Historia

MISERERE

Miserere es la designación del 1 Para el director del coro. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, el profeta Natán lo visitó. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; conforme a lo inmenso de tu compasión, borra mis transgresiones. 2 Lávame por compl[…]Salmo 51 cantado litúrgicamente, recibiendo el nombre de la primera palabra de la traducción latina. La Iglesia ortodoxa emplea este salmo en el oficio de media noche tras las vísperas, en la tercera de las horas canónicas, en la confesión, unción y entierro. La Iglesia católica lo usa en los maitines y laudes, durante los domingos en la época de Septuagésima, y en todos los días de la semana, salvo después de la Pascua y en el oficio de difuntos. Pero algunas iglesias también lo usan en el oficio postrero y en las vísperas y en las horas desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección. También es cantado usualmente al poner la primera piedra de una iglesia y en la consagración de un altar, cementerio o casa. Se acompaña igualmente en la consagración de campanas y en el rito de bendecir los campos. En conexión con la reconciliación de los penitentes fue recitado sobre ellos por el obispo, junto con otros dos salmos (56 y 57).

En la Iglesia luterana el miserere ha sobrevivido como oración litúrgica al ser la antigua tradición litúrgica fomentada. Su interpretación normal es la de la salmodia, aunque desde antiguo haya sido objeto de elaboración artística. Maestros de todos los tiempos y escuelas han escrito bellas composiciones musicales aptas para el miserere. Por un lado, esas composiciones se acercan más o menos a la presentación usual salmódica y por otro su único objetivo es dar expresión musical al tono fundamental y pensamiento del texto. Especialmente famoso es su uso en la capilla del papa en Roma en relación con los oficios de Semana Santa. De las doce composiciones preservadas para este propósito las tres usualmente interpretadas son las de Gregorio Allegri, Tommaso Bay y Giuseppi Baini.