Historia

MÜNSTER, ANABAPTISTAS EN

Fermento humanista, social y religioso.
El movimiento anabaptista en Münster surgió de la Reforma en esa ciudad y a su vez tuvo estrechas relaciones con las tendencias revolucionarias dentro de la ciudad. Las facciones opuestas eran, por un lado, la ciudad representada por el consejo y el obispo o el capítulo de la catedral, así como los patricios, y por otro los gremios y el pueblo común. Fue durante la batalla entre esas diferentes facciones por el liderazgo cuando la chispa de la Reforma se encendió en Münster. Comerciantes, especialmente de Francfort, parece que primero trajeron el mensaje; las influencias evangélicas procedentes principalmente de monjes agustinos en las ciudades vecinas habían tenido su efecto, mientras que el humanismo preparó el camino. A instigación de Rudolph von Langen, la escuela catedralicia en Münster había extendido desde 1500, por la enseñanza proporcionada en latín y griego, su influencia ampliamente. Entre los primeros que comenzaron en Münster a confesar opiniones religiosas que se apartaban del catolicismo estuvieron los humanistas Johann Glandrop y Adolf Clarenbach, maestro en la escuela de San Martín. Peter Gymnich de Aix-la-Chapelle, un distinguido erudito y canónigo de San Martín, había estado en relaciones de amistad con Lutero desde 1520; Arnold Bellholt, un patricio, tuvo relaciones similares con Carlstadt. En 1524 la Reforma parece haber sido públicamente proclamada y defendida por los predicadores de las distintas iglesias en Münster. En 1525 tuvo lugar el primer estallido del fermento suprimido, siendo un elemento significativo la unión entre los intereses sociales y religiosos. El ímpetu lo dio la revuelta de los campesinos que desde el Rin llegó hasta las inmediaciones de Münster. A instigación de los gremios, el pueblo el 22 mayo de 1525 atacó infructuosamente el rico monasterio de Niesing; a pesar de este fracaso los gremios demandaron la abolición de la competencia económica del monasterio. El movimiento se difundió, adoptando los gremios y el pueblo común los denominados Artículos de Francfort que presentaron al consejo de la ciudad, en los que expresaban sus demandas de reformas sociales y religiosas de largo alcance, tales como la abolición de la jurisdicción espiritual sobre las ciudades y la inmunidad del clero. Bajo presión del consejo, el capítulo firmó algunos artículos, pero inmediatamente dejó la ciudad y presentó al obispo un escrito de queja, mientras el consejo abolió la competencia económica entre los gremios y el monasterio de Niesing, confiscando los telares y retirando las anualidades.

El Imperio en el siglo XVI - Los príncipes y la Reforma
El Imperio en el siglo XVI - Los príncipes y la Reforma

Bernhard Rothmann; los Dieciséis Artículos.
Sin embargo, una vez que la insurrección de los campesinos hubo sido suprimida sucedió una reacción. Baja la presión del arzobispo de Colonia el consejo se vio obligado a sacrificar los artículos de 1525 y a restaurar a los monasterios sus antiguos privilegios. Tras la restauración del statu quo ante, el capítulo de la catedral regresó a la ciudad y los predicadores evangélicos fueron expulsados. Pero con esas medidas represivas el movimiento anticlerical de ninguna manera fue vencido; la discordia entre el obispo Friedrich von Wied y el capítulo de la catedral dio ocasión a un nuevo movimiento evangélico bajo el liderazgo de Bernhard Rothmann, no en Münster mismo sino ante las puertas de la ciudad, en el territorio del obispo, en St. Mauritz (1531). Rothmann había nacido hacia 1495 en Stadtlohn en el obispado de Münster, educado en su ciudad natal, en Münster y Deventer, siendo durante un tiempo maestro y estudiando luego en la universidad de Maguncia. En 1529 era predicador en St. Mauritz, pero pronto se unió a la facción evangélica, convirtiéndose en su dirigente. Aumentó la excitación entre el pueblo cuando se conoció el carácter de sus sermones en toda la ciudad; en la noche del Viernes Santo, en 1531, una turba entró en su iglesia, profanó los altares y levantó en el cementerio un púlpito para Rothmann, quien desafió todos los mandatos prohibitivos del capítulo. Al extenderse el movimiento, la facción protestante se propuso unirse con los evangélicos de todo el imperio. Para este propósito, Rothmann visitó Wittenberg (donde conoció a Melanchthon), Spira, Estrasburgo (donde conoció a Capito y Schwenckfeld) y tal vez también Marburgo. Tras su regreso predicó abiertamente la doctrina luterana. Los desacuerdos entre el capítulo de la catedral y el obispo fueron favorables a la actividad de Rothmann, pero en 1532 se vio obligado a huir. La confesión de Rothmann, que fue impresa y distribuida en todas partes, delata en forma y contenido la influencia de Melanchthon, de la Confesión de Augsburgo, pero también la de Zwinglio y no menos de los anabaptistas. En febrero de 1532 los seguidores de Rothmann irrumpieron en la iglesia de San Lamberto, constituyéndose una congregación evangélica. La facción opositora católica, incapaz de tomar medidas efectivas contra los gremios y el pueblo, se sintió grandemente aliviada con la dimisión de Friedrich von Wield como obispo el 24 de marzo de 1532. Su sucesor, el duque Erich de Braunschweig-Grubenhagen, obispo de Paderborn y Osnabrück había suprimido vigorosamente el movimiento evangélico en sus territorios, pero su súbita muerte el 14 de mayo frustró todas las esperanzas de los católicos y proporcionó la ocasión para un nuevo avance evangélico. El nuevo obispo Franz de Waldeck, al mismo tiempo obispo de Minden y Osnabrück, exigió la retirada de los predicadores evangélicos y la restauración de la adoración católica (28 de junio), pero los ciudadanos formaron una liga para la protección de Rothmann y eligieron un comité de 36 hombres con el propósito de obtener no sólo el permiso de predicar el evangelio libremente, sino también su solo reconocimiento en la ciudad. En un acuerdo formal el consejo se comprometió a proteger el evangelio y solicitó al clero católico que refutara a Rothmann con la Escritura. Al rechazar una disputa, los oficios de todas las iglesias de la ciudad, con la excepción de la catedral, se llenaron de predicadores evangélicos (10 de agosto) mientras que el pueblo destruyó cuadros y altares. Los evangélicos ya habían buscado la protección del landgrave Felipe de Hesse, quien, en las inmediaciones de Münster, había ejercido su influencia a favor del evangelio. En dos cartas del 30 de julio, dirigidas al consejo y al obispo, Felipe se había propuesto reconciliar a los oponentes permitiendo la predicación evangélica, pero continuando al mismo tiempo los ingresos del clero católico. A solicitud de Rothmann, con fecha 16 de julio, dos predicadores evangélicos, Gottfried Stralen y Peter Wertheim, habían sido enviados a Münster. No obstante, el obispo exigió el regreso de la ciudad al catolicismo, apelando al edicto de Worms y al resultado de la dieta de Augsburgo, mientras que los evangélicos se apoyaban en el Interim de la dieta de Nuremberg (1532) y el mandato imperial de Regensburgo (3 de agosto de 1532). Un intento de la ciudad para promover la intervención de la Liga de Esmalcalda fracasó. El 16 de agosto, Rothmann y los otros predicadores evangélicos presentaron dieciséis artículos sobre los "abusos" de la Iglesia católica, mostrando una inclinación hacia el zwinglianismo, especialmente en la idea de la Cena del Señor. A pesar de los avisos de Lutero y Melanchthon, Rothmann administró la Cena con vino y pan de trigo que sería partido por los comulgantes. El consejo nada tenía que hacer sino someterse y pedir a los católicos no oficiar en la catedral en Navidad y no administrar el bautismo. Un fructífero ataque de la ciudad vecina de Telgt en la noche del 26 de diciembre entregó a casi toda la aristocracia episcopal y algunos patricios de Münster en manos de los evangélicos. Debido a la intervención del landgrave Felipe, se logró un tratado de paz entre la ciudad y el obispo el 14 de febrero de 1533. Hasta la decisión de un concilio cristiano general libre, las seis iglesias de Münster con sus ingresos y el derecho de suplir las vacantes le fue dado a los ciudadanos para el servicio evangélico, mientras que al obispo, al capítulo de la catedral y a los otros colegas les fue permitido adherirse incondicionalmente a su religión. Pero al mismo tiempo cuando los evangélicos habían obtenido suficientes concesiones para llevar a cabo su obra de reforma sobre sólidas bases, surgieron las discordias entre ellos mismos. Los elementos extremistas, hasta entonces en segundo plano, obtuvieron el control y ejercieron influencia incluso sobre el mismo Rothmann.

Protestantes fanáticos destruyendo imágenes en Basilea
Protestantes fanáticos destruyendo imágenes en Basilea
Entrada de los elementos extremistas.
El comienzo del extremismo en Münster está velado en la oscuridad. Indudablemente los movimientos de los entusiastas en las inmediaciones ejercieron alguna influencia, llegando el momento decisivo a finales de 1532, cuando a consecuencia de las medidas tomadas por el gobierno de Jülich, los denominados predicadores Wassenberg fueron a Münster; eran hombres que, como Heinrich Roll, Dionysius Vinne y otros, que estaban influenciados más o menos por Melchior Hoffmann, sostenían una concepción espiritualista de la Cena y tenían en baja estima el bautismo de niños. Pero mayor que la de Hoffmann fue la influencia de Erasmo, Carlstadt y Gerhard Westerburg sobre los predicadores Wassenberg. Hay evidencia de que los escritos de Hüllmaier eran también conocidos en esos círculos. No hay evidencia de que ninguno de los predicadores Wassenberg hubieran adoptado distintivamente las ideas de Hoffmann hasta después de la llegada a Münster de los emisarios de Mathys. Las ideas y métodos de Mathys deben distinguirse de los de Hoffmann. Mientras que éste era milenarista y predijo el establecimiento del reino de Dios en Estrasburgo, no llegó al punto de declarar que el tiempo había llegado para el establecimiento forzoso del reino y el exterminio de los impíos. Encontró un apoyo entre los gremios, y Rothmann, aunque al principio era oponente de los entusiastas, satisfizo sus demandas en los dieciséis artículos. Por tanto, había por un lado una facción luterana conservadora, que reconocía al consejo como la autoridad evangélica, dirigida por Johann von der Wieck, que procuraba una unión con la Liga de Esmalcalda, y por otro lado estaban los entusiastas, que se basaban en la democracia y estaban dirigidos por Rothmann. Felipe de Hesse actuó como mediador, siendo al mismo tiempo intermediario de la ciudad con el obispo. Bajo la influencia de Roll, Rothmann comenzó a predicar contra la Cena y el bautismo, mientras que Hermann Staprade, uno de los predicadores Wassenberg, se convirtió en segundo predicador en la iglesia de San Lamberto y bajo su influencia el pueblo fue arrastrado a la iconoclastia. El 7 y 8 de agosto de 1533 se celebró una disputación para resolver las diferencias entre los evangélicos. El lado conservador estaba representado por el profesor Hermann von dem Busche de Marburgo, mientras que Rothmann, Vinne, Klopriss y otros representaban a los entusiastas. El resultado fue desfavorable para los conservadores; Rothmann defendió su idea de que el bautismo de niños no es bíblico, desistiendo Busch de replicarle y no siendo la doctrina de la Cena discutida. Consecuentemente la ordenanza del consejo contra las innovaciones permaneció sin efecto, ya que Rothmann y sus seguidores la desafiaron abiertamente (17 de septiembre). Por tanto, el consejo cerró las iglesias y destituyó a Rothmann de su oficio ministerial, pero los gremios y los plebeyos obtuvieron para él la libertad de predicar. En estas circunstancias los luteranos se unieron con los católicos y el obispo; a consecuencia Roll, Staprade, Vinne y Stralen fueron expulsados, mientras que a Rothmann se le prohibió predicar. Por tanto la situación que se obtuvo tras la conclusión de la paz en febrero de 1533 parecía estar restaurada y el consejo determinó establecer las instituciones de la Iglesia evangélica con la ayuda de predicadores enviados por el landgrave de Hesse. Se creó un orden eclesiástico y los púlpitos fueron ocupados por predicadores evangélicos.

Jan van Leiden, grabado de Heinrich Aldegrever
Jan van Leiden, grabado de Heinrich Aldegrever
Extremismo anabaptista en control.
En enero de 1534 hubo un cambio por la adopción en Münster de las ideas de Melchior Hoffmann. Hasta entonces la tendencia Wassenberg, mitigada por los precedentes conservadores evangélicos, había dominado a los adherentes de Rothmann, esto es, la Cena había sido celebrada como una comida pascual y la necesidad del bautismo de niños había sido enérgicamente refutada, sin deducir, sin embargo, ninguna inferencia antitrinitaria o extremista. Pero después del verano de 1533 los melchioritas afluyeron a la ciudad y se mezclaron con la gente Wassenberg. En diciembre de 1533 los predicadores expulsados regresaron a la ciudad y la aparición de los discípulos de Jan Mathys en enero de 1534 logró la victoria para los melchioritas. Jan Mathys, un panadero de Haarlem, que se definía a sí mismo como el Enoc prometido, estaba penetrado de la idea de Hoffmann sobre la expansión del evangelio del pacto. Rothmann, Klopriss, Vinne, Roll, Stralen y Staprade fueron bautizados, mientras que en el plazo de ocho días el número de personas bautizadas aumentó a 1.400. Un intento del consejo de expulsar de nuevo a los predicadores fracasó. Se creó un pacto de los bautizados después de la llegada de Johann Bockhold o Jan Bockelson (generalmente conocido por su nombre asumido Juan de Leiden) y Gert tom Kloster a invitación de Mathys (13 de enero). Los holandeses encontraron el dispuesto apoyo de la democracia, especialmente de Knipperdolling, el fanático campeón del gobierno del pueblo, quien obtuvo también el apoyo de los predicadores. Sus seguidores se comprometieron a ciertos artículos de fe, los denominados artículos de Münster, que en el rechazo de obediencia a la autoridad "pagana" siguieron el tipo holandés y en febrero de 1534, Juan de Leiden y Knipperdolling, comenzaron a proclamar la segregación de la comunión de los justos ante el juicio divino de la ira. El 11 de febrero obtuvieron por fuerza la garantía de la total libertad de fe, completando por tanto la victoria del extremismo sobre la facción del orden. Los adherentes de esta última dejaron la ciudad, mientras que los extremistas, en irreprimible fanatismo, llevaron a cabo fructíferamente la más activa propaganda. En ese momento Jan Mathys entró en la ciudad; Knipperdolling fue nombrado burgomaestre; el pueblo asaltó y devastó los monasterios y la catedral, mientras que todos los "impíos" fueron expulsados. Apelando a 1 Cuando llegó el día de Pentecostés, estaban todos juntos en un mismo lugar. 2 De repente vino del cielo un ruido como el de una ráfaga de viento impetuoso que llenó toda la casa donde estaban sentados, 3 y se les aparecieron lenguas como de fuego q[…]Hechos 2, Jan Mathys comenzó con la introducción de la comunidad de bienes, para cuya administración fueron ordenados siete "diáconos". El 15 de marzo todos los libros de la ciudad fueron quemados, con la excepción de la Biblia que se convirtió en el libro legislativo de la "Nueva Jerusalén." La oposición quedó sometida sangrientamente.

Portada de Die Ordnung der Widerteuffer zu Münstercon Juan de Leiden como rey, 1535.
Portada de Die Ordnung der Widerteuffer zu Münster
con Juan de Leiden como rey, 1535.
Teocracia anabaptista; asedio de la ciudad.
Mientras tanto el obispo había preparado un asedio que fue estrangulado por la ayuda de Cleve, Colonia y Hesse. El extremismo y el fatalismo que caracterizaban los principios de Hoffmann indujeron a los asediados a desistir de cualquier intento de organizarse y el mismo defecto llevó a Jan Mathys el 5 de abril, sobre la base de una supuesta revelación, a hacer una salida en la que halló la muerte. Juan de Leiden se convirtió en su sucesor. Terminó la organización de la "Nueva Jerusalén", destruyendo la antigua constitución municipal y reemplazándola con una divinamente revelada constitución de Israel. "Doce ancianos de las doce tribus de Israel" asumieron todo el poder civil y espiritual en Münster. Juan de Leiden fue designado portavoz de los ancianos y al mismo tiempo tenía el cargo de las fuerzas militares. Ahora estaban tan excelentemente organizadas que los sitiados obtuvieron continuas victorias sobre las fuerzas del obispo. Siguiendo el ejemplo de los patriarcas, sobre la base de Y los bendijo Dios y les dijo: Sed fecundos y multiplicaos, y llenad la tierra y sojuzgadla; ejerced dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo y sobre todo ser viviente que se mueve sobre la tierra.[…]Génesis 1:28 y una deducción de Un obispo debe ser, pues, irreprochable, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, de conducta decorosa, hospitalario, apto para enseñar,[…]1 Timoteo 3:2, en el sentido de que el hombre común tenía más de una esposa e inducido también por la anomalía social de un mayor número de mujeres, Juan de Leiden introdujo la poligamia; Rothmann tomó nueve esposas. Esas condiciones llevaron a los ciudadanos más considerados a un intento final de derribar el movimiento. Con unos 200 seguidores Heinrich Mollenhecke, un herrero, logró capturar a Juan de Leiden, Knipperdolling, Rothmann y otros dirigentes, pero la energía de los anabaptistas impidió la apertura de las puertas y la rendición de la ciudad ante el obispo, liberando a los dirigentes capturados y tomando sangrienta venganza sobre los enemigos, por lo que el control de los profetas se convirtió en absoluto. El 31 de agosto Juan de Leiden fue proclamado rey sobre el pueblo escogido y gobernante del mundo (2 Por tanto, así dice el SEÑOR, Dios de Israel, acerca de los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado mis ovejas y las habéis ahuyentado, y no os habéis ocupado de ellas; he aquí, yo me ocuparé de vosotros por la maldad de vue[…]Jeremías 23:2-6; y diles: "Así dice el Señor DIOS: 'He aquí, tomaré a los hijos de Israel de entre las naciones adonde han ido, los recogeré de todas partes y los traeré a su propia tierra.[…]Ezequiel 37:21 y sig.). El nuevo rey inmediatamente creó su corte; Knipperdolling era el vicerrey, Rothmann el predicador de la corte, nombrándose otros oficiales, tales como canciller, sastre de la corte y mayordomo, a pesar de la comunidad de bienes. Divara, la bella viuda de Mathys, fue hecha reina. Se acuñaron monedas especiales con la inscripción Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.[…]Juan 1:14; 3:5. De acuerdo con 1 Entonces llamando a sus doce discípulos, Jesús les dio poder sobre los espíritus inmundos para expulsarlos y para sanar toda enfermedad y toda dolencia. 2 Y los nombres de los doce apóstoles son éstos: primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés su her[…]Mateo 10 se proclamó la misión de setenta y dos apóstoles, pero pronto fueron capturados y ejecutados. Para ampliar la causa, Rothmann publicó hacia ese tiempo su libro Restitution rechter und gesunder christlicher Lehre, según el cual la restauración comenzó con Lutero y fue terminada por Melchior Hoffmann, Mathys y Juan de Leiden. Las Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son la única autoridad, la encarnación de Cristo se ha de entender en el sentido melchiorita, el libre albedrío juega una parte en la obra redentora de Cristo, el bautismo es para los adultos instruidos solamente, la comunión de personas bautizadas en esta forma es la Iglesia, el reino de Cristo es terrenal. Otra obra, Büchlein von der Rache, inspirada por el destino de los apóstoles anabaptistas, intentaba demostrar por pasajes de la Biblia que el día de la destrucción de los impíos había llegado. Pero debido a la vigilancia de las fuerzas asediadoras la entrada de convertidos desde afuera no era considerable, no pudiendo los sectarios romper el cerco ni evitar el hambre, mientras que el obispo continuamente recibía refuerzos según los términos acordados en Coblenza el 13 de diciembre de 1534, al efecto de que tras la captura de la ciudad se instituiría un nuevo gobierno sólo con el consentimiento de los príncipes. Las profecías del rey, debilitadas por repetidas expectativas de refuerzo de Holanda, no confirmaron la confianza vacilante de los ciudadanos en su gobernante. Cada vez más los ciudadanos respondían a las promesas del obispo desertando, fracasando los intentos de mediación. La publicación de Rothmann, Von Verborgenheit der Schrift des Reiches Christi und dem Tage des Herrn, no pudo esconder el hecho de que el "día del Señor" no era inminente. En una dieta en Worms (4 de abril de 1535) el obispo logró ganar a las ciudades imperiales en ayuda del ejército asediador, por lo que ahora casi todo el imperio estaba representado ante Münster, mientras que Juan de Leiden se vio obligado a despedir a ancianos, mujeres y niños de la ciudad a causa del hambre, quedando unos 1.600 hombres armados.

Captura de la ciudad; castigo de los dirigentes.
Por medio de la traición, unos 400 de los asediadores lograron entrar en la ciudad la noche del 24 al 25 de junio de 1535 y al día siguiente fue capturada. Los soldados fueron inmisericordes. El rey y la reina, Knipperdolling y Krechting fueron capturados, mientras que Rothmann parece que buscó y encontró la muerte. El 29 de junio el obispo mismo entró en la ciudad, desapareciendo el sueño de la "Nueva Jerusalén". Las posesiones de los anabaptistas fueron puestas a la venta, quedando para el obispo la mitad del expolio y todas las municiones. El 13 de julio se celebró un solemne acto de acción de gracias en la catedral. Pero el problema más difícil era regular los asuntos religiosos en Münster, por la oposición entre católicos y protestantes. La facción protestante, bajo el liderazgo de Felipe de Hesse, exigió la restauración del tratado del 14 de febrero de 1533, mientras que los católicos con el capítulo de la catedral, la nobleza y las ciudades del obispado acordaron la forma de religión "que fue aprobada por el emperador y el imperio", con la remoción de algunos abusos (19 de julio). Una dieta en Worms el 1 de noviembre decretó la restauración del catolicismo y de la antigua constitución municipal. Sin embargo, el obispo se resintió de que esos decretos se impusieran contra su voluntad y estableció un nuevo "orden" que puso el gobierno de la ciudad casi enteramente bajo su influencia, privando de este modo a los protestantes de toda oportunidad de recuperar sus antiguos privilegios. Juan de Leiden, Knipperdolling y Krechting fueron encarcelados. Se rechazó una oferta final del rey para concederles la vida a condición de que los anabaptistas guardaran silencio. Los cautivos fueron llevados a Münster, juzgados y cruelmente torturados hasta la muerte al amanecer del 22 de enero de 1536, siendo colgados sus cadáveres en cestas de hierro en la torre de la iglesia de San Lamberto. La caída de Münster fue catastrófica para todo el movimiento anabaptista. Teólogos como Lutero, Melanchthon, Menius, Corvinus y Cochlaeus compitieron entre sí en atacar los escritos de Rothmann y de los anabaptistas en general. Junto con la caída del anabaptismo llegó la destrucción de las tendencias democráticas y la caída de Münster confirmó el poder del soberano. Incluso en Moravia y Hesse la tolerancia hacia el anabaptismo cesó. Por otro lado, la doctrina misma experimentó un proceso de purificación, al haber comenzado Menno Simmons, su regenerador, a combatir la idea del reino terrenal de Juan de Leiden.