Historia
NORUEGA, HISTORIA DEL CRISTIANISMO EN
Conversión cristiana antigua.
Antes de ello, Noruega estuvo bajo el control de los vikingos (o bandas de guerreros que invadían los países vecinos, asolando y quemando o destruyendo de otra manera lo que no podían llevarse), que duró doscientos años. Durante esas incursiones a países vecinos, los vikingos se pusieron en contacto con el cristianismo, bautizándose los dirigentes mencionados, el primero en Inglaterra y el segundo en Normandía. Ambos se propusieron el objetivo de cristianizar su patria, para lo que volvieron con obispos y sacerdotes de Inglaterra que predicaron al pueblo, exhortándolo a abrazar el cristianismo, apoyando los reyes a los predicadores con el uso de la fuerza allí donde hiciera falta. Entre esos obispos, que fueron los auténticos fundadores de la nueva fe, el anglo-sajón Sigurd, que acompañó a Olav Tryggvesson, ha sido denominado por algunos historiadores "el apóstol de Noruega", mientras que su sobrino, Grimkjell, prestó al rey eficientes servicios al establecer la nueva fe según el modelo de la Iglesia anglo-sajona. Cuando libraba una batalla contra una revuelta de su propio pueblo, el rey Olav Haraldson cayó muerto cerca de Stikklestad (29 de julio de 1030), lo que resultó en un cambio en la mente de su pueblo. En poco tiempo el pueblo consideró al rey muerto un gran santo, en cuya tumba se suponía que ocurrían grandes milagros, quedando inmortalizado por su sacrifico con un glorioso halo.
Historia eclesiástica en la Edad Media y la Reforma.
De la historia de la Iglesia de Noruega en la Edad Media poco más es digno de consideración que lo que es idéntico con la de otros países europeos de esa época. El suceso más importante de este periodo fue que Noruega, como Jutlandia, perdió su independencia, convirtiéndose en 1536 en una provincia de Dinamarca. De ese modo era evidente que cuando Dinamarca decidió ese mismo año introducir la Reforma, también se hizo en Noruega; aunque el pueblo estaba poco preparado para tal revolución espiritual, el antiguo orden fue abolido y el último arzobispo católico tuvo que huir. Los obispos fueron apartados del sacerdocio, los monasterios destruidos y las tierras adquiridas junto con otras propiedades de los obispados y monasterios fueron confiscadas. Sólo a los sacerdotes se les permitió quedarse a predicar según la manera acostumbrada, hasta que los ministros protestantes fueran preparados y los reemplazaran. La auténtica obra de evangelizar el país quedó en manos de la oficialidad protestante, llamados superintendentes al principio y posteriormente obispos, siendo su deber establecer la nueva disciplina eclesiástica y proporcionar a las congregaciones pastores evangélicos. En cada ciudad diocesana se fundó un seminario para la educación de ministros, enseñándose la teología y el humanismo en el espíritu conciliador de Melanchthon.

Iglesia luterana evangélica.
La Iglesia luterana evangélica es la oficial en Noruega. El rey es el potentado eclesiástico más alto, operando mediante su consejo o el ministerio de adoración e instrucción pública. Cada obispado está dividido en distritos, cuyas cabezas se llaman prebostes, siendo elegidos por el clero aunque nombrados por el rey. El preboste es un intermediario entre el obispo y el clero, siendo al mismo tiempo pastor de la congregación. Además del pastor principal en las congregaciones mayores hay capellanes residentes. El obispo de Christiania es primus inter pares. El obispo supervisa la preparación de los profesores religiosos, la administración de los asuntos de las parroquias mediante los pastores y el progreso espiritual de las congregaciones, debiendo visitar cada parroquia una vez cada tres años.