Historia

METZ, OBISPADO DE

Obispado de Metz es el nombre de una antigua sede episcopal en Lorena, fundada según una tradición no histórica por discípulos de los apóstoles, pero de hecho durante la dominación romana. La localidad, conocida como Divodurum cuando era la antigua capital de la tribu celta de los mediomatrici, sobrevivió a la caída del imperio y reaparece bajo el nombre de Mettis en la era franca como sede de un obispo. El primer ocupante cierto de la sede es Hesperius, cuyo nombre está asociado con los procedimientos del sínodo de Clermont en 535. La diócesis era de considerable extensión en la Edad Media y contenía una población mezclada, aunque más germana que francesa.

Angilram o Engelram (obispo 768-791), benedictino, fue archicapellanus con Carlomagno y apocrisiarius bajo Adriano I. Desde 823 a 855 la sede fue ocupada por Drogo, hermano de Luis I. El obispo Teodorico I de Hamaland (964-984), uno de los más influyentes consejeros de Otón I y Otón II, consiguió de éste (977) la insignia y título de príncipe del imperio para él y sus sucesores. Con el siguiente obispo, Adalbero II de Bar (984-1005), hijo del duque Federico I de la alta Lorena, comienza un nuevo periodo de casi seis siglos, durante el cual la sede no se entremete en los asuntos de la corte y se centra en la vida eclesiástica, aunque perturbada frecuentemente por los conflictos entre los ciudadanos de Metz y los obispos como señores seculares. Con la elección de Enrique II de Lorena-Vaudemont (1484-1505) la sede se convirtió durante más de un siglo en propiedad de la casa de Lorena, una relación que retardó el progreso de la Reforma. La paz de Cateu-Cambrésis (1559) dio al rey de Francia un protectorado sobre sus 'aliados' de los distritos de Metz, Toul y Verdún, sin alterar sus relaciones fundamentales con el imperio. Carlos IX intentó suprimir el protestantismo, pero Enrique IV permitió que fuera practicado en 1592 y 1597, continuando esta libertad hasta la revocación del Edicto de Nantes en 1685, tras ser Metz parte de Francia por la Paz de Westfalia (1648). El último príncipe-obispo, Luis José de Montmorency-Laval (1761-1802) fue expulsado por la Revolución e incluso el 'obispo constitucional del departamento de Mosela', Nicolas Francin, fue encarcelado en 1793, siendo convertida la catedral en templo de la Razón y toda propiedad eclesiástica confiscada. Por el concordato de 1801 el obispado fue restaurado y sometido al arzobispo de Besançon, aunque con algunos límites alterados, que fueron reducidos a un tercio de la extensión anterior por el acuerdo de Luis XVIII con Roma (1817-21). Cuando Lorena fue anexionada a Alemania en 1871, la diócesis fue trasladada por Pío IX de la jurisdicción metropolitana de Besançon y sujetada directamente al Vaticano, con un posterior reajuste de fronteras.