Historia

MARCOSIANOS

Marcosianos, herejes gnósticos, es el nombre dado a los seguidores de Marcos, discípulo de Valentín. Marcos propagó sus ideas a mediados del siglo II, en Asia, a lo que parece, y después en las Galias. En el valle del Ródano encontró bastantes secuaces y la secta no desapareció antes del siglo IV, pues Epifanio habla de ella como si existiera aún en sus días. El sistema de Marcos es parecido al de Valentín, pero más oscuro y ridículo. Según él, el ser primero increado e incognoscible se manifiesta por medio de sonidos, sílabas y palabras que por combinaciones maravillosas y descomposiciones no menos admirables representan los misterios (o mejor, los constituyen) que se encierran en el pleroma. Los marcosianos se dividieron en dos grupos: uno enemigo de toda señal sensible, y, por consiguiente, de los sacramentos; otro que admitía el bautismo, pero lo deformaba lastimosamente así en la materia como en la forma. De Marcos se dice que al celebrar la eucaristía sabía arreglar las cosas de manera que el vino blanco con que se celebraba se convirtiese a los ojos de los espectadores en rojo, como si fuera sangre.