Historia
NESTORIANOS
- Pujanza en Persia
- Difusión en Arabia, India y China
- Diversos destinos
- Bajo los musulmanes y los mongoles
- Persecuciones; acercamiento a Roma
- Historia desde el siglo XVI
- Nestorianos kurdos
- Nestorianos de la India

Pujanza en Persia.
La primera extensión del nestorianismo fue desde el límite oriental del Imperio romano hacia Persia. El primer impulso fue la carta del presbítero Ibas de Edesa al obispo Mari de Hardarshir en Persia, escrita poco después de la reconciliación del patriarca Juan de Antioquía con Cirilo de Alejandría, evidentemente inclinado más hacia el primero, aunque al final expresó su gozo por la reconciliación entre Cirilo y los obispos antioquenos. Esta carta y las traducciones siríacas de Diodoro de Tarso y Teodoro de Mopsuestia difundieron las doctrinas de Nestorio por Persia. El movimiento recibió ayuda por la expulsión de los maestros nestorianos de la escuela en Edesa y por su asentamiento en Nisibis, siendo el más notorio de tales eruditos Barsumas, quien, como obispo o metropolitano de Nisibis (435-489), donde estableció una célebre escuela teológica, celosamente procuró extirpar a los seguidores de Cirilo. El cristianismo fue establecido en Persia supuestamente en la edad post-apostólica, pero su primitiva historia está envuelta en la oscuridad. Bajo los arsácidas los cristianos parece que no fueron molestados, salvo por un breve período de persecución y la invasión de Trajano del reino parto. Aunque los cristianos estaban ampliamente esparcidos y bien organizados en Persia en los siglos tercero y cuarto, como resulta claro de los escritos del pseudo-Bardesanes, Afraates y la más antigua de las Acta martyrum, todavía no formaron una iglesia distintiva con catholicos, obispos y otro clero. Sin embargo, el obispo de Seleucia-Ctesifon gradualmente se elevó hasta ser primado de los cristianos en el reino seléucida y en todo el oriente, aunque sus pretensiones fueron fuertemente contestadas por el obispo de Persia. En el año 313 el obispo de Persia era todavía independiente del obispo de Seleucia y el primero fue considerado en el concilio de Nicea el representante de toda Persia e India; no fue hasta el episcopado de Timoteo (778-820) que Seleucia definitivamente se convirtió en la sede metropolitana. Ambos obispados quedaron primero de hecho y luego nominalmente sujetos al patriarca de Antioquía, pero las guerras frecuentes entre romanos y persas hicieron prácticamente imposible para los prelados ser consagrados en Antioquía. Shahlufa († 244) parece haber sido el primero en ser consagrado por los obispos orientales en Seleucia. De esta manera esta sede ganó una cierta medida de independencia. Su sucesor, Papa, fue llamado arzobispo; prelados posteriores, comenzando con Babæus (siríaco Babhai) en 499, asumieron el título de patriarca, o catholicos, equiparándose con los patriarcas del oeste. Mientras sus predecesores Dadhisho, Babæus y Acacio oscilaron entre el catolicismo y el nestorianismo, Babæus II fue el primero en romper totalmente con la Iglesia occidental. En un sínodo convocado por él en 499 propuso, entre otras cosas, que la obediencia incondicional sería dada al patriarca de Seleucia; que los obispos deberían reunirse para consulta de asuntos eclesiásticos con su metropolitano anualmente en lugar de cada seis meses y con su patriarca cada cuatro años en lugar de dos; y que al patriarca, obispos, sacerdotes y monjes se les debería permitir tener una esposa y que a los presbíteros se les exigiera casarse de nuevo al quedarse viudos; el propósito de este canon fue acabar con las relaciones inmorales del clero con varias esposas a la vez. Los sucesores de Babæus siguieron esa línea, situando a nestorianos en todas las vacantes episcopales y buscando activamente extender su dominio en todas las direcciones. El nestorianismo fue también defendido por numerosos escritores, especialmente los monjes de varios monasterios en Asiria, así como por los alumnos de varias escuelas, de las cuales la más antigua y famosa fue la de Nisibis.


China, siglo VIII
El cristianismo se había también esparcido en tiempo muy antiguo en Arabia, hasta los amplios distritos al sur de Tierra Santa, Damasco y Mesopotamia (comp. ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo, sino que fui a Arabia, y regresé otra vez a Damasco.[…]Gálatas 1:17). Aunque esas comunidades árabes, incluyendo obispados tales como el de Bostra, estaban relacionados con el de Roma, tanto nestorianos como jacobitas procuraron introducir sus doctrinas. Los primeros fueron los que tuvieron mayores logros. Bajo los califas se extendieron por Siria y Tierra Santa y durante el patriarcado de Mar Aba II (742-752) hubo un obispo nestoriano en Egipto bajo la jurisdicción del metropolitano de Damasco. Los obispos árabes estuvieron originalmente sujetos al metropolitano de Persia, quien también tenía jurisdicción sobre la India, cuya costa occidental debió haber sido parcialmente cristianizada al comienzo del siglo VII. Una tradición muy antigua, dada en el siglo tercero en los Hechos de Tomás, hace a Tomás el apóstol de la India, por lo que los cristianos de allí son comúnmente denominados cristianos de Santo Tomás. Muchos cristianos parece que huyeron a la India de las persecuciones en Persia y se dice que en 345 un obispo con sacerdotes de Jerusalén fue a Malabar. Cosmas Indicopleustes, hacia 530, menciona iglesias en Malabar, una en Ceilán, y un obispo en Calliana y en 570 el presbítero Bodh fue enviado a inspeccionar las iglesias de la India. Tras un período de recesión eclesiástica, Timoteo (778-820) designó un metropolitano para la India. China recibió el cristianismo de Chorasan y una larga inscripción en siríaco y chino en Si-ngan-fu, proporcionando una larga lista del clero nestoriano, testifica de la prosperidad y amplitud de la extensión del nestorianismo en China en 781. Este famoso monumento nestoriano fue visitado en 1907 por Fritz V. Holm, quien hizo una réplica del mismo que está ahora en el museo metropolitano de arte de Nueva York. El primer metropolitano para China fue designado por Selibhazecha (714-726) y hacia el mismo tiempo Herat y Samarcanda recibieron metropolitanos. En Balkh, desde donde varios obispos fueron enviados a China, ya había sido creado un obispado y el nestorianismo más tarde se difundió por Tartaria.
Diversos destinos.
El destino de los nestorianos varió ampliamente. Expulsados por los emperadores del este, disfrutaron de protección bajo los arsácidas partos, pero con el avivamiento del zoroastrismo por los sasánidas, su persecución comenzó de nuevo, aunque escasamente, salvo cuando las guerras estallaron con los emperadores griegos. Hacia el fin del reinado de Kobad (488-531) un cisma de 12 años surgió entre los nestorianos, al ser elegidos dos patriarcas, Nerses y Eliseo, por facciones rivales y designando cada uno sus propios obispos. El cisma acabó con la muerte de Nerses en prisión y la destitución de su rival. Mar Aba (536-562), un convertido del zoroastrismo, tradujo del griego al siríaco la liturgia nestoriana todavía en uso. Entre sus muchas actividades celebró un sínodo en 544 en el que la regla, todavía en vigor, fue adoptada de que ni el patriarca ni los obispos podían casarse. Los antiguos cánones fueron confirmados y se exigió la adhesión estricta al credo niceno, mientras que la norma que se estableció para hacer exégesis fue la de Teodoro de Mopsuestia. Varios cismas locales causados por anti-patriarcas y anti-obispos acabaron con la destitución de los clérigos perturbadores. Un segundo sínodo se celebró en 577 por el patriarca Ezequiel (577-580), siendo el principal resultado un edicto contra los mesalianos. Tras repetidas persecuciones por Chosroes I (de quien la tradición afirma que se hizo cristiano en los últimos años de su vida), los nestorianos fueron altamente favorecidos por Hormizd IV y Chosroes II, obligando éste a todos los cristianos a adoptar el nestorianismo. Sin embargo, este último monarca también los persiguió por escoger a Gregorio como patriarca contra su voluntad y tras la muerte de este prelado en 608 el patriarcado permaneció vacante durante 20 años hasta la ascensión de Siroes. Bajo este gobernante y sus sucesores los nestorianos disfrutaron de paz.

Las persecuciones musulmanas contra los nestorianos fueron raras, especialmente porque se dice tradicionalmente que Mahoma recibió su conocimiento de las doctrinas cristianas de un monje nestoriano llamado Sergio; y los nestorianos afirman haber recibido cartas de protección del profeta, de Omar, Alí y otros, desempeñando altos puestos como gobernadores de ciudades y distritos, secretarios de califas, emires y médicos; a la vez se distinguieron también como traductores al siríaco y árabe. Fue tal su influencia que Qa'im bi'amr Alá y Muqtadir Billah sometieron a los cristianos católicos, a los melquitas y a los jacobitas a la jurisdicción de los patriarcas. Salvo por una breve persecución por Harun al-Rashid, sólo dos más ocurrieron durante todo el periodo, una por Mutawakkil y la otra por Hakim bi'amr Alá, incluyendo en la última a todos los cristianos y judíos, pero restringida a Siria, Tierra Santa y Egipto. Tras la fundación de Bagdad, los patriarcas fueron escogidos y tuvieron su residencia allí, aunque fueron consagrados en Seleucia. Bajo los mongoles, en manera similar, las condiciones de los nestorianos fueron generalmente pacíficas. Hulagu Khan, quien tomó Bagdad en 1268, y la mayor parte de sus sucesores favorecieron a los nestorianos no sólo porque se oponían a los musulmanes, los enemigos políticos de los mongoles, sino también a causa de las similitudes superficiales entre el cristianismo nestoriano y el tipo de budismo mongol y por las esposas cristianas de algunos de los khans. Ciertos gobernantes mongoles, de hecho, se convirtieron al cristianismo, particularmente en el distrito de los keraítas al sur del lago Baikal y el título dinástico de sus últimos khans, Unk-khan o Owang-khan, corrompido a Joan o Johannes, parece haber dado origen a la leyenda del Preste Juan, que fue más tarde trasladada al desconocido rey cristiano en Etiopía. En 1292 el minorita Juan de Montecorvino convirtió a un descendiente de Unk-khan y a varios de su corte del nestorianismo al catolicismo; pero la comunidad católica fundada de esta manera fue de corta duración, regresando los convertidos al nestorianismo en 1299.

Persecuciones; acercamiento a Roma.
La primera persecución directa de los nestorianos, tras siglos de paz bajo árabes y mongoles, fue por Timur, quien oprimió a los cristianos y a los musulmanes a la vez. Las relaciones nestorianas con el extremo oriente tocaron a su fin y las iglesias cayeron en declive. El avance del islam oprimió o destruyó a los cristianos en Tartaria y un curso similar lo siguieron los chiítas en Persia y las dinastías musulmanas en Asia. Además de esto, los papas, especialmente tras la llegada de los mongoles pro-cristianos, enviaron muchos misioneros para frenar el nestorianismo. Sus esfuerzos se vieron recompensados, siendo el primer convertido distinguido el metropolitano Sahaduna en 628 y poco después Heraclio, en su viaje a Siria, convirtió a nestorianos y monofisitas. Durante el pontificado de Eugenio IV, Timoteo de Tarso, metropolitano de los nestorianos en Chipre, asistió a los sínodos de Florencia y Roma con esperanzas de unión. Inocencio IV envió ciertos obispos con una carta a Rabban Ara, vicario de los nestorianos orientales, y en su réplica se incluyó un credo preparado por el arzobispo de Nisibis y firmado por otros dos arzobispos y tres obispos, en el que María fue designada "madre de Cristo" (1247). Cartas similares escribieron al mismo tiempo el patriarca jacobita Ignacio y el mafrian Juan. Nicolás V dirigió una carta con un credo al patriarca Yahbalaha en 1288, recibiendo su sucesor Benedicto XI una respuesta en 1304 en la que la Iglesia católica era denominada "madre y maestra de las demás" y el papa llamado "principal pastor de toda la cristiandad." En 1445 todos los nestorianos chipriotas con su patriarca Timoteo de Tarso fueron convertidos a la fe católica por el arzobispo Andrés.

El contacto más duradero con la Iglesia católica comenzó a mediados del siglo XVI. Salvo los cristianos de Santo Tomás en la India, los nestorianos eran entonces un pequeño resto con unos pocos obispos en las montañas kurdas. El patriarcado se había convertido en hereditario, sucediendo el sobrino al tío. En 1551 este sistema desembocó en un cisma y una facción envió a su candidato para ser consagrado en Roma, donde fue proclamado patriarca de los caldeos por Julio III. El cisma todavía existe y el patriarca uniato de los caldeos, siempre llamado José, residió en Diarbekir, Mosul, y desde 1830 en Bagdad. El patriarca de los nestorianos no uniatos, siempre llamado Simeón, reside en el casi inaccesible valle de Kochannes, en las montañas kurdas, en el límite entre Persia y Turquía. Sin embargo, ellos no se llaman a sí mismos nestorianos, un término empleado sólo por los nestorianos uniatos, sino caldeos, meshihaye ("seguidores del Mesías"), nasrani (árabe, "cristiano"), sirios, asirios y madenhaye ("orientales"), declarando que Nestorio, cuya lengua ellos no conocen, no fue su patriarca y que él le siguió a ellos más bien que ellos a él. Desde 1834 los misioneros americanos han trabajado entre los no uniatos, no sólo guardándoles de ser absorbidos por las misiones católicas de alrededor, especialmente la de los dominicos estacionados en Mosul para contrarrestar la influencia protestante americana, sino también para elevar su estatus moral e intelectual, un objetivo muy difícil ya que son inestables e inclinados a la superstición. No obstante, los misioneros americanos han preservado el dialecto siríaco moderno de los nestorianos y lo han desarrollado en una lengua literaria, en la cual han traducido la Biblia y escrito o traducido una abundancia de literatura religiosa. La lengua hablada se divide en varios dialectos, que se agrupan en los de la llanura y las montañas, presentando estos últimos las formas más completas. Las liturgias y otros libros rituales de nestorianos y caldeos están en siríaco clásico. Viven en casi constante hostilidad abierta con los musulmanes kurdos, quienes en 1846 masacraron a unos 6.000 de todas las edades y de ambos sexos.
Nestorianos kurdos.
Los nestorianos caldeos tienen ocho rangos en su clero: Katholika o patriarca; metropolita o mutran; episkopa; arkidyakona; kasshisha ("sacerdote"); shammasha ("diácono"); huhpodyskona (subdiácono) y karoya ("lector"). Los nestorianos kurdos se caracterizan por un cristianismo pronunciadamente judaico que también es evidente en sus rituales. Los de Mesopotamia septentrional tienen diócesis con metropolitanos, obispos, etc. Entre sus peculiaridades está su aversión a toda representación religiosa, permitiéndose sólo la cruz y la representación de Cristo en sus iglesias. Su número de sacramentos varía. En el período medieval fue siete y Timoteo II (1318-60) los definió como ordenación, consagración de una iglesia o altar, bautismo y unción, eucaristía, bendición de monjes, oficio por los muertos y matrimonio, con indulgencia, o penitencia, y absolución como apéndice. Assemani sostuvo que ellos sólo tenían tres sacramentos: bautismo, eucaristía y ordenación. Entre los nestorianos actuales la eucaristía es una ceremonia mágica con ciertos usos peculiares. Los ayunos nestorianos son muy numerosos, prohibiéndose la carne en 152 días. No comen cerdo y guardan el sábado y el domingo. No creen ni en la confesión auricular ni en el purgatorio y permiten a sus sacerdotes casarse. Los nestorianos de las llanuras tienen peculiares costumbres del matrimonio y algunos de los usos de sus otras fiestas son de interés. Los nestorianos de las montañas están empleados principalmente en cazar y pastorear. Sus casas en general son miserables, en ocasiones no teniendo sino una habitación, a veces subterránea. Para incrementar sus ingresos venden frutos secos y son renombrados por su cestería, especialmente en el distrito de Cheba, desde donde los vendedores de cestas recorren Asia. También se ocupan en tejer y en la apicultura. Su principal alimento es el pan de maíz, comida tostada, moras secas, leche y sus derivados. A pesar de su pobreza son extremadamente hospitalarios. Están gobernados por jefes locales hereditarios llamados malik (árabe, "rey"). Su clero, que se saluda besándose las manos y levantando el sombrero (un uso no común en otras partes en el este), es ignorante pero altamente honrado.
Nestorianos de la India.
Los nestorianos de la India, tras recibir un metropolitano del patriarca Timoteo (778-820), tuvieron obispos nombrados a partir de entonces inmediatamente por el patriarca. Disfrutaron de privilegios especiales de los príncipes nativos, particularmente tras el comienzo del siglo noveno, principalmente debido a Tomás Kananæus (también llamado Mar Tomás), quien parece haber sido un rico e influyente comerciante y no un obispo. Gracias a esos privilegios y a un incremento en su población, gradualmente fueron capaces de tener reyes propios, pero con la extinción de la dinastía su pequeño dominio fue heredado por los gobernantes de Cochín. Las luchas instentinas de los príncipes indios oprimieron tanto a los cristianos de Santo Tomás en 1502 que ofrecieron la corona a Vasco de Gama, cuando llegó a la India. El lazo entre los nestorianos indios y el patriarca parece que se rompió en una fecha antigua. Hacia 1120-30 su cabeza espiritual, Juan, parece haber ido a Constantinopla a solicitar la consagración y de allí a Roma. Posteriormente la Iglesia se fue a pique hasta el punto de que sólo quedó un diácono para realizar todas las funciones eclesiásticas. Jorge y José fueron por tanto enviados en 1490 al patriarca nestoriano para obtener un obispo; fueron ordenados sacerdotes y recibieron a los monjes Tomás y Juan como obispos. El patriarca Elías († 1502) consagró tres monjes obispos más y los envió a la India, donde informaron que había unas 30.000 familias cristianas, esparcidas en 20 ciudades, principalmente en Carangol, Palor y Colom, aunque había iglesias en todas las ciudades. Relatos portugueses posteriores reducen el número de familias cristianas a 16.000. En extrema pobreza y oprimidos por todos lados, declararon su lealtad al rey Manuel de Portugal. El resultado fue su destrucción, al ser oprimidos tanto por los príncipes nativos a causa de su lealtad portuguesa y también afligidos por los portugueses mismos. Fueron obligados por Alexio Meneses, arzobispo de Goa, a aceptar las decisiones del sínodo celebrado en Diamper en 1599 por lo que sólo unas pocas comunidades en las montañas permanecieron fieles a la fe de sus padres. Pero en 1653 se rebelaron contra su forzada unión con la Iglesia católica, no habiendo servido los esfuerzos de los carmelitas descalzos desde ese tiempo para reconciliar a los nestorianos indios con Roma. En 1665, por otro lado, el patriarca Ignacio de Antioquía envió al metropolitano jacobita Gregorio de Jerusalén a Malabar, donde introdujo una tendencia jacobita entre los no uniatos que se esparció notablemente, estimando el joven misionero Baker a los jacobitas de Malabar en casi 170.000 personas.