Historia
MONGOLES, HISTORIA DEL CRISTIANISMO ENTRE LOS
- Tolerancia religiosa entre los mongoles antiguos
- Cristianismo en Mongolia y China
- Cristianismo en la Persia mongola
- Cristianismo en el Turquestán y Kipchak

en el museo del palacio nacional, Taipei, Taiwan
En su hogar original, al sur del lago Baikal, eran chamanistas e incluso cuando Gengis Kan estaba preparando su gran invasión, el cristianismo no parece que logró convertidos entre ellos, aunque había sido llevado por los misioneros nestorianos a sus vecinos keraítas y uigures. Estas tribus estuvieron entre las primeras en afiliarse con los mongoles y la resultante alianza matrimonial entre mongoles y keraítas ejerció considerable influencia sobre el tratamiento hacia los cristianos en muchas partes del imperio mongol. Las expediciones de Gengis Kan pusieron a su pueblo en contacto con los lamaístas, confucianos y taoístas de China y con los musulmanes del Turquestán y Persia, así como con dispersas pero bien organizadas e influyentes comunidades de nestorianos, jacobitas y cristianos griegos. Más hacia el oeste en Armenia, Georgia y Rusia, naciones enteras habían profesado la fe cristiana desde tiempo antiguo. El imperio mongol era esencialmente político, no religioso. Se dice que Gengis Kan mismo, igual que sus nietos Mangu y Kublai, creía en un Dios, pero que los credos y los rituales le eran irrelevantes. En tanto tales ideas prevalecieron, los sacerdotes y monjes de los diversos credos del este pudieron adorar libremente e incluso fueron bienvenidos para sus oraciones y bendiciones. Los mullahs musulmanes, bonzos budistas y sacerdotes nestorianos quedaron casi liberados de impuestos y exentos del servicio militar. El kan Kuyuk (1226-48) permitió una capilla cristiana con servicios diarios cerca de su tienda, mientras que Mangu (1251-59), junto con su hijo e hija, ayunaron con los cristianos y besaron el crucifijo. No obstante, todo esto no supuso una verdadera conversión, siendo frecuentemente el caso de que un kan, tras ser considerado cristiano, renunciaba a esta fe por la religión que en ese momento estaba en ascendencia. El trato hacia las religiones no profesadas por el kan variaba según su disposición y las condiciones del tiempo.

En la antigua capital mongola, Karakorum, donde el monje Rubruk pasó la Pascua de 1254, había 12 templos, dos mezquitas y una iglesia con clero nestoriano. La fama de Kuyuk como amigo de los cristianos atrajo a la capital monjes de Asia Menor, Siria, Bagdad y Rusia, mientras que cristianos de diversas naciones fueron llevados como prisioneros de guerra. Una política semejante de tolerancia fue seguida por Kublai en Pekín tras 1264, cuando mostró igual favor a los sacerdotes de todas las religiones. Rubruk informa que los nestorianos residían en 15 ciudades de Cathay y que tenían un obispo en "Segin" (probablemente Singan-fu); mientras que Marco Polo, que residió en el país en 1275-92, habla de una iglesia en Kinsai (Hang-chau), tres en Kenchu (la capital de Kan-su) y dos en Chingiansu, construidas por Sarghis en 1278. Cuando los hermanos venecianos Nicolás y Massio Polo iban a regresar desde Khanbaligh (Pekín), el gran kan les pidió que el papa enviara un centenar de eruditos a China para enseñar y demostrar la superioridad del cristianismo sobre las otras religiones. El papa envió al franciscano Juan de Montecorvino, construyéndose como resultado tres iglesias en Pekín entre 1299 y 1307. En una carta de 1305 Juan se quejaba del antagonismo de los nestorianos, pero alababa al kan Togan Temur (1294-1307). En 1307 Juan fue consagrado arzobispo de Khanbaligh en reconocimiento a sus conversiones en el oriente, que se estimaban entre 5.000 y 6.000 personas, creándose sedes sufragáneas. En 1342 un segundo legado papal apareció en Pekín en la persona del franciscano Giovanni de Marignola, quien tres o cuatro años después pudo informar de la existencia de una catedral y varias iglesias en Pekín y tres iglesias en Chuan-chi-fu. Sin embargo, con la caída de los mongoles las misiones cristianas en China vieron un abrupto final y toda huella de las mismas desapareció con la ascensión de la dinastía Ming.
Cristianismo en la Persia mongola.
El primer kan de Persia, Hulagu, nieto de Gengis Kan, fue el más favorable al cristianismo al ser la religión de su madre y su esposa. Su sucesor, Abaka (1265-82), siguió un curso similar y la curia aprovechó esta oportunidad tanto para agradecer al kan por su disposición a sus súbditos cristianos como para hacer un vano esfuerzo para su conversión. Tras un breve período de persecución bajo el sultán musulmán Ahmad (1282-84), el kan Argun (1286-91) favoreció de nuevo a los cristianos y mostró su voluntariedad a participar en una cruzada, prometiendo bautizarse si Jerusalén era tomada. Sin embargo, con la muerte de Argun quedó claro que el poder en ascenso del islamismo en Persia hacía imposible para un príncipe favorable al cristianismo ascender al trono. El candidato victorioso, Gasan (1295-1304), abrazó el islam y su primer acto real fue ordenar la destrucción de los edificios sagrados de los idólatras, cristianos, judíos y zoroastrianos. Los bonzos budistas serían ejecutados a menos que renunciaran a su fe y los cristianos fueron tratados con ignominia, aunque la intercesión de Hethum II de Armenia logró la rescisión del edicto para destruir las iglesias. Los reinados sucesivos de Uljaitu (1304-16) y Abu Said no trajeron alivio a los cristianos. Los cristianos persas, que eran nestorianos, jacobitas y otros cismáticos, a pesar de todas las persecuciones preservaron su organización por su patriarcado, cuya sede estaba en Bagdad controlando más de 20 sedes metropolitanas. Además, en este mismo período la Iglesia católica estableció diócesis, órdenes y comunidades laicas en Persia en respuesta a la solicitud de algunos de los kans a los papas, quienes gustosamente enviaron muchos frailes mendicantes. La mayoría de esos misioneros estaban más interesados en la recuperación de los cismáticos para la Iglesia católica que en hacer nuevos convertidos. Sus colonias más importantes estaban en Tauris y Sultanieh, donde, especialmente en la primera, muchos fraticelli se habían asentado. Juan XXII creó en Sultanieh una sede arzobispal con seis diócesis, creándose otras posteriormente para un obispo de Tauris. Sin embargo, la rápida disolución del kanato hizo que esas archidiócesis y sus sedes dependientes fueran de corta vida.
Cristianismo en el Turquestán y Kipchak.
El Turquestán oriental y el sur de Siberia habían pasado, por la división de los dominios de Gengis Kan, a su tercer hijo Ogotai, mientras que su segundo hijo, Jagatai, había recibido el Turquestán occidental. Aquí la gran mayoría de los habitantes eran musulmanes que hicieron esfuerzos desesperados para extirpar a los cristianos. Sin embargo, dos breves papales de la primera mitad del siglo XIV agradecen a un príncipe tártaro de la región y a dos cortesanos por su protección hacia los cristianos bajo su gobierno y por la construcción y reparación de iglesias. Los franciscanos se habían asentado en la capital de Jagatai, Almaligh sobre el Ili, pero en 1338 una persecución produjo el martirio de su obispo y de un visitante franciscano de España. Por otro lado, Giovanni de Maignola, en su camino a China, pudo construir, dos años más tarde, una iglesia en Almaligh y predicar y bautizar en público. Al oeste de los dominios de Jagatai estaba el kanato de Kipchak, estando su centro en el curso inferior del Volga. La población estaba mezclada, al haberse asentado los invasores mongoles entre los osetios, kipchakos, ckerqueses, rusos y griegos. Entre los musulmanes búlgaros y kipchakos estaban los cristianos armenios y rutenos. Por tanto, los gobernantes debían ser o cristianos o musulmanes. Berke, el hermano de Batu, el fundador de la capital, Sarai, fue un celoso musulmán, pero de Setak, el hijo de Berke, se rumoreaba que era cristiano. Por tanto, el monje Rubruk fue enviado al país, pero descubrió que el rumor era falso. El islam había echado raíces profundas en esta rama de la familia de Gengis Kan. Usbek Kan (1313-41), aunque firme seguidor del islam, otorgó al metropolitano Pedro una cédula de protección y exención de impuestos para la Iglesia rusa en su archidiócesis. Esta política de Usbek fue dirigida por la conveniencia política, pero la cédula fue respetada por sus sucesores, aunque algunos de ellos impusieron de nuevo tasas a los cristianos. En 1261 la Iglesia griega recibió una concesión añadida cuando Berke permitió la creación de un obispado en Sarai. El papa Juan XXII en 1318 hizo a Kassa la ciudad sede de una diócesis que se extendía desde Sarai a Varna, siendo el primer obispo un franciscano llamado Jerónimo. Otros obispados latinos se establecieron en Soldaia, Cembalo (Balaklava) y Kertsch, a veces junto a las sedes griegas. Los franciscanos tuvieron dos diócesis, una con diez estaciones en la provincia de Sarai y la otra con siete en la provincia de Gazaria (Crimea). Esos monjes desarrollaron una gran actividad y frecuentemente convirtieron al cristianismo a miembros de la familia real mongola.