Historia

MANDAMIENTOS DE LA IGLESIA

Mandamientos de la Iglesia (præcepta o mandata ecclesia) es el título de una sección del catecismo de la Iglesia católica. La Iglesia de la Edad Media no estaba familiarizada con el mismo. El concilio de Trento (sesión vi. canon xxii; sesión xxii, passim) usó la frase para las regulaciones que propone autoritativamente para la guía de sus miembros, especialmente en el terreno del deber moral; tales mandamientos complementan los mandamientos de Dios (præcepta Dei), que se encuentran en la Biblia. El jesuita Pedro Canisio hizo la doctrina de esos mandamientos parte del catecismo. Preparó un breve resumen de esos preceptos devocionales que él estimaba como los más importantes para la vida del pueblo, siendo cinco en número, y desde ese tiempo ha sido usual en la Iglesia católica hablar de "Diez Mandamientos de Dios y cinco mandamientos de la Iglesia." Estos mandamientos, tal como Canisio los delineó, son los siguientes:
(1) Observar las festividades señaladas por la Iglesia.
(2) Oir misa cada domingo.
(3) Observar las épocas de ayuno.
(4) Confesar los pecados al menos una vez al año y hacerlo con el párroco regular.
(5) Comulgar al menos una vez al año por Pascua.
Esos mandamientos fueron adoptados en casi todos los catecismos después de Canisio. En los países donde la Iglesia católica no estaba sostenida por el Estado se introdujo un sexto mandamiento adicional en el catecismo: Proveer según las posibilidades para el sostenimiento de la Iglesia y sus sacerdotes. Pío X formuló esos mandamientos más estricta y detalladamente, tal como sigue:
(1) Asistir a misa todos los domingos y fiestas de obligación.
(2) Observar el ayuno de Cuaresma y las vigilias obligatorias, no comiendo carne en los días prohibidos.
(3) Confesarse al menos una vez al año y en Pascua comulgar en la parroquia.
(4) Cumplir los deberes o costumbres obligatorias con la Iglesia.
(5) No casarse en épocas prohibidas, esto es, desde el primer domingo de Adviento hasta Epifanía y desde el primer domingo de Cuaresma hasta la octava después de Pascua.

En la Iglesia griega los siguientes mandamientos están en vigor:
(1) Estar presente en las horas principales y la liturgia todos los domingos y festividades.
(2) Observar los cuatro grandes ayunos.
(3) Reverenciar al clero y especialmente al padre confesor.
(4) Confesarse regularmente cuatro veces al año, en particular en Pascua.
(5) Abstenerse de libros heréticos y de relación con los herejes.
(6) Hacer intercesión por cada estado, especialmente el clero, el gobierno y los benefactores de la Iglesia.
(7) No mantenerse alejado de cualquier ayuno y procesión prescrita.
(8) Procurar que la Iglesia no sufra en sus ingresos.
(9) No tomar parte en representaciones en la escena y no adoptar formas extranjeras.
Es probable que Petrus Mogilas fuera indirectamente influenciado por Canisio en la especificación detallada de los principales mandamientos expuestos por la Iglesia además de los mandamientos de Dios.