Ostiarius primariamente era un portero y posteriormente una de las
órdenes menores del
clero.
Clérigos siendo ordenados como porteros por un obispo, que
les entrega las llaves, símbolo de su oficio. Copia italiana
del Rationale Divinorum Officiorum de Guillaume Durandus,
principios del siglo XIV. Additional MS 31032, f. 29.Originalmente el portero era un esclavo (comp. Es como un hombre que se fue de viaje, y al salir de su casa dejó a sus siervos encargados, asignándole a cada uno su tarea, y ordenó al portero que estuviera alerta.[…]Marcos 13:34; A éste le abre el portero, y las ovejas oyen su voz; llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera.[…]Juan 10:3; 18:17; Y cuando llamó a la puerta de la entrada, una sirvienta llamada Rode salió a ver quién era.[…]Hechos 12:13); pero cuando los cristianos llegaron a poseer sus propias iglesias se vieron obligados a tener porteros, quienes tras la segunda mitad del siglo III fueron reconocidos entre el clero menor. Desde Roma el empleo de porteros (latín, ostiarius, raramente ædituus y mansionarius; griego pyloros, thuroros u ostiarios) se esparció, de modo que la mayoría de las comunidades occidentales y algunas orientales los poseían en el siglo IV. Ya que el oficio fue confiado sólo a personas de cierta edad y dado que los cambios frecuentes eran indeseables, el ostiarius fue excluido de la promoción eclesiástica. Un rito de ordenación, con la entrega de las llaves de la iglesia como su principal característica, aparece en Statuta ecclesiæ antiqua, ix, y más plenamente en el sacramentario de Gregorio. En el este el orden declinó antes que en el oeste, aunque los ostiarii son mencionados todavía en el concilio de Trullo de 692. También en la Iglesia católica los sacristanes ya no son clero, aunque la ordenación de ostiarius todavía se confiere, como asunto de forma, al principio de la carrera clerical.