Historia
ORTODOXA, IGLESIA
- Nombres, extensión y ramas
- Caracterización general
- Tres períodos
- Intolerancia y persecución
- Cisma entre el este y el oeste
- Puntos de diferencia
- Relaciones con las iglesias protestantes
- Credo
- Teología
- Gobierno
- Adoración y ritual
- Liturgia de la comunión
- Santos, reliquias e imágenes. Lenguaje de la adoración
- Monjes y clero
- Vida religiosa
- Canon griego
- Misiones
- En América

Nombres, extensión y ramas.
La Iglesia católica reclama todos esos títulos, menos el de "oriental", que sustituye por "romana" y los pretende exclusivamente. El nombre "Iglesia oriental" designa su origen y territorio geográfico. El de "Iglesia ortodoxa" expresa su estrecha adhesión al sistema de doctrina y disciplina ecuménico dictaminado por los siete concilios ecuménicos antes de la separación de la Iglesia Latina. Sobre este título se pone el principal énfasis, habiendo una festividad especial llamada "Domingo de la Ortodoxia", a principios de Cuaresma, cuando una representación dramática de los antiguos concilios ecuménicos se realiza en las iglesias y se pronuncian los anatemas contra todas las herejías. La designación común "Iglesia griega" no es estrictamente correcta, sino que indica el origen nacional de la Iglesia y la lengua en la que la mayoría de sus credos, liturgias, cánones y literatura teológica y ascética está compuesta y su adoración principalmente dirigida.
La Iglesia oriental abarca la griega, rusa y otras nacionalidades eslavas. Tiene su sede en Europa oriental principalmente en Turquía, Serbia, Rumanía, Grecia, Rusia y algunas partes de Asia occidental. Bulgaria fue durante mucho tiempo asunto de disputa entre Constantinopla y Roma y una de las causas de separación, pero es ahora una rama independiente de la Iglesia ortodoxa, gobernada por un patriarca. La antigua Constantinopla (actual Estambul) es todavía el centro natural de toda la Iglesia oriental y puede llegar a ser de nuevo, en manos cristianas, para el mundo oriental lo que Gregorio de Nacianzo dijo en el siglo cuarto: "El ojo del mundo, la más fuerte por tierra y mar, el lazo de unión entre el este y el oeste, donde los más distintos extremos de todos lados convergen y a la que miran como un centro común y emporio de la fe."


La Iglesia oriental no tiene una historia tan dinámica como la católica y la protestante. Ha pasado por largos períodos de monotonía y estancamiento, quedando aislada de la principal corriente de la cristiandad. Sin embargo, esta Iglesia representa la tradición más antigua en la cristiandad y durante varios siglos fue la principal portadora de la fe. Todavía ocupa el territorio sagrado del cristianismo primitivo y reclama la mayoría de las sedes apostólicas, como Jerusalén, Antioquía y las iglesias fundadas por Pablo y Juan en Asia Menor y Grecia. Todos los apóstoles, con excepción de Pedro y Pablo, trabajaron y murieron en el este. De los antiguos griegos la Iglesia heredó la lengua y ciertos rasgos nacionales de carácter, a la vez que incorporó también mucho de la piedad judía y oriental. Produjo la primera literatura cristiana, las apologías de la fe, refutaciones de las herejías, comentarios sobre la Biblia, sermones, homilías y tratados ascéticos. La gran mayoría de los Padres antiguos y al menos algunos de los apóstoles, usaron la lengua griega. Policarpo, Ignacio, Clemente de Alejandría, Orígenes, Eusebio, Atanasio, Basilio, Gregorio de Nacianzo, Gregorio de Nisa, Crisóstomo, Cirilo de Jerusalén y Cirilo de Alejandría, los primeros emperadores cristianos comenzando con Constantino el Grande, junto con una hueste de mártires y confesores, pertenecieron a la comunión griega. Elaboraron los dogmas ecuménicos de la Trinidad y la cristología y dominaron los primeros siete concilios ecuménicos, que fueron todos celebrados en Constantinopla o en sus inmediaciones (Nicea, Calcedonia, Éfeso). El brillante período de la Iglesia oriental durante los primeros cinco siglos tendrá siempre el respeto agradecido de todo el mundo cristiano y sus grandes maestros todavía viven más allá de los confines de sus escritos y aun más allá de su comunión, igual que los libros de Moisés y los profetas son más estudiados y mejor comprendidos entre los cristianos que entre los judíos, para los cuales ellos escribieron. Pero la Iglesia nunca ha progresado materialmente más allá del punto de partida ocupado en los siglos quinto y sexto. No ha tenido propiamente una Edad Media, ni una Reforma, como la cristiandad occidental. Influye en las iglesias de occidente hoy en día principalmente por el credo niceno y otros, por sus himnos hechos conocidos por J. M. Neale y otros y por los escritos y ejemplos de sus grandes teólogos, predicadores, comentadores e historiadores de los primeros cinco siglos.
Tres períodos.
Se pueden distinguir tres períodos en la historia de la Iglesia oriental:
(1) El período clásico o productivo, caracterizándose así los primeros cinco o seis siglos. El último gran teólogo del este es Juan de Damasco († c. 754), quien resumió los resultados dispersos de los trabajos de los Padres precedentes en un sistema tolerablemente completo de teología, aunque él es un fenómeno aislado. El proceso de degeneración y estancamiento ya había comenzado y el antiguo vigor y vida dio paso a especulaciones ociosas, controversias inútiles, formalismo muerto y tradicionalismo.

(3) El período moderno se puede fechar desde la caída del imperio griego (1453). Presenta en Asia un estancamiento y servidumbre bajo el dominio de los turcos, aunque gran tenacidad e independencia en todos los asuntos internos; en Europa su crecimiento externo fue rápido por el poder emergente de Rusia, con algunas reformas en maneras y costumbres y la introducción de la cultura occidental, protestas contra los intentos de introducción católico y evangélico, la confesión ortodoxa de Petrus Mogilas (1642), el sínodo de Jerusalén (1672), la Iglesia rusa, el patriarcado de Moscú, la reforma del patriarca Nikon († 1681) y el zar Pedro el Grande († 1725), la reacción de los viejos creyentes (raskolniki), el santo sínodo de San Petersburgo (desde 1721) y la Nueva Iglesia Griega en Hellas (desde 1833), con planes para el futuro, dependiendo principalmente de Rusia.

Intolerancia y persecución.
En la historia de la Iglesia oriental no ha habido tribunales organizados sangrientos como sucedió con la Inquisición, ni persecuciones sistemáticas y prolongadas, como fueron las cruzadas contra los valdenses, albigenses y hugonotes, tampoco una masacre como la de San Bartolomé. Pero la Iglesia griega antigua expulsó y exilió sin misericordia a arrianos, nestorianos, eutiquianos y otros herejes y persiguió a los paulicianos (835). Durante siglos ninguna de las Iglesias orientales ha estado en posición de ejercer la jurisdicción sobre herejes y disidentes, siendo ellos mismos sólo tolerados por los gobiernos turco o egipcio y perseguidos por los gobiernos comunistas en el este de Europa. En la Rusia pre-revolucionaria se tomaron medidas severas contra los stundistas y otros cuerpos disidentes. La secesión de la Iglesia ortodoxa nacional está rígidamente prohibida. Todos los hijos de matrimonios mixtos donde un padre pertenece a la Iglesia ortodoxa deben ser bautizados y educados en ella. Los setenta años de dominio comunista en diversos países tradicionalmente ortodoxos fueron una noche oscura en la que sus dirigentes y miembros más activos sufrieron considerables restricciones, llegando a pagar con un alto precio, en algunos casos, su fidelidad a su fe.

G. Scotin (1714). Biblioteca Nacional, París
No hay dos iglesias tan semejantes en su credo, política y culto como la griega y la romana y sin embargo no hay dos rivales tan irreconciliables, tal vez por la misma razón de su afinidad. Concuerdan entre sí mucho más de lo que puedan concordar con los protestantes, sin embargo nunca han estado orgánicamente unidas. Difieren desde el principio en nacionalidad, lengua y genio, igual que los antiguos griegos diferían de los romanos; sin embargo, crecieron juntas y lucharon hombro con hombro en el antiguo conflicto con el paganismo y la herejía. Cooperaron en los antiguos concilios ecuménicos y adoptaron sus decisiones doctrinales y rituales. Pero el traslado de la sede del imperio de Roma a Constantinopla por Diocleciano y Constantino, el desarrollo de la monarquía papal en el oeste y el establecimiento de un imperio occidental en conexión con ello, pusieron los fundamentos de un cisma que nunca ha sido sanado. La controversia culminó en la rivalidad entre el patriarca de Constantinopla y el papa de Roma. El obispo de Constantinopla fue reconocido por el concilio de Constantinopla en 381, dándole un lugar por el concilio de Calcedonia en 451 "después" del obispo de Roma. León I (440-451) protestó contra la creciente pretensión de poder por el patriarca constantinopolitano, quien ya en el año 500 usó el título "patriarca ecuménico". Desde 484 a 519 las relaciones entre los dos obispos se tensaron aún más por el Henoticon de Zenón, que procuraba suavizar la fórmula cristológica de Calcedonia. La controversia sobre su autoridad relativa alcanzó una fase acentuada bajo Focio y Nicolás I, quienes se excomulgaron mutuamente (869 y 879). Cuando Ignacio fue destituido del patriarcado de Constantinopla y el laico Focio fue nombrado en su lugar (857), éste apeló a Roma por una decisión contra la facción ignaciana. Nicolás envió una comisión para investigar y rechazó reconocer a Focio, quien entonces respondió en una famosa encíclica acusando a la Iglesia romana de herejía por la inserción sin autoridad del filioque en el credo de Nicea y con varias prácticas corruptas. En 1054 la controversia se renovó bajo el patriarca Miguel Cerulario a quien el papa León IX excomulgó como culpable de nueve herejías, haciéndose irreparable por la conquista veneciana de Constantinopla (1204) y el establecimiento de un imperio latino allí (1204-61), un patriarca latino en Constantinopla y obispos latinos rivales en otras sedes orientales por Inocencio III y otros papas. Vanos intentos de reunión se hicieron de vez en cuando, especialmente en Lyón (1274) y Florencia (1439). A éste asistieron el patriarca y el emperador bizantino, pero su fórmula de compromiso fue rechazada en el este como una traición a la fe ortodoxa. Con la caída de Constantinopla (1453) cesó el motivo político para buscar una con el oeste. En 1870 el concilio Vaticano I ahondó la causa principal de separación al declarar el absolutismo y la infalibilidad papal como artículo de fe. León XIII en la bula Præclara gratulationis de 20 de junio de 1894 directamente expresó a "todos los príncipes y pueblos", la esperanza de una reunión de la cristiandad. El patriarca Antimos replicó el 11 de octubre de 1895 acusando a la Iglesia católica de innovaciones, tales como el filioque, la doctrina de la inmaculada concepción y la infalibilidad papal, el bautismo por rociamiento, el purgatorio, etc.

Puntos de diferencia.
Los puntos en los que la Iglesia griega difiere de la romana son los siguientes: la simple procesión del Espíritu Santo (contra el filioque), que llega hasta el concilio de Constantinopla en 381; la igualdad de los cinco patriarcados y el rechazo del papado como una innovación y usurpación anti cristiana; el derecho del bajo clero (sacerdotes y diáconos) a casarse (aunque sólo una vez); la comunión en ambas especies; la triple inmersión como única forma válida del bautismo; varias ceremonias menores, como el uso de pan común o leudado en la eucaristía, la comunión de los niños, la repetición de la santa unción a los enfermos, etc.
El siguiente diagrama muestra una comparación entre los puntos que separan a la Iglesia católica de la ortodoxa.
| ASUNTO | IGLESIA CATÓLICA | IGLESIA ORTODOXA |
|---|---|---|
| Espíritu Santo | Procede del Padre y del Hijo. | Procede del Padre por el Hijo. |
| Primado de Roma | De autoridad. | De honor. |
| Infalibilidad | Una persona: el papa. | Un conjunto de personas: los obispos. |
| Celibato | Obligatorio a todo el clero. | Obligatorio al alto clero. |
| Purgatorio | Hay castigo temporal. | No hay castigo temporal. |
| María | Mediadora Corredentora Inmaculada concepción Asunción corporal. | Mediadora Evitan el término corredentora No fue inmaculada desde su concepción No fue asunta corporalmente al cielo. |
| Pecado original | Pérdida de la gracia sobrenatural. | Corrupción de la naturaleza humana. |
Relaciones con las iglesias protestantes.
La Reforma del siglo XVI no tuvo efecto sobre la Iglesia oriental. El movimiento de reforma de Cirilo Lucar, quien, como patriarca de Constantinopla, intentó introducir el calvinismo en el este, fracasó completamente; él fue estrangulado y su cuerpo arrojado al Bósforo (1628), siendo su doctrina condenada por los sínodos de 1638, 1643 y 1672. Posteriormente las universidades alemanas fueron frecuentadas por estudiantes rusos y griegos y las obras de los eruditos alemanes han ejercido cierta influencia modificadora. El movimiento de Antiguos Católicos ha sido seguido con interés y las conferencias de Antiguos Católicos en Bonn (1874 y 1875), a las que asistieron varios dignatarios de Grecia y Rusia. Ha habido también considerable relación entre los obispos griegos y anglicanos. La Iglesia griega no está tan fuertemente comprometida contra el protestantismo como la romana y se puede por tanto aprender algo de ello. No obstante, los convertidos al protestantismo de la Iglesia católica han sido mucho más numerosos que los de la Iglesia griega y el pensamiento del catolicismo ha sido influenciado por el protestantismo mucho más que el ortodoxo.
Credo.
Sostiene firmemente los decretos y cánones de los siete concilios ecuménicos. Su propio credo es el adoptado en Nicea en 325, ampliado en Constantinopla en 381 y reforzado en Calcedonia en 451, sin el latín filioque. Este credo es la base de todos los catecismos y sistemas de teología griegos y parte regular de la adoración. Los griegos nunca han reconocido el Credo de los Apóstoles, que es de origen occidental, ni el credo atanasiano,que enseña la doble procesión y es probablemente de origen occidental. Además de este credo ecuménico, la Iglesia oriental reconoce tres confesiones subordinadas, que definen su posición contra el catolicismo y el protestantismo: (1) La "confesión ortodoxa" de Petrus Mogilas, metropolitano de Kiev (1643), una exposición catequética del credo niceno, la oración del Señor y las bienaventuranzas y el Decálogo; (2) la "confesión de Dositeos o Dieciocho decretos del sínodo de Jerusalén" (1672) y (3) el "Catecismo mayor" de Filareto, metropolitano de Moscú, adoptado por el Santo sínodo de San Petersburgo en 1839 y publicado en todas las lenguas de Rusia. También debe mencionarse la obra de Genadio II de Constantinopla y de Metrofanes Kritopulos, el primero de los cuales escribió un breve documento en 20 artículos y el segundo una confesión en 23 capítulos.

El sistema doctrinal de la Iglesia oriental es, en su conjunto, más simple y menos desarrollado que el de Roma, aunque en algunos aspectos más sutil y metafísico. La única diferencia seria es la de la procesión del Espíritu Santo. La Iglesia griega sostiene los principios directivos, pero rechaza muchas de las consecuencias o resultados del catolicismo. Se adhiere a la teología de los Padres griegos hasta Juan de Damasco, e ignora la posterior teología escolástica que completó el sistema católico. La teología oriental se aferra rígidamente al estado fragmentario de los antiguos concilios. La resistencia al occidental filioque implicó una protesta, tanto contra el progreso añadido a la verdad, y al error, y significa un estancamiento, así como una adherencia fiel al venerable símbolo niceno. La teología griega es más completa en la doctrina de Dios y Cristo, pero muy defectiva en la del hombre y el orden de salvación. El este se sumergió en toda clase de sutilezas teológicas y cristológicas, especialmente durante la larga y tediosa controversia monofisita, que encontró poca o ninguna respuesta en el oeste; pero ignoró la controversia pelagiana, el desarrollo de la teología agustiniana y posteriormente de la evangélica. Tomó el más intenso interés en la diferencia entre ousia e hypostasis, el homoousion y homoiousion, las relaciones de las personas en la Trinidad, la agennesia del Padre, la gennesia eterna del Hijo, la ekpouresis o "procesión" del Espíritu, la perichoresis, la relación de las dos naturalezas en Cristo, las herejías nestoriana, eutiquiana, monofisita y monotelita, pero nunca se sintió perturbada seriamente con cuestiones sobre la predestinación, la expiación, la justificación e imputación, la conversión y regeneración, la fe y buenas obras, el mérito y el demérito, la unión vital con Cristo y doctrinas relacionadas, que absorbieron la atención de la cristiandad occidental. La causa para esta diferencia debe buscarse en el predominante carácter metafísico, retórico y objetivo de la Iglesia oriental, heredado parcialmente de Asia, parcialmente de Grecia, tan diferente de la tendencia práctica, lógica y subjetiva de las iglesias occidentales, derivadas de las nacionalidades romana y teutónica. La diferencia se ilustra en el credo niceno con sus términos metafísicos sobre el Hijo, comparados con el más simple popular credo de los apóstoles, que se originó en el oeste y es muy poco usado en el este.

La Iglesia griega es una oligarquía patriarcal, en distinción de la monarquía papal. La jerarquía episcopal se retiene, pero se rechaza el papado. La centralización se desconoce en el este. Los patriarcas de Constantinopla, Alejandría, Antioquía y Jerusalén son iguales en derechos, aunque el primero tiene una primacía de honor. La jerarquía oriental recuerda el modelo judío. El sacerdote griego dentro del velo del santuario está escondido de los ojos del pueblo, pero en aspectos sociales él está más cercano al pueblo que el sacerdote romano. Se le permite, e incluso obliga, a casarse una vez, pero le está prohibido casarse dos veces. El celibato se limita a los obispos y a los monjes. La absolución se da sólo en la forma de una oración, "el Señor te absuelva", en lugar de la forma positiva, "yo te absuelvo." La confesión existe, pero en una forma suavizada, con menos influencia y abuso que en el catolicismo. La unción de la confirmación se hace para simbolizar el sacerdocio real de cada creyente. Las órdenes monásticas, aunque incluyen a muchos clérigos, no son instituciones clericales como las órdenes latinas han sido desde el siglo XIII. La comunidad de Athos es una corporación laica con capellanes.
La administración de las iglesias, tal como se desarrolló del imperio bizantino es más complicada e involucra, además del clero regular, una hueste de altos y bajos oficiales eclesiásticos, desde el primer administrador de la Iglesia propiamente dicho, el superintendente de la sacristía, el custodio de los archivos eclesiásticos, los limpiadores de lámparas y los portadores de las imágenes de los santos. Esos oficiales semi-clericales se dividen en dos grupos, uno a la derecha y el otro a la izquierda y cada uno está subdividido en tres clases, constando cada clase de cinco personas. León Allatius y Heineccio enumeran 15 oficiales del grupo de la derecha e incluso más del de la izquierda. Pero muchos de esos cargos o bien han cesado de existir totalmente o retienen solo una existencia nominal.

Galería Tetryakov, Moscú, Bridgeman Art Library, Londres/Nueva York
La adoración y ritual de la Iglesia oriental es muy semejante a la católica, con la celebración del sacrificio de la misa como centro, con una similar e incluso mayor desatención al sermón, dirigida más a los sentidos e imaginación que al intelecto y al corazón. La adoración es fuertemente oriental, ininteligiblemente simbólica y mística y excesivamente ritualizada. Los griegos rechazan los órganos, instrumentos musicales y esculturas y hacen menos uso del arte en sus iglesias que los católicos, pero tienen un sistema aún más complicado de ceremonias, con pomposa manifestación e inacabables cambios de vestidura sacerdotal, gestos, genuflexiones, postraciones, lavamiento, procesiones, que tanto absorben la atención de los sentidos, pero donde hay poco sitio para la adoración intelectual y espiritual. Usan la liturgia de Crisóstomo, que es un resumen de la de Basilio, aunque muy prolongada y contiene, con muchas antiguas y venerables oraciones (una de ellas está incorporado en la liturgia anglicana bajo el nombre de Crisóstomo), adiciones posteriores de distintas fuentes para un exceso de refinamiento litúrgico.
La característica que distingue al bautismo del católico es la triple inmersión, con repudio de cualquier otro modo como inválido, la simultánea realización del acto de la confirmación y el bautismo, que en el oeste se han separado, la unción con aceite en caso de enfermedad grave, que Roma ha cambiado a la extremaunción para el moribundo, la comunión de los niños, que la Iglesia latina no sólo ha abandonado sino prohibido, la comunión en dos especies, el uso del pan leudado en la eucaristía, la postura de pie hacia el este en la oración, la separación estricta de los sexos, el uso del velo o la reja ante el altar y la retirada de la ejecución de los misterios (sacramentos) de los ojos del pueblo.
Liturgia de la comunión.
La forma en que la Iglesia griega desarrolla la celebración de la comunión es enteramente diferente de la realizada por la Iglesia católica. Es totalmente simbólica. No sólo uno de los coros antifonales que se realizan durante el acto representa en alguna forma mística al querubín, sino que todo el acto es, en su propia característica, una representación simbólica de la pasión. Cinco panes están sobre el altar, cada uno con el signo de la cruz y la inscripción "Jesucristo vence." El sacerdote oficiante selecciona uno de ellos por el cordero sacrificial y con una simbólica referencia al soldado que atravesó el costado de Jesús con una lanza, hasta salir sangre y agua de la herida, corta el pan con un cuchillo en forma de lanza, mientras que al mismo tiempo el diácono echa el vino y el agua en la copa. Acompañados de fúnebres cantos los elementos son llevados en procesión solemne, con velas encendidas e incienso quemado, por toda la Iglesia, y vueltos a llevar al altar, donde son depositados, como el cuerpo de Cristo en la tumba. Una cortina cubre los elementos y los hace invisibles para la congregación, mientras el coro canta el Padrenuestro. Cuando se corre la cortina el altar representa la tumba de la cual Cristo ha resucitado y mientras el coro canta un himno de alabanza los elementos son presentados a los comulgantes, sin ninguna fórmula especial de distribución. El pan consagrado es roto en el vino consagrado y ambos elementos son dados juntos en una cuchara. Los escritores de liturgia griegos afirman que esta costumbre (conocida como intinction) procede del tiempo de Crisóstomo. Nunca obtuvo preponderancia en la Iglesia occidental y fue prohibida como no bíblica por el papa Julio I (337-352).

principios del siglo XII
La adoración de los santos, reliquias, imágenes y la cruz es llevada más allá que en la Iglesia católica; pero las estatuas, bajorrelieves y crucifijos están prohibidos. En Rusia especialmente la veneración de cuadros de la Virgen María y los santos se lleva al mayor extremo y ocupa el lugar central que la Biblia tiene entre los protestantes. Los cuadros sagrados (iconos) con la vela ardiendo delante se encuentran en hogares, calles, puertas, oficinas, tabernas y estaciones de tren, no como una obra de arte sino como un emblema, un signo de instrucción y ayuda para la devoción. No obstante, la persecución de la religión durante el comunismo borró toda manifestación pública religiosa y el actual secularismo la ha frenado igualmente. Las lenguas vernáculas se usan en la adoración, el griego en Turquía y Grecia, el eslavo en Rusia, pero en gran medida se han convertido en ininteligibles para el pueblo. El antiguo eslavo difiere del ruso actual lo mismo que el español del Cantar del Mío Cid respecto al español actual. El antiguo calendario griego que va 13 días por detrás del gregoriano, todavía se usa.
Monjes y clero.
La vida cristiana tiene las mismas características generales que en la Iglesia católica. La masa del pueblo se contenta con una moralidad ordinaria, mientras que los monjes procuran un alto grado de piedad ascética. El sistema monástico no se ha desarrollado en grandes órdenes, como en el oeste. Hay tres clases de monjes, los cenobitas que viven juntos en un monasterio gobernados por un archimandrita que es a veces un obispo, los anacoretas, que viven en una celda aparte de los otros monjes, o entre el laicado y los ascetas, o ermitaños. Los monjes usualmente siguen la regla de Basilio, pero algunos la de Antonio. Los obispos salen de entre los monjes. Los monasterios importantes están en Jerusalén, Monte Athos, monte Sinaí (donde el célebre manuscrito Sinaítico de la Biblia fue guardado durante siglos) y Mar Saba, cerca del Mar Muerto. Los monjes griegos como norma son más ignorantes y supersticiosos que los católicos, pudiéndose decir lo mismo del clero, muchos de los cuales son funcionarios meramente mecánicos.

La vida religiosa se supone que se origina en la regeneración bautismal y se alimenta principalmente por los sacramentos. La oración, ayuno y obras caritativas son las principales manifestaciones de la piedad. La observancia de los Diez Mandamientos se manda estrictamente en todos los catecismos. Los griegos y rusos son religiosos en observancias y devociones externas, pero saben poco de lo que el protestantismo quiere decir por experiencia subjetiva piadosa y la comunión personal directa del alma con el Salvador. Los cristianos griegos sobrepasan a sus vecinos musulmanes en castidad, pero van por detrás de ellos en honestidad. Lo que Pablo dijo de los cretenses (Uno de ellos, su propio profeta, dijo: Los cretenses son siempre mentirosos, malas bestias, glotones ociosos.[…]Tito 1:12) es todavía característica de ese pueblo, por supuesto con honrosas excepciones. En Rusia hay el mismo divorcio entre religión y moralidad. Las ciudades están adornadas con iglesias y conventos. Muchas casas tienen un altar y cuadros sagrados, cada niño su ángel guardián y su cruz bautismal.
Canon griego.
Sobre la extensión del canon de la Escritura, la Iglesia oriental no es muy consistente y está a medio camino entre la idea católica y la protestante sobre los apócrifos judíos. Se usa la Septuaginta, que incluye los apócrifos. La confesión ortodoxa repetidamente cita los apócrifos como de utilidad y el sínodo de Jerusalén (1672) menciona varios libros apócrifos (Sabiduría de Salomón, Judit, Tobías, adiciones a Daniel, Macabeos y Eclesiástico) como parte de la Sagrada Escritura. Por otro lado, Metrofanes enumera sólo 22 libros del Antiguo Testamento (según la división de Josefo) y 11 libros del Nuevo Testamento (contando 14 epístolas de Pablo, dos de Pedro y tres de Juan como un solo libro) y luego habla de los apócrifos judíos que no han sido recibidos por la Iglesia entre los libros canónicos y auténticos y de ahí que no puedan ser usados como prueba de dogmas. El "Catecismo Mayor" de Filareto igualmente enumera sólo 22 libros del Antiguo Testamento, pero 27 del Nuevo y dice que "el Eclesiástico y ciertos otros libros" se ignoran en la lista de los libros del Antiguo Testamento, "porque no existen en el hebreo." El uso de los libros apócrifos se justifica porque "han sido señalados por los Padres para ser leídos por los prosélitos que se están preparando para ser admitidos en la Iglesia."
La difusión de las Escrituras entre los laicos no se anima y ciertas porciones, especialmente del Antiguo Testamento, se declaran inapropiadas para uso general. Pero la Iglesia griega nunca ha prohibido la lectura de la Biblia en la lengua nativa y la Iglesia rusa siempre ha tenido una versión popular de la Biblia, primero en el antiguo eslavo y luego en el ruso moderno. La impresión y circulación de la Biblia en lengua rusa y dentro de la Iglesia griega está bajo el control exclusivo del Santo sínodo de San Petersburgo.
Misiones.
La Iglesia oriental se ha esparcido, por influencia rusa, en Siberia, las islas Aleutinas y donde el poder civil y militar ruso ha pavimentado el camino; aparte de la ayuda del gobierno tiene poco o ningún espíritu misionero, contentándose con mantenerse. Su mayor obra misionera fue la conversión de Rusia y ello se efectuó no tanto por la predicación, sino por el matrimonio de una princesa bizantina y la orden despótica de Vladimir. En medio de los musulmanes la población ortodoxa permanece como una isla rodeada por un mar inhóspito, habiendo pasado las tribus beduinas durante 12 siglos al lado del convento griego del monte Sinaí, probablemente sin un solo ejemplo de conversión.
En América.
La Iglesia ortodoxa griega está presente en Estados Unidos desde 1794, cuando nueve misioneros rusos llegaron a St. Paul en la isla Kadiak, Alaska, dirigidos por el archimandrita Joseph Bogoloff. A partir de entonces se creó una sede episcopal y se consagró al primer obispo. En 1840 cuatro iglesias y ocho capillas en la América rusa estaban consolidadas como diócesis independientes e Ivan Veniaminof, quien había trabajado en Alaska como misionero sacerdote con celo y sacrificio, logró un notable éxito desde 1823, siendo hecho obispo con el nombre de Inocencio. Proporcionó un alfabeto y gramática aleutiana, tradujo los evangelios, un catecismo y otra literatura religiosa a la lengua aleutiana, viviendo en las inmediaciones de Sitka, construyendo la catedral en Sitka y fundando un seminario allí, donde muchos de los sacerdotes y lectores que luego oficiarían en Alaska recibieron su educación. Su influencia con los nativos fue grande. En 1855 se trasladó a Siberia y fue arzobispo de Kamchatka en 1858. Fue hecho metropolitano de Moscú tras la muerte de Filareto (1867) y murió, grandemente reverenciado en toda Rusia en 1879. Yakof Netzvetof tradujo la versión de Veniaminof de los evangelios y el catecismo a la lengua atkha. Tras la venta de Alaska a los Estados Unidos, el obispo de Alaska acometió la supervisión de todas las comunidades ortodoxas eslavas en el país y en 1872 bajo el obispo John la residencia episcopal fue trasladada de Sitka a San Francisco. En líneas generales se puede decir que el crecimiento de la Iglesia ortodoxa en Estados Unidos y Canadá se debe principalmente a la emigración procedente de poblaciones europeas donde esa Iglesia es mayoritaria.
El siguiente diagrama resume los puntos característicos básicos de la Iglesia ortodoxa.
| Autoridad suprema | Sínodo ecuménico. |
| Confesión de fe | Credo niceno-constantinopolitano. |
| Autocefalía | Autonomía de las iglesias nacionales. |
| Principio étnico | Identificación Iglesia-nación. |
| Sacramentos | Siete. |
| Misa | Sacrificio. Aplicable a los difuntos. |
| Eucaristía | Presencia corporal de Cristo. |
| Liturgia | Enseñanza de los fieles. |
| Mediación | María y los santos. |
