Historia

MALDAD

Maldad es un término que tiene variadas connotaciones en teología, según su aplicación general o individual. En el primer sentido supone la destrucción causada por el pecado en su aspecto activo (Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal.[…]Génesis 6:5; El ha hecho volver sobre ellos su propia iniquidad, y los destruirá en su maldad; el SEÑOR, nuestro Dios, los destruirá.[…]Salmo 94:23; Castigaré al mundo por su maldad y a los impíos por su iniquidad; también pondré fin a la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los despiadados.[…]Isaías 13:11; Te castigará tu propia maldad, y tus apostasías te condenarán. Reconoce, pues, y ve que es malo y amargo el dejar al SEÑOR tu Dios, y no tener temor de mí--declara el Señor, DIOS de los ejércitos.[…]Jeremías 2:19) y merece condenación y muerte (pero si esa nación contra la que he hablado se vuelve de su maldad, me arrepentiré del mal que pensaba traer sobre ella.[…]Jeremías 18:8; 35:17; Cuando el justo se aparta de su justicia, comete iniquidad y muere a causa de ello, por la iniquidad que ha cometido, morirá.[…]Ezequiel 18:26; 33:13). La maldad es esencialmente el aspecto activo del pecado y connota una falsa tendencia de la razón y la voluntad que es persistente y determinada en su curso (Tienden su lengua como su arco; la mentira y no la verdad prevalece en la tierra; porque de mal en mal proceden, y a mí no me conocen--declara el SEÑOR.[…]Jeremías 9:3; estando llenos de toda injusticia, maldad, avaricia y malicia; colmados de envidia, homicidios, pleitos, engaños y malignidad; son chismosos,[…]Romanos 1:29). Es el orgullo egocéntrico por el que el hombre natural se identifica con sus impulsos pecaminosos ('He escuchado y oído, han hablado lo que no es recto; ninguno se arrepiente de su maldad, diciendo: "¿Qué he hecho?" Cada cual vuelve a su carrera, como caballo que arremete en la batalla.[…]Jeremías 8:6; Por tanto, celebremos la fiesta no con la levadura vieja, ni con la levadura de malicia y maldad, sino con panes sin levadura de sinceridad y de verdad.[…]1 Corintios 5:8) y a pesar de su reprobación y condenación (El ha hecho volver sobre ellos su propia iniquidad, y los destruirá en su maldad; el SEÑOR, nuestro Dios, los destruirá.[…]Salmo 94:23; Castigaré al mundo por su maldad y a los impíos por su iniquidad; también pondré fin a la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los despiadados.[…]Isaías 13:11), es imposible de erradicar (Como un pozo mantiene frescas sus aguas, así ella mantiene fresca su maldad. En ella se oyen violencia y destrucción; ante mí hay de continuo enfermedades y heridas.[…]Jeremías 6:7; 8:6, 9:3; No hay remedio para tu quebranto, tu herida es incurable. Todos los que oigan noticias de ti batirán palmas sobre ti, porque ¿sobre quién no pasó continuamente tu maldad?[…]Nahúm 3:19). Naturalmente, el término 'maldad' se puede aplicar en este sentido a los individuos, ya que la pecaminosidad de cada hombre puede ser considerada como particular o general, según se dé preeminencia a la responsabilidad personal o a la corrupción universal del pecado (Por tanto, desechando toda malicia y todo engaño, e hipocresías, envidias y toda difamación,[…]1 Pedro 2:1).

Aplicada al individuo, la maldad connota un deleite impío en infligir intencionalmente daño a otros (Ester habló de nuevo delante del rey, cayó a sus pies, y llorando, le imploró que impidiera los propósitos perversos de Amán agagueo y el plan que había tramado contra los judíos.[…]Ester 8:3; El devolverá el mal a mis enemigos; destrúyelos por tu fidelidad.[…]Salmo 54:5), así como orgullo por el éxito en hacer daño (Pero Jesús, conociendo su malicia, dijo: ¿Por qué me ponéis a prueba, hipócritas?[…]Mateo 22:18; Sea quitada de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritos, maledicencia, así como toda malicia.[…]Efesios 4:31; Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca.[…]Colosenses 3:8). La ferocidad, la crueldad, la venganza y la calumnia son formas en las que la maldad se manifiesta, mientras que la destructividad y la malicia a menudo reciben modificaciones de ella.

La antigua clasificación de los pecados de ignorancia, debilidad y malicia, vigente desde Agustín, encuentra su justificación en el concepto general de maldad, aunque es inadecuado. Johann Gerhard dividió los pecados en involuntarios, o los cometidos por ignorancia y debilidad, y voluntarios, o los cometidos con malicia previa. Desde el punto de vista de la religión ética, se puede hacer una distinción entre los pecados de ignorancia y los cometidos a sabiendas, siendo estos últimos divisibles en pecados de debilidad y de malicia, y también es permisible distinguir entre pecados conscientes e inconscientes así como entre los que son voluntarios y los que son involuntarios.


Bibliografía:
L. Lemme, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge.