Historia
NOMINALISMO
Nominalismo en filosofía es la posición sobre los universales, palabras que se pueden aplicar a cosas individuales que tienen algo en común, que floreció especialmente en la etapa medieval tardía. El nominalismo niega la existencia real de los universales, porque el uso de una palabra general (por ejemplo, "humanidad") no supone la existencia de algo general llamado por ella. Sin embargo, la posición nominalista no niega necesariamente que haya alguna similitud entre las cosas particulares a las que la palabra general se aplica. Los nominalistas absolutos retirarían esa concesión, como Roscelino, un nominalista medieval, se dijo que hizo. Pero a no ser que tal similitud se otorgue, la aplicación de palabras generales a particulares parece enteramente arbitraria. Tales formas estrictas de nominalismo como existieron en la Edad Media pueden considerarse reacciones contra el realismo platónico, en el que algunos entusiastas, como Guillermo de Champeaux, basaron la opinión de que los universales tienen existencia real. La posición realista incitó una alianza defensiva entre el empirismo y el nominalismo; el ejemplo medieval más notable de tal síntesis fue la obra de Guillermo de Occam.
En la Edad Media, cuando los realismos platónico y aristotélico estuvieron asociados con la ortodoxia religiosa, el nominalismo podía entenderse como herejía. Pero aparte de las implicaciones religiosas, el nominalismo rechaza el realismo platónico como requisito para pensar y hablar en términos generales y aunque parece negar también el realismo aristotélico, nominalistas moderados del siglo XVII como el filósofo Thomas Hobbes afirmaron que existe alguna similitud entre los particulares y la palabra general que se les aplica, de otra manera el pensamiento y el lenguaje serían imposibles.