Historia

NACIMIENTO VIRGINAL

Nacimiento virginal es la expresión empleada para describir el nacimiento de Cristo, según está recogido en los evangelios de Mateo y Lucas. Al respecto, hay tres afirmaciones que deben hacerse; primera, que la madre de Jesús era virgen; segunda, que la concepción fue milagrosa y tercera, que el agente realizador en María fue el Espíritu Santo.

La madre de Jesús fue virgen.
La información sobre la concepción y el nacimiento de Cristo la tenemos en 18 Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. 19 Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo […]Mateo 1:18-25 y 34 Entonces María dijo al ángel: ¿Cómo será esto, puesto que soy virgen? 35 Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios. […]Lucas 1:34-35, y en ambos pasajes se enseña que tal concepción fue realizada sin concurso de varón en una mujer virgen. La palabra "virgen" es la que ambos evangelistas utilizan. Mateo usa la profecía de Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.[…]Isaías 7:14: 'He aquí una virgen concebirá y dará a luz un hijo...' Este pasaje ha sido, y es, objeto de controversia ya que el texto hebreo no contiene la palabra "virgen" (betulah), sino "doncella" ('almah); sin embargo sobre esto hay algunas consideraciones que hacer. Es verdad que en Isaías la idea de virginidad no destaca, pero tal cosa es debida a que la idea principal allí es la de Emmanuel, también el término hebreo 'almah significa "mujer en edad de casarse", con lo que la idea de virginidad, sin ser explícita, está implícita. Además los traductores de la Septuaginta, la primera versión griega del hebreo, tradujeron el término 'almah como "virgen" (parthenos) y ésta fue probablemente la traducción que usó Mateo para el evangelio. También se ha señalado que en contraste con Isaías, donde la idea de Emmanuel opaca la de virginidad, Mateo hace destacar en su evangelio esta otra idea, trayendo a la luz en su pleno significado la profecía.

En conexión con este asunto de la virginidad de María se hallan las genealogías de Jesús que encontramos en 1 Libro de la genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham. 2 Abraham engendró a Isaac, Isaac a Jacob, y Jacob a Judá y a sus hermanos; 3 Judá engendró, de Tamar, a Fares y a Zara, Fares engendró a Esrom, y Esrom a Aram; 4 Aram engendró a[…]Mateo 1:1-17 y 23 Y cuando comenzó su ministerio , Jesús mismo tenía unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José, quien era hijo de Elí, 24 y Elí, de Matat; Matat, de Leví; Leví, de Melqui; Melqui, de Jana; Jana, de José; 25 José, de Matatías; Matatías[…]Lucas 3:23-38. En la primera hallamos que Mateo se cuida muy bien de establecer la diferencia entre todas las concepciones de su lista y la de Jesús, ya que cuando llega a José, en lugar de decir como antes había dicho: 'José engendró a...', hace una excepción y escribe: 'José, marido de María, de la cual nació Jesús...' estableciendo así que Jesús no fue engendrado por José. En este sentido se ha dicho que dado que José era descendiente de Jeconías (11 Josías engendró a Jeconías y a sus hermanos durante la deportación a Babilonia. 12 Después de la deportación a Babilonia, Jeconías engendró a Salatiel, y Salatiel a Zorobabel; […]Mateo 1:11-12), quien no iba a tener descendientes que fueran reyes a causa de la palabra contenida en 24 Vivo yo--declara el SEÑOR--aunque Conías, hijo de Joacim, rey de Judá, fuera un anillo en mi mano derecha, aun de allí lo arrancaría. 25 Te entregaré en manos de los que buscan tu vida, sí, en manos de los que temes: en manos de Nabucodonosor, rey[…]Jeremías 22:24-30, si Jesús hubiera sido engendrado por José automáticamente hubiera quedado inhabilitado para pretender derechos dinásticos sobre el trono de Israel. La genealogía que Lucas presenta es totalmente diferente a la de Mateo y esto es así por una razón: Lucas traza la lista de antepasados de Jesús, no por la línea de José, sino por la de María, lo cual se hace claro cuando se examina Y cuando comenzó su ministerio , Jesús mismo tenía unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José, quien era hijo de Elí,[…]Lucas 3:23; allí se aprecia que el evangelista ha hecho dos cosas: en primer lugar delante del nombre 'José', ha explicitado la expresión 'según se creía'; en segundo lugar, y para añadir fuerza a lo anterior, ha eliminado de delante del nombre 'José' el artículo 'tou' que es el que expresa relación de pertenencia y se traduce por 'de'; tal artículo está delante de todos los demás nombres, por lo que es preciso deducir que José no forma parte real de la lista, y que el primer antepasado de Jesús en ella es Elí, que debía ser el padre de María. La ausencia del nombre de María se explica por la costumbre de no incluir el nombre de la madre en las genealogías. María descendía de David, no por la línea de Jeconías como José, sino por la de Natán, otro hijo de David (31 Eliaquim, de Melea; Melea, de Mainán; Mainán, de Matata; Matata, de Natán; Natán, de David; 32 David, de Isaí; Isaí, de Obed; Obed, de Booz; Booz, de Salmón; Salmón, de Naasón; […]Lucas 3:31-32).

El sujeto activo de la operación fue la segunda persona de la Trinidad, el Verbo, que fue quien se encarnó en el vientre de María; pero según vemos en 18 Y el nacimiento de Jesucristo fue como sigue. Estando su madre María desposada con José, antes de que se consumara el matrimonio, se halló que había concebido por obra del Espíritu Santo. 20 Pero mientras pensaba en esto, he aquí que se le apareci[…]Mateo 1:18,20 y Lucas l:35 el instrumento que obró para que tal hecho se produjera fue el Espíritu Santo. Se trata de una prueba de la unidad de operaciones y de voluntad que existe en la Trinidad y que manifiesta la unidad de esencia entre las tres personas. En el caso del nacimiento humano por generación natural, el hombre como descendiente de Adán hereda dos cosas: la culpa del pecado (Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron;[…]Romanos 5:12) y la corrupción que se manifiesta en la inclinación al mal (entre los cuales también todos nosotros en otro tiempo vivíamos en las pasiones de nuestra carne, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.[…]Efesios 2:3), como muy bien expresa David en el He aquí, yo nací en iniquidad, y en pecado me concibió mi madre.[…]Salmo 51:5; ahora bien, dado que la concepción de Cristo no fue causada por generación natural, sino por la acción directa del Espíritu Santo, su humanidad ha quedado preservada de estos dos aspectos que heredan los hijos de Adán. Tal separación del pecado es esencial a su obra de redención. Véase Porque convenía que tuviéramos tal sumo sacerdote: santo, inocente, inmaculado, apartado de los pecadores y exaltado más allá de los cielos,[…]Hebreos 7:26 y sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.[…]1 Pedro 1:19 al respecto.

Narrativas de la infancia integrales en Mateo y Lucas.
Puede establecerse como una proposición segura que estas narrativas son una parte integral del primer y tercer Evangelio (comp. J. Weiss, 'Nunca hubo formas de Mateo y Lucas sin las narrativas de la infancia', Theologische Rundschau, 1903, pág. 208). En cada uno de los primeros manuscritos completos de los evangelios, los capítulos que contienen estas narraciones están presentes. Los unciales más antiguos, como el Sinaítico, el Vaticano, el Codex Ephraemi y el Codex Bezæ, incluyen estos capítulos de los evangelios; el Alejandrino, mutilado en la primera parte de Mateo, tiene 1 Por cuanto muchos han tratado de compilar una historia de las cosas que entre nosotros son muy ciertas, 2 tal como nos las han transmitido los que desde el principio fueron testigos oculares y ministros de la palabra, 3 también a mí me ha parecido […]Lucas 1 y 2. Lo mismo ocurre con las versiones, la latina en tiempo de Tertuliano, la siríaca, la peshitta, la curetoniana, la egipcia (copta) y la descubierta en el monte Sinaí en 1892, y también el Diatessaron de Taciano (con la excepción de las genealogías). El evangelio de los Ebionitas, dependiente del evangelio de los Hebreos, que a su vez dependía de nuestro Mateo, omitió los dos primeros capítulos (comp. B. F. Westcott, Introduction to the Gospels, p. 465, Londres, 1895), y Marción inició su evangelio según Lucas con el tercer capítulo. De ciertas características de estilo se confirma este argumento, porque en Mateo una comparación de 1:22, 2:5-6,15,17,23, con su frecuente referencia a la profecía del Antiguo Testamento, delata el mismo uso de la Escritura en todas partes (comp. F. C. Burkitt, Evangelion da-Mepharreshe, pp. 258-259, Cambridge. 1904). En Lucas también el peculiar estilo griego del autor, que es evidente en todas partes en este evangelio y en los Hechos, se destaca en los dos primeros capítulos (comp. A. Plummer, Commentary on Luke, Nueva York, 1896; A. Harnack, Lukas der Arzt, p. 73, Leipzig, 1906, y Apéndice ii).

Importancia teológica del nacimiento virginal.
Es obvio que la manera singular de la concepción del Verbo tuvo que suceder así por algún propósito. Era necesario que el Redentor fuera nacido de mujer (Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,[…]Gálatas 4:4) para que tuviera la misma naturaleza que aquellos a quienes iba a redimir, y además que fuera perfectamente santo, ya que ningún pecador podía reconciliar a los pecadores con Dios; así que había de cumplir estos dos requisitos: humanidad completa y santidad perfecta. El primero requiere que él participara de humanidad incluyendo su nacimiento y el segundo que su humanidad fuera santificada por el Espíritu Santo desde el momento de su concepción. Porque de la misma manera que el semen del hombre lleva y transmite la culpa y corrupción del pecado, igualmente ocurre con el óvulo de la mujer. ¿De dónde, entonces, le viene la impecabilidad esencial a la humanidad de Cristo? Ya hemos dicho que eso proviene de la obra de santificación del Espíritu Santo (Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso lo santo que nacerá será llamado Hijo de Dios.[…]Lucas 1:35). Podríamos preguntar, pues, si el fundamento de la santidad de Cristo en su naturaleza humana es el Espíritu Santo ¿por qué nació de una mujer virgen? Se han dado dos razones a esto: porque, de esta manera, quedaba establecido que el Redentor venía a este mundo no por voluntad de varón y, porque así como era conveniente que Jesús no tuviese hijos según la carne para conservarse siempre como totalmente Hijo del Padre, así también era conveniente que no tuviese dos padres, a fin de mantenerse como Hijo único de un único Padre (48 Cuando sus padres le vieron, se quedaron maravillados; y su madre le dijo: Hijo, ¿por qué nos has tratado de esta manera? Mira, tu padre y yo te hemos estado buscando llenos de angustia. 49 Entonces El les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿Acaso no sa[…]Lucas 2:48-49). En otras palabras, la paternidad de Dios Padre sobre el Hijo es tan absoluta que no admite otra paternidad ni aun en lo referente a su naturaleza humana; no olvidemos que a causa de la unidad de persona en Cristo y de la comunicación de propiedades, si José hubiera engendrado a Jesús hubiera sido padre del Verbo en su naturaleza humana. Era conveniente, pues, que el Unigénito naciera sin concurso de varón.

Bosquejo histórico de la actitud hacia la doctrina.

La doctrina de que Cristo nació de la Virgen María por la obra del Espíritu Santo recibió su primera declaración formulada con autoridad en el credo Romano más antiguo, no más tarde del año 150 y probablemente antes (en su forma más antigua fechado por Harnack alrededor de 140, por Zahn alrededor de 120 y por Kattenbusch alrededor de 100).

Ideas de ebionitas, Ignacio, Arístides y Justino.
Con la excepción de los ebionitas y algunos de los gnósticos, a mediados del siglo II, y probablemente al final del primero, esta creencia era casi universal (comp. Harnack, Das apostolische Glaubensbekenntniss, p. 24 , Berlín, 1896). Los judíos ebionitas (comp. el evangelio de los ebionitas, una corrupción del evangelio de los hebreos), únicos en la Iglesia que rechazaron los dos primeros capítulos de Mateo sostuvieron que Jesús nació naturalmente de José y María, y se convirtió en Mesías en virtud de su piedad legal. Sin embargo, entre los judíos cristianos este rechazo no fue universal, ya que los nazarenos reconocieron el nacimiento virginal del Mesías, y el resto de los antiguos ebionitas más tarde compartieron esta idea (A. Hering, ZKT, v. 67 ). Otros, como Valentín, Basílides y los docetas descritos por Hipólito, Hær., vi. 35, vii. 26, viii. 9 (ANF, vol. v.) basaron su aceptación del nacimiento virginal en el evangelio de Lucas. La primera mención de esta creencia está en Ignacio, aunque Policarpo (contemporáneo de Ignacio), Hermas y Bernabé guardan silencio al respecto. Ignacio dice que Jesús fue 'verdaderamente nacido de una Virgen', uno de los tres misterios de renombre forjados en el silencio de Dios, pero ahora proclamados al mundo (Ad Smyrnæos, i.; Ad Ephesios, xix., comp. también vii., xviii.; Ad Trallianos, ix.). En la Apología de Arístides (126-140), se lee de Jesucristo, 'nacido de una Virgen,... tomó carne' (ii.) y Harris agrega que a principios del siglo II 'la virginidad de María era parte de la creencia cristiana formulada' (ib. p. 25). Con Justino Mártir el nacimiento virginal es un tema de referencia frecuente (comp. Apol., i. 32, 46, 63; Dialogus, xxiii., xlv., c., cv., cxiii., cxxvii.). Fue una segunda presentación de Dios nacer de una virgen; hagion pneuma no es el Espíritu Santo, sino el Logos. Justino relaciona esto con la historia de la creación de Y dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y ejerza dominio sobre los peces del mar, sobre las aves del cielo, sobre los ganados, sobre toda la tierra, y sobre todo reptil que se arrastra sobre la tierra.[…]Génesis 1:26, y con las teofanías, de la antigua dispensación; asocia este nacimiento con la salvación, la destrucción de la serpiente y la liberación de la muerte. La leyenda de Perseo y los otros hijos de Júpiter (Apol., i. 21-22; Dialogus, lxvi.) se refería al poder engañador de los demonios, que fabricaron las historias para encajar en el nacimiento virginal de los profetas (Dialogus, lxx.). La concepción no debe establecerse mediante la relación de la Virgen con nadie, ya sea humano o divino, sino con el Espíritu y el Poder de Dios, es decir, su Palabra. Se basa en la profecía, especialmente en Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.[…]Isaías 7:14; 53:8 (comp. Dialogus, xlii., lxvi., lxxi., lxxxiv.); rechaza la sugerencia de que se hace referencia a Ezequías en este pasaje, sostiene que parthenos puede significar solo una virgen, lo que prohíbe la noción de generación paterna, afirma que otras porciones de la predicción se cumplieron en Herodes y los magos con sus dones (ib. lxvii.- lxviii.), y establece paralelos a esta historia única con la creación de Eva y de todos los seres vivientes al principio. A aquellos que no pudieran aceptar el nacimiento virginal, Justino insta a que al menos vean en Cristo al Mesías (ib. xlviil.).

Melitón, Ireneo, los gnósticos y Tertuliano.
Melitón, obispo de Sardis, en su discurso sobre la cruz, iii., y sobre la fe, iv.-v., procura reconciliar las historias del nacimiento de Mateo y Lucas con el prólogo de Juan; Jesús, que preexistió, fue llevado en el vientre de la virgen. Ireneo sostuvo que el mesianismo de Jesús fue probado, no por su poder y exaltación, sino por su nacimiento (Hær., I., xxx. 12); y se apoya en Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,[…]Gálatas 4:4, que refiere a la intervención divina causando el nacimiento en una virgen (ib. III., xvi. 3; comp. xxii. 1), y en que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.[…]Juan 1:13, al negar la intervención humana en el nacimiento de Jesús (ib. III., xix. 2). También apeló a la profecía (Estuviste mirando hasta que una piedra fue cortada sin ayuda de manos, y golpeó la estatua en sus pies de hierro y de barro, y los desmenuzó.[…]Daniel 2:34; Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado.[…]Isaías 28:16), de no tener José parte, sino sólo Dios, en el nacimiento de Jesús. Adán fue formado por la Palabra de Dios, y era apropiado que el Verbo, que recapituló a Adán, fuera formado él mismo como hombre por Dios (ib. xxi. 10). Declara que toda la Iglesia (Galia, Alemania, España, Egipto, Libia y Oriente) ha recibido de los apóstoles 'la fe en Dios... de que Jesucristo... nació de una virgen' (ib. iii .4). En ese tiempo la Iglesia se encontraba en medio de la tormenta de las especulaciones gnósticas acerca de la persona de Cristo, que también afectaban a su nacimiento. Algunos, tales como los adherentes de Carpócrates y Cerinto y los primeros ofitas, rechazaron por completo el nacimiento virginal (ib. i. 25-26; comp. Hipólito, Hær., v. 26, vii. 32-33). Según Cerinto, en el bautismo Cristo como paloma descendió sobre él (ib. I., xxvi. 1-2); otros afirmaban que su cuerpo era de sustancia celestial, sin tomar nada de María al pasar por ella (ib. III., xxii. 2; comp. V., xix. 2), o que era el hijo del demiurgo sobre el cual descendió Jesús (comp. ib. I., xxvii. 1), o que era un hombre transfigurado, pero ni nacido ni encarnado verdaderamente, a todos los cuales Ireneo opuso la enseñanza del cuarto evangelio en Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.[…]Juan 1:14 (comp. ib. III., Xi. 3). Tertuliano continuó la polémica contra los gnósticos, centrando gran parte de la discusión en la defensa del verdadero cuerpo de Jesús derivado por nacimiento humano de María, pero sin paternidad humana (comp. Adv. Valentinum, xxvii., Adv. Praxeam, i.). Emplea Jacob engendró a José, el marido de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo.[…]Mateo 1:16, Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.[…]Juan 1:14 y Pero cuando vino la plenitud del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley,[…]Gálatas 4:4, para rechazar la acusación gnóstica de que Jesús fue engendrado en María, pero no de María (De carne Christi, xx.). Apela a la profecía, Por tanto, el Señor mismo os dará una señal: He aquí, una virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel.[…]Isaías 7:14 (Adv. Judæos, ix.; De carne Christi, xvi.; Adv. Marcionem, iv. 10, iii. 12); 1 Y brotará un retoño del tronco de Isaí, y un vástago de sus raíces dará fruto. 2 Y reposará sobre El el Espíritu del SEÑOR, espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor del SEÑOR. […]Isaías 11:1-2 (comp. Adv. Judæos, ix.; De carne Christi, xxi.; Adv. Marcionem, iii. 20); 1 ¿Quién ha creído a nuestro mensaje? ¿A quién se ha revelado el brazo del SEÑOR? 2 Creció delante de El como renuevo tierno, como raíz de tierra seca; no tiene aspecto hermoso ni majestad para que le miremos, ni apariencia para que le deseemos. 3 Fu[…]Isaías 53 (Adv. Judæos, xiii.); Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder; en el esplendor de la santidad, desde el seno de la aurora; tu juventud es para ti como el rocío.[…]Salmo 110:3 (LXX) y 22:9-10. En su uso del Nuevo Testamento se basa primero en Marcos y Juan, y luego en Mateo y Lucas (Adv. Marcionem, iv. 2). La historia de Eva es análoga al nacimiento de María (De carne Christi, xvii.; comp. xvi.), un nuevo orden de nacimiento, el Verbo divino entrando en el cuerpo terrenal, así como al principio la parte terrenal de Adán fue avivada por el aliento de Dios. Tertuliano basa su razonamiento en la veracidad de Jesús, quien afirmó ser el Hijo del Hombre, y como Dios era su Padre, la paternidad humana queda excluida (Adv. Marcionem, iv. 10). Esto está relacionado con la doctrina de que 'un dios nace de un dios' (Ad Nationes, ii. 3; comp. Apol., xxi.; De carne Christi, v. 18). (como está escrito en la Ley del Señor: TODO VARON QUE ABRA LA MATRIZ SERA LLAMADO SANTO PARA EL SEÑOR),[…]Lucas 2:23: 'Todo varón que abriere la matriz será llamado santo al Señor', refiriéndose a Jesús, sólo podía significar que, dado que abrió el vientre, su madre era virgen (ib. xxiii.). Tertuliano no reconocía la salvación de quien negara el nacimiento virginal de Jesús (Adv. Marcionem, iv. 36). No intenta hacer ningún análisis de la naturaleza humana, que por tanto deriva de su madre aparte de un padre humano.

Clemente de Alejandría, Orígenes e Hipólito.
Clemente de Alejandría enseñó inequívocamente el nacimiento virginal - la única madre virgen (Pædagogus, i. 6) - y se inclina a la noción de un nacimiento milagroso así como de una concepción milagrosa (Strom., vii. 16). Usa como profecía Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado, y la soberanía reposará sobre sus hombros; y se llamará su nombre Admirable Consejero, Dios Poderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz.[…]Isaías 9:6, donde, por referencia a 23 Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra en la ciudad y se acuesta con ella, 24 entonces llevaréis a los dos a la puerta de esa ciudad y los apedrearéis hasta que mueran; la joven, porque no dio voces e[…]Deuteronomio 22:23-24, concluye que la palabra hebrea 'almah significa 'virgen'. En su comentario sobre Mateo (x. 23) habla del cuerpo que Jesús recibió de la Virgen por concepción divina y del nacimiento, hecho confirmado por la criatura, saltando en el vientre de Elisabet. Su nacimiento virginal muestra que era más que un hombre (comentario sobre Juan x. 34), y también parece atribuir credibilidad a los evangelios de Pedro y Santiago, que alegan que los hermanos de Jesús eran hijos de José de una anterior esposa, con el fin de preservar el honor de María en la virginidad hasta el final, es decir, para que no conociera relación con hombre después de que el Espíritu Santo descendiera sobre ella. Jesús fue, pues, la primicia de la virginidad (comentario sobre Mateo, (x. 17,23). Esta doctrina de la virginidad perpetua de María la adelantó Orígenes, cuya principal discusión sobre el nacimiento virginal aparece en respuesta a Celso, que había atacado esta doctrina. Primero, refuta la acusación de Celso de que Jesús era hijo ilegal de María y un soldado llamado Panthera, y que como resultado de esta infidelidad, María, siendo expulsada por José, se marchó a Egipto y allí crio a su hijo para que aprendiera el arte de obrar milagros (Adv. Celsum, i. 28, 32; comp. Pseudo-Mateo, xix.-xxiv.). En segundo lugar, encuentra una analogía del nacimiento virginal de Jesús en el de los animales, especialmente el buitre hembra, que conserva la sucesión de su raza sin relaciones sexuales (ib. i. 37). En tercer lugar, argumenta que los propios griegos sostienen el origen de la especie humana como tal a partir de los elementos espermáticos de la tierra (ib. i. 37). En cuarto lugar, apela a la leyenda de que Platón era el hijo de Apolo antes de que Aristón tuviera relaciones maritales con su madre, para explicar el hecho de que las personas de sabiduría y poder trascendentes eran naturalmente referidas a una paternidad divina (ib. i. 37). Finalmente, cuando Celso rechaza la noción de un nacimiento virginal, comparándola con los increíbles mitos de Dánae, Melanippe, Auge y Antíope, Orígenes responde que es el lenguaje de un bufón (ib. i. 37). Orígenes, además, sugirió que el nacimiento de una virgen se correspondería con el entierro de Jesús en un sepulcro nuevo (ib. i. 39). Hipólito mantuvo la pureza perfecta y la virginidad perpetua de María (Adv. Veronem), y en su teoría de la encarnación alegó que Dios, por concepción sin mancha en la Virgen, incorporó consigo un alma racional y una carne sensible, convirtiéndose así en Dios perfecto y hombre perfecto. Su confianza en las Escrituras era trivial, y aunque del Antiguo Testamento usó el 1 Salmo de David. Dice el SEÑOR a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. 2 El SEÑOR extenderá desde Sion tu poderoso cetro, diciendo: Domina en medio de tus enemigos. 3 Tu pueblo se ofrecerá voluntari[…]Salmo 110, Hay tres cosas majestuosas en su marcha, y una cuarta de elegante caminar:[…]Proverbios 30:29 y Entonces Nabucodonosor se acercó a la puerta del horno de fuego ardiente y dijo: Sadrac, Mesac y Abed-nego, siervos del Dios Altísimo, salid y venid acá. Entonces Sadrac, Mesac y Abed-nego salieron de en medio del fuego.[…]Daniel 3:26 y 7:14, no hizo alusión a Isaías. En definitiva, es evidente que a mediados del siglo III el nacimiento virginal se había convertido en un artículo de fe establecido e indiscutible en la Iglesia.

Objeciones al nacimiento virginal.
En la última parte del siglo XVIII, Thomas Paine (Age of Reason), Voltaire (Examen important de milord Bolingbroke, cap. x.) y la mayoría de los deístas y racionalistas se declararon por la explicación natural del nacimiento de Jesús. En el siglo XIX, Schleiermacher, aunque afirmó la paternidad natural de José, explicó la naturaleza arquetípica de la conciencia de Jesús a través de un acto divino creativo en su nacimiento, por medio del cual la idea original del hombre se llevó a cabo. Paulus y Strauss buscaron una explicación natural para el suceso; de Wette trató las historias como mitos, símbolos poéticos de ideas religiosas; y según Renan, José fue el padre de Jesús. En la última mitad del siglo XIX, la idea bíblica fue defendida por F. K. L. Steinmeyer, Die Geschichte der Geburt des Herrn und seiner ersten Schritte mit Bezug auf die neueste Kritik, Berlín, 1873; F. L. Godet en su Commentary on Luke, traducción inglesa, 2 volúmenes, Edimburgo, 1875; B. Weiss en su Life of Jesus, traducción inglesa, 3 volúmenes, Edimburgo, 1884; C. Gore, Incarnation of the Son of God, Londres, 1891, y Disertations on Subjects connected with the Incarnation, 1896. Representando la posición crítica estuvieron C. L. A. Sydow, Die wunderbare Geburt Jesu, Berlín, 1873; H. Usener, Religionsgeschichtliche Untersuchungen, i., Bonn, 1889; P. Lobstein, The Virgin Birth of Christ, traducción inglesa, Londres, 1903; Hillmann, Die Kindheitsgeschichte Jesu nach Lukas, JPT, 1891; H. J. Holtzmann, Lehrbuch der neutestamentlichen Theologie, 2 volúmenes, Friburgo, 1897; y P. Rohrbach, Geboren von der Jungfrau, Berlín, 1898. Sin embargo, la discusión se agudizó cuando C. Schrempf de Württemberg en 1892 se negó a asentir al Credo de los Apóstoles, especialmente a este artículo, convirtiéndose en la ocasión inmediata de una enérgica y acalorada discusión en Alemania, cuyos ecos se escucharon a través del Canal y en América. A favor estuvo A. H. Cremer, Zum Kampf um das Apostolicum, 7ª ed., Berlín, 1893; Th. Zahn, Das apostolische Symbolum, Leipzig, 1893; G. Wohlenberg, Empfangen vom heiligen Geist, geboren von der Jungfrau Maria, 1803; y J. Hausleiter, Zur Vorgeschichte des apostolischen Glaubensbekenntnisses, Munich, 1893. En contra estuvieron A. Harnack, Das Apostolieum, Leipzig, 1892; W. Herrmann, Worum handelt es um das Apostolikum? Magdeburgo, 1893; y F. H. Kattenbusch, Das apostolische Symbol, Leipzig, 1894.


Bibliografía:
David R. Carnegie, The Doctrine of the Person of Christ; C. A. Beckwith, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge.