Historia

ORDEN ECLESIÁSTICO APOSTÓLICO

Orden Eclesiástico Apostólico es una obra de origen egipcio, probablemente del siglo III. En tiempos antiguos no tuvo un título fijo, aunque fue generalmente considerada apostólica. El título es una traducción del usado por Bickell (Apostolische Kirchenordnung), su primer editor moderno. Profesa haber sido entregada palabra por palabra por los apóstoles, cuyos nombres son Juan, Mateo, Pedro, Andrés, Felipe, Simón, Santiago, Natanael, Tomás, Cefas (!), Bartolomé y Judas, el hermano de Jacobo. Juan es el primero en hablar y tras los apóstoles, también María y Marta dicen algo. Los preceptos dados por los apóstoles se dividen en dos secciones, una que trata con la moral y otra con la ley eclesiástica (capítulos i-xiv y xvi-xxx). La primera parte es una traducción casi literal de la Didaché (i-iv. 8), estando tomadas las observaciones finales de la epístola de Bernabé (xxi. 24-, xix. 11). Los preceptos relativos a la organización eclesiástica tratan con la elección de obispos y con los presbíteros, lectores, diáconos, viudas, laicos y diaconisas. El canon sobre los diáconos ocurre dos veces en los capítulos xx y xxii, siendo uno evidentemente una inserción posterior.

La obra fue escrita para una comunidad pequeña. Impone sobre el clero limitaciones sobre el matrimonio que van más allá del periodo. Es interesante la sección sobre las diaconisas, respecto a la creación y regulaciones de la institución. Se asigna al lector un campo de actividad más amplio que el acostumbrado, pero no hay órdenes menores en el sentido posterior ni organización metropolitana. Esas marcas primitivas indujeron a Harnack a distinguir dos fuentes pertenecientes al siglo segundo, representadas por los capítulos xvi-xxi y xxii-xxviii; pero ello es innecesario, ya que hubo costumbres primitivas que persistieron durante largo tiempo en ciertas partes de la Iglesia.