Historia

ORDEN ECLESIÁSTICO

Orden eclesiástico es la denominación dada a la constitución eclesiástica general de un Estado, cuando existe una Iglesia estatal. La antigua Iglesia evangélica atribuyó menos importancia al ritual eclesiástico que la Iglesia antes de la Reforma había hecho. Ya en 1526 Lutero observa en su Deutsche Messe und Ordnung des Gettesdiensts: "En resumen, ésta y todas las otras formas usadas que puedan dar motivo de confusión deberían ser eliminadas y prepararse una nueva forma; ya que las formas externas tienen como propósito servir al avance de la fe y del amor y no a su detrimento. Cuando cesan de hacer esto ya están muertas y vacías y no son de más valor; tal como una buena moneda se devalúa y se retira a causa de su abuso y se emite una nueva... la forma es algo externo pero aunque pueda ser buena puede ser mal empleada, no siendo ya más una forma ordenada sino un desorden, pues ningún orden externo permanece y prevalece por sí mismo, tal como las formas papales son estimadas, sino que todas las formas tienen su vida, dignidad, fuerza y virtud en su uso propio; de otra manera no sirven ni son de valor." (Werke, edición de Weimar xix. 72 y sig.). La enseñanza eclesiástica luterana (Fórmula de Concordia, II.; Solida declaratio, x.; Apología, xiv.; Loci de Melanchthon, segunda redacción en CR, xxi. 555-556; la sajona Visitationsbuch de 1528; etc.) requiere una liturgia uniforme sólo hasta donde es indispensable para sostener la apropiada doctrina y administración de los sacramentos; mientras que en general la correcta designación de las funciones externas de los responsables de la Iglesia y su esfera en la congregación es entregada a la junta de gobierno de la Iglesia de las autoridades estatales. El desarrollo espontáneo de la ley eclesiástica y especialmente la regulación del servicio divino, los sacramentos y la disciplina, tal como Lutero realmente lo concibió, se demostró impracticable y dio lugar, aunque no invariablemente, a la definición por parte de los soberanos temporales. Todas esas regulaciones, especialmente las de gobiernos y ciudades, por las cuales las formas canónicas de la Iglesia que habían previamente prevalecido en el país, fueron modificadas en una dirección reformadora, mientras que las nuevas desarrollaron un sistema eclesiástico que se estableció progresivamente y fueron llamadas "Orden de la Iglesia". Las del siglo XVI son las más importantes.

Un Orden de la Iglesia usualmente comienza con una parte dogmática en la que el acuerdo de la Iglesia estatal con las confesiones generales luteranas es expuesto con más o menos detalle (Credenda); luego siguen las regulaciones sobre designación de los responsables de la Iglesia, organización del gobierno de la Iglesia, disciplina, matrimonio, escuela, pago de los responsables de la Iglesia y la escuela, administración de la propiedad de la Iglesia, cuidado de los pobres, etc., (agenda).