Historia

ORDO SALUTIS

Ordo salutis (Orden de salvación) es el término técnico de los teólogos protestantes para designar las etapas consecutivas en la obra del Espíritu Santo en la apropiación de la salvación. La frase parece ocurrir por primera vez en Buddeus (Institutiones theologiæ dogmaticæ, p. 40, Leipzig, 1723), pero la idea está ya inherente en los antiguos teólogos protestantes. En la teología medieval no hay algo análogo. Ya que el protestantismo partió de la crítica y desplazamiento de las ideas católicas de arrepentimiento, fe y obras, reconociendo en la fe la forma de la convicción religiosa, su interés desde el principio se tornó hacia el origen y desarrollo de los actos religiosos en el hombre. Fue Calvino quien agrupó las ideas del orden de salvación en una forma sistemática, tratando primero la fe, luego del arrepentimiento como regeneración y conversión que comprende la vida total del cristiano, luego la justificación y finalmente la elección. Las confesiones protestantes no fueron más allá de ese ámbito. El arrepentimiento, que comprende la contrición y la fe, es efectuado por la ley y el evangelio. El creyente recibe la justificación y el perdón de pecados, mostrándose su fe, que es el principio de una nueva vida efectuada por el Espíritu Santo, en las buenas obras (Confesión Augustana, artículo 12; Fórmula de Concordia, Solida declaratio, art. xi, SS 17 y sig.). Entre los antiguos teólogos luteranos y reformados esencialmente se encuentra el mismo orden, pero la división de los reformados era superior a la de los luteranos por su sencillez y notoria subordinación de las condiciones religiosas a la eficacia divina. El desarrollo moderno de la doctrina comienza con Schleiermacher. Él interpreta las diferentes partes del orden de salvación procedentes de la conciencia del cristiano. La regeneración es recibida en la vida de comunión con Cristo y comprende dentro de sí misma la entrada a una nueva relación del hombre con Dios así como el fundamento de una nueva forma de vida. Lo primero es la justificación, lo segundo la conversión; la conversión incluye la penitencia o arrepentimiento, que es efectuado por la idea de la perfección de Cristo y la fe como "el deseo de aceptar los impulsos de Cristo." La justificación consiste en la experiencia del perdón de pecados y la adopción y es por tanto la condición subjetiva mediatizada por la conversión. La división de Schleiermacher ha encontrado seguidores aquí y allá en los teólogos posteriores, pero en conjunto las ideas de los antiguos teólogos se han conservado.

A pesar del hecho de que las antiguas ideas están todavía en vigor, existen considerables variaciones sobre su explicación. La idea bíblica se puede resumir en la siguiente manera: (1) Cristo llama a los pecadores al arrepentimiento y los salva (Mas id, y aprended lo que significa: "MISERICORDIA QUIERO Y NO SACRIFICIO"; porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores.[…]Mateo 9:13; 11:28 y sig.). Mediante esta obra Cristo efectúa el arrepentimiento (griego metanoia) así como la fe. La fe es un resultado y obra de Dios (Respondió Jesús y les dijo: Esta es la obra de Dios: que creáis en el que El ha enviado.[…]Juan 6:29). Es activa en el amor (Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión significan nada, sino la fe que obra por amor.[…]Gálatas 5:6). (2) Al apropiarse la fe de la revelación de Dios en Cristo, Dios declara al creyente justo (y recibió la señal de la circuncisión como sello de la justicia de la fe que tenía mientras aún era incircunciso, para que fuera padre de todos los que creen sin ser circuncidados, a fin de que la justicia también a ellos les fuera imputada;[…]Romanos 4:11; 3:28). Por la obediencia de Cristo, en su sangre, los creyentes tienen perdón de pecados (Entonces mucho más, habiendo sido ahora justificados por su sangre, seremos salvos de la ira de Dios por medio de El.[…]Romanos 5:9), reconciliación con Dios, etc. Por tanto es Dios quien efectúa la fe. La fe se apropia de la justificación y es al mismo tiempo el principio de la nueva vida de arrepentimiento. (3) El cristiano es una nueva criatura (De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es ; las cosas viejas pasaron; he aquí, son hechas nuevas.[…]2 Corintios 5:17); pues Dios le ha regenerado por su Espíritu y la palabra. Cristo es la santificación del cristiano (Mas por obra suya estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual se hizo para nosotros sabiduría de Dios, y justificación, y santificación, y redención,[…]1 Corintios 1:30). (4) La nueva vida, que consiste en la fe, amor, arrepentimiento y obras, es realizada por Dios a través de la regeneración, justificación y santificación, descansando simplemente sobre la gracia de Dios en Cristo (No hago nula la gracia de Dios, porque si la justicia viene por medio de la ley, entonces Cristo murió en vano.[…]Gálatas 2:21). (5) Ya que el Espíritu de Dios y de Jesucristo, está activo y presente en la congregación de creyentes en Cristo, continúa y hace eficaz la palabra y obra de Jesús (Pero El decía esto del Espíritu, que los que habían creído en El habían de recibir; porque el Espíritu no había sido dado todavía, pues Jesús aún no había sido glorificado.[…]Juan 7:39), por lo que la nueva vida del cristiano también puede ser trazada a la eficacia del Espíritu (comp. Yo a la verdad os bautizo con agua para arrepentimiento, pero el que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitarle las sandalias; El os bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.[…]Mateo 3:11). La palabra de Dios viene "en demostración del Espíritu y de poder" (Y ni mi mensaje ni mi predicación fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder,[…]1 Corintios 2:4). Es el Espíritu quien efectúa y guía la nueva vida moral del cristiano (para que el requisito de la ley se cumpliera en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.[…]Romanos 8:4 y sig.), que produce regeneración y renovación (que no injurien a nadie, que no sean contenciosos, sino amables, mostrando toda consideración para con todos los hombres.[…]Tito 3:2 y sig.). Por tanto está justificado, según la Sagrada Escritura, trazar también la regeneración, la fe, la experiencia de justificación, el arrepentimiento y la nueva vida y santificación al Espíritu Santo, causa motora en la congregación de los creyentes.

Pero sin duda el pasaje bíblico que ha servido de marco e inspiración para la elaboración del ordo salutis es 29 Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos; 30 y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también jus[…]Romanos 8:29-30, donde de manera incluyente se estipulan los pasos en el proceso de salvación. Según tal pasaje serían cinco: elección, predestinación, llamamiento, justificación y glorificación. Nótese que ese proceso comenzó en la eternidad (elección y predestinación) y concluye en la eternidad (glorificación), produciéndose el llamamiento y la justificación en la etapa terrenal.