Historia

MARROW, CONTROVERSIA

Controversia Marrow (del inglés marrow, 'médula') es el nombre de una disputa eclesiástica escocesa provocada por la reedición en 1718 por James Hog de Carnock de The Marrow of Modern Divinity... by E. F. (2 partes, Londres, 1645-49), posiblemente atribuida equivocadamente a Edward Fisher, un calvinista inglés del siglo XVII notorio por su espiritualidad y saber (comp. Dictionary of National Biography, xix. 55-56). La obra consiste de diálogos religiosos vivos y originales, en los que se discute la doctrina de la expiación, a fin de guiar al lector con seguridad entre el antinomianismo y el neonomianismo. Una copia de la obra la llevó a Escocia un soldado inglés puritano y años después fue hallada por Thomas Boston, quien se agradó y habló de ella a varios, siendo así como fue publicada de nuevo por James Hog. El libro desagradó a los neonomianos, quienes eran los dirigentes en la Iglesia de Escocia. Uno de sus miembros, el rector Haddow de St. Andrews, la atacó en su sermón inaugural en el sínodo de Fife en abril de 1719, siendo escogido un 'comité para preservar la pureza de la doctrina' en la Asamblea de ese año, cuyo propósito era desacreditar la obra. Esto se hizo mediante textos tergiversados. En su informe en 1720 el comité condenó el libro como antinomiano, lo que aprobó la asamblea. Entonces los amigos del libro salieron en su defensa. Doce hombres, que fueron llamados 'los representadores' llamaron formalmente la atención de la asamblea a la anomalía que habían condenado, porque el libro enseñaba proposiciones que estaban enraizadas en el lenguaje bíblico y otras que eran expresamente enseñadas en sus credos. Los neonomianos, sin embargo, obtuvieron una victoria moderada y en la asamblea de 1722 los doce 'representadores' fueron solemnemente reprendidos; como consecuencia los neonomianos hicieron todos los esfuerzos para impedir la ordenación de ministros que sostuvieran las doctrinas Marrow. No se tomó acción contra los 'representadores' y la controversia en la iglesia terminó, aunque la irritación perduró, desembocando al final en la formación de la Iglesia Secesionista.