Historia

OPUS OPERANTIS, OPUS OPERATUS

Opus operantis, Opus operatum, ("obra del hacedor, obra hecha"). Las dos frases fueron muy empleadas en las discusiones sobre los sacramentos y representan con bastante fidelidad respectivamente las ideas protestante y católica. La primera frase resume la creencia de que el efecto del sacramento depende de la disposición espiritual del participante. La segunda subraya la necesaria e inherente gracia que fluye (se puede decir) automáticamente de la administración sacramental ("de la cosa hecha"). La primera contempla los sacramentos como instrumentos que actúan como ayudas para la mente y la capacitan para la aproximación inmediata a Dios y de esta manera recibir la gracia que emana de los mismos. La segunda hace de los sacramentos instrumentos inmediatos por los que Dios actúa y sin los cuales no actúa. La idea de la Iglesia católica fue expresada autoritativamente en el concilio de Trento (sesión VII, cánones vi-vii).

La idea de los sacramentos y la obra ex opere operato no está confinada a la teología cristiana. Es una parte de la creencia brahmánica e hindú, de que el sacrificio obra automáticamente y de que cualquier cosa que sea dicha o hecha por el oficiante durante la ceremonia tiene inevitablemente su efecto apropiado, independiente a la disposición o intención del beneficiario (quien es totalmente pasivo), o incluso del celebrante, cuya palabra o acto es irrevocable.