Liturgia mozárabe es el nombre de la antigua liturgia española, llamada también gótica porque se desarrolló durante el dominio godo en España.
Biblia visgótico-mozárabe de San Isidoro de León, año 960El nombre "mozárabe", del participio del verbo árabe 'araba que significa "arabizado", entró en uso en el siglo octavo como designación general para los cristianos que permanecieron en los territorios que los musulmanes conquistaron en España. Las opiniones difieren en cuanto al origen de la liturgia española. En vista de su marcada diferencia del ritual romano y su gran parecido con el galicano algunos han pensado que las liturgias española y galicana se desarrollaron de la asiática (Lesley, Mabillon, Bickell y otros) y que la primera fue sustancialmente la misma que fue traída al país por los godos. Otros (Gams, Probst, Pinius) sostienen que la antigua liturgia española era la romana y que la importación goda fue influenciada por ella y trabajada especialmente por los obisposLeandro e Isidoro de Sevilla. La cuestión se resuelve si se admite que originalmente Roma tuvo la misma liturgia que el este. En la segunda mitad del siglo XI los papasAlejandro II y Gregorio VII se esforzaron para que el ritual romano se introdujera. En 1088 un sínodo decretó la supresión de la liturgia mozárabe en Toledo y cuando se levantó la oposición a la decisión se decidió, de acuerdo a la costumbre del tiempo, que el resultado se decidiera en una ordalía (las dos liturgias serían expuestas al fuego); la del rito mozárabe, que salió indemne, fue considerada con derecho a existir. El rey Alfonso VI determinó permitir que ambas liturgias coexistieran. A finales del siglo XVI el rito mozárabe había sido suplantado en todas partes menos en seis iglesias de Toledo. El cardenal Cisneros presionó para preservarlo y preparó nuevas y cuidadas ediciones del misal y del breviario (publicados en Toledo en 1500 y 1502); también obtuvo permiso papal para las seis iglesias en Toledo que usaban la liturgia y construyó una capilla para la que proporcionó fondos para 13 capellanes que deberían realizar el oficio y misa diariamente según la liturgia. Otras fundaciones similares se hicieron en Salamanca y Valladolid.
El orden de las festividades en la liturgia mozárabe difiere del romano; por ejemplo, hay seis domingos de Adviento y dos fiestas de la Anunciación (24 de marzo y 18 de diciembre). Las tres lecturas (profecía, epístola y evangelio) se conservan y se da prominencia al asunto homilético. Después de cada lectura hay una corta alocución al pueblo en el que predomina el elemento exhortativo. Ciertos usos, como el partimiento de la hostia en nueve partes, cada una de las cuales tiene un nombre y significado especial, son reminiscencias de la Iglesia ortodoxa. El canto es más melodioso que el gregoriano; es denominado "eugeniano" de Eugenio, arzobispo de Toledo.