Historia

MARIANISTAS

Marianistas (Caballeros de la Virgen Gloriosa; Fratres Gaudentes) es una orden católica establecida entre la nobleza de Bolonia hacia 1233 por el dominico Bartolomeo de Bragantiis. Su propósito fue promover la seguridad pública durante las batallas entre güelfos y gibelinos, asistiendo a las viudas, huérfanos y todos los quebrantados. El primer Gran Maestre fue Loderino Andalo de Bolonia. Los marianistas estaban divididos en conventuales y casados, permitiendo la regla de la orden no solo el matrimonio, sino también la posesión de propiedades y la vida secular, dando así origen al epíteto de 'hermanos alegres' aplicado a los caballeros. El hábito de los caballeros era blanco, con un manto gris pálido portando una cruz roja, mientras que los conventuales llevaban un hábito blanco o gris. En Módena, Mantua, Treviso y otras ciudades del norte de Italia se establecieron comandancias, pero hacia finales del siglo XVI los marianistas declinaron y a la muerte de su último comandante, Camillo Volta, en 1589, Sixto V entregó sus tierras al colegio de Montalto.

Los caballeros teutones fueron ocasionalmente denominados 'marianistas' o 'Caballeros de Santa María' y una comunidad de clérigos regulares fundada en 1588 por Giovanni Adorno de Génova y Francisco Caraccioli de Nápoles fue al principio denominado 'Clérigos regulares de Santa María', aunque por deseo de Sixto V este nombre fue cambiado por 'Clérigos regulares menores'. En 1816 dos sociedades francesas misioneras se fundaron, llevando el nombre de la Virgen: los 'Oblatos de la Inmaculada Virgen María' fundada por el obispo provenzal J. E. de Mazenod († 1861) que contó pronto con setenta casas en cinco provincias (tres en Europa y dos en América) y la 'Sociedad de María' fundada por el abate Colin, que fue confirmada en 1836 y ha trabajado desde entonces principalmente en Oceanía.