguien que les instruyera durante esos intervalos en la Biblia y la doctrina cristiana. Domingo mismo fue designado para hacer eso, teniendo tal éxito que hacia el año 1218 Honorio III, según la tradición, instituyó el oficio de Magister Sacri Palatii. El carácter legendario de esta tradición es evidente por el hecho de que el primer titular cuya existencia puede ser indudablemente establecida fue Bartholomæus de Brigantiis, quien desempeñó el oficio hacia 1236 bajo Gregorio IX. Gradualmente otros deberes fueron añadidos a la enseñanza y en colaboración con el cardenal vicario, el Magister Sacri Palatii ejerció la censura sobre todos los libros, a la vez que controlaba la importación y exportación, la compra y venta de libros en Roma, aparte de asistir a las sesiones de la Congregación del Índice. Esos deberes multifacéticos hicieron que el cargo fuera muy importante. Su titular era miembro del Santo Oficio y de la Congregación de Ritos. En el curso del tiempo muchos de los deberes y privilegios de este oficial quedaron obsoletos. El cargo ha sido desempeñado por muchos dominicos de distinción, tales como Alberto Magno (quien se supone que lo ejerció en 1255-56) y Tomás de Aquino (1262-68).