Historia

MERCED, HERMANAS DE LA

Hermanas de la Merced es el nombre de varias congregaciones religiosas femeninas católicas.

Catherine Elizabeth McAuley
Catherine Elizabeth McAuley
Instituto de Nuestra Bienaventurada Señora de la Merced.
Se trata de una congregación fundada por Catherine Elizabeth McAuley. Los comienzos de esta orden retroceden a 1827, cuando la fundadora, que entonces tenía cuarenta años y había heredado recientemente una gran fortuna, fundó en Dublín (en la festividad de Nuestra Señora de la Merced, 24 de septiembre) una institución para la protección de mujeres de la calle y huérfanos y para ayuda de las escuelas pobres. La casa fue puesta al cargo de Anna M. Doyle, a quien ayudaba en el trabajo de la escuela Katherine Byrne. En ese periodo no había intención de fundar una orden religiosa, sino organizar una sociedad de damas seglares que, entre el periodo de dejar la escuela y establecerse en la vida, pudieran dedicar una porción de su tiempo a la instrucción de los pobres y otras obras de caridad. Pero como varias de las asociadas evidenciaron el deseo de hacer de ello la tarea de su vida entera y convertirse en hermanas, Catherine McAuley fundó, con el permiso del arzobispo, una comunidad religiosa bajo el nombre "Instituto de Nuestra Bienaventurada Señora de la Merced." En 1828 las integrantes adoptaron una indumentaria distintiva, pero no fue hasta el 12 de diciembre de 1831, tras un año de noviciado en el monasterio de la Presentación, que hicieron profesión religiosa, tomando los tres votos. Al regresar a su convento, Mary Katherine fue nombrada superiora por el arzobispo de Dublín, aunque durante varios años la institución no tuvo regla escrita. La indumentaria adoptada por la fundadora consiste de un hábito de sarga tosca, que cae plegado desde el cuello hasta los pies por delante y se prolonga en una capa por detrás. Se ata a la cintura por un cinto de cuero, en el que cuelga el rosario y la cruz de la orden. Las mangas son amplias y largas, cayendo desde los hombros. El hábito y el velo son muy amplios; el camisón es de lino y la cofia del mismo material, cubriendo la cabeza y escondiendo parcialmente el rostro. La regla de la institución, basada en la de los agustinos, fue aprobada por el papa Gregorio XVI el 8 de junio de 1841. Los objetivos específicos de la orden son la educación de los pobres, la visitación de los enfermos y la protección de las mujeres maltratadas. Además de los tres votos específicos las integrantes se obligan al servicio de los enfermos, los pobres y los ignorantes, tomando ellos también un voto de perseverancia en la institución. Cada comunidad está sujeta canónicamente al obispo de la diócesis en la que está situada. Antes de la muerte de la fundadora se habían establecido 43 conventos, extendiéndose la orden por Inglaterra, Escocia, Australia y Estados Unidos. En 1843 el obispo O'Connor de Pittsburg introdujo a las Hermanas de la Merced en Estados Unidos, donde los comienzos de la fundación americana fueron promovidos materialmente por la generosidad de Eliza Jane Tiernan, quien, al unirse a la comunidad, legó una gran herencia recibida de sus padres.

Hermanas de la Merced de Seez, Francia.
Una congregación fundada en 1823 en la diócesis de Seez, Francia, por cinco mujeres piadosas bajo la dirección de M. Bazin, celoso sacerdote. Primero tomaron el nombre de "Hermanas de la Caridad", pero en 1825 se cambió a "Hermanas de la Merced", para que la nueva comunidad pudiera distinguirse de las Hermanas de la Caridad fundadas por Vicente de Paúl. El objeto de la orden es ministrar las necesidades espirituales y temporales de los enfermos y especialmente de los pobres en sus casas.

Rosalie Jetté, por Marie Perras
Rosalie Jetté, por Marie Perras
Hermanas de la Merced de Montreal (Sœurs de la miséricorde).
Una congregación establecida en Montreal, Canadá, por el obispo Ignatius Bourget en 1848. La fundadora fue Rosalie Jetté (en religión, madre María de la Natividad), pero desde el principio se negó a aceptar el cargo de superiora, siendo puesta al frente Jane de Chantal. El objetivo específico de la institución es ayudar a las mujeres en sus partos, tanto ricas como pobres, pero especialmente a éstas últimas, a quienes las hermanas reciben en sus instituciones o visitan en sus hogares. Al recibir a las pacientes no se hace discriminación por religión, color, nacionalidad o lugar de residencia. No se hacen preguntas y se toman todas las precauciones para proteger el honor de las pacientes y evitar el crimen de infanticidio. Siguen una determinada regla de vida, aunque sin contraer ninguna obligación religiosa, siendo conocidas como "consagradas" (consacrées). Si deciden quedarse en el convento de forma permanente y muestran las disposiciones adecuadas, se les permite, tras un periodo de prueba, convertirse en "Magdalenas" y tras un periodo adicional de prueba se les admite para tomar los votos de lo orden subsidiaria de las Magdalenas. La congregación la gobierna una madre general que es elegida cada seis años. La institución fue aprobada por Pío IX el 7 de junio de 1867. Llegaron a difundirse no sólo por Canadá, sino también por Nueva York, Chicago, Milwaukee y Green Bay.