Historia

MASONERÍA

Masonería es el nombre de una notoria sociedad secreta que se originó a partir de los albañiles medievales de las catedrales a los que les era permitido emigrar a voluntad, a diferencia de sus colegas en los gremios.

Anónimo c. 1790 representando una logia masónica vienesa
Anónimo c. 1790 representando una logia masónica vienesa
Estos estaban restringidos a ciertas localidades y confinados a sus gremios, mientras que los primeros iban de país en país, formando una organización extendida bajo la supervisión de la logia suprema en Estrasburgo. La institución de la logia perduró en Inglaterra, recibiendo un nuevo ímpetu por el incendio de Londres en 1666. Muy diferente, sin embargo, es la masonería especulativa que es una organización secreta para la erección de un templo espiritual de la humanidad en el corazón del hombre. El cambio de la antigua masonería artesanal a la moderna masonería comenzó a finales del siglo XVI. Tras la reedificación de Londres y la terminación de San Pablo, la mayoría de las logias desaparecieron, pero las cuatro que sobrevivieron formaron una gran logia en Londres el día de San Juan (24 de junio) de 1717, abandonando la masonería manual y buscando una nueva esfera en la vida social y moral. Se retuvo la organización de la fraternidad masónica medieval, especialmente la distinción de maestros, artesanos y aprendices, así como la ayuda mutua, la aplicación de un simbolismo detallado en palabras, imágenes y signos y la obligación solemne del secreto sobre todo lo perteneciente a la logia. En 1721 uno de los fundadores de esta unión, James Anderson, un ministro presbiteriano inglés, elaboró una 'constitución' para esta organización cosmopolita, que comprometía a todos los 'masones' a una fiel observancia de la ley moral, el humanismo y el patriotismo. En religión era no sectaria y profesaba solo esa fe en la que todos los hombres de honor concuerdan. Las doctrinas más allá de estas son toleradas como opiniones privadas, pero no se permite hacer propaganda de ellas. Las características de la masonería son la moralidad humanista, el cultivo de la fraternidad y una creencia deísta. Fue resultado del deísmo y el latitudinarismo inglés, siendo pronto aceptada en Alemania en círculos religiosos radicales. En los países católicos, donde el protestantismo no existía, la masonería adquirió el nivel de una iglesia opuesta, siendo contemplada como una asociación con Satanás. En la encíclica humanum genus sobre la masonería, fechada el 20 de abril de 1894, León XIII la condenó solemnemente, al igual que habían hecho otros papas desde 1751.

Una logia en París en 1740
Una logia en París en 1740
Desde Inglaterra la masonería se esparció pronto a las colonias británicas y al continente europeo. En 1725 estaba en París, en 1733 en Florencia y Boston y en 1737 en Hamburgo. En 1738 el príncipe prusiano, que después sería Federico el Grande, fue solemnemente iniciado en Brunswick por una diputación de la logia Absalón de Hamburgo. Siendo ya rey trabajó enérgicamente para la difusión del sistema y en 1744 fue hecho gran maestre de la gran logia 'Zu den drei Weltkugeln' en Berlín. Al ser la tendencia de la masonería subjetiva surgen muchas disensiones internas. Además de la Fraternidad de San Juan se formaron divisiones con una organización caballeresca y los más variados grados de terminología fantástica y misterioso ceremonial. El racionalismo en Alemania ayudó a introducir la masonería entre las clases medias. Para las iglesias evangélicas con su interés caritativo la masonería es totalmente superflua o bien repudiable, al ser un sistema que relativiza el evangelio.