Ostrogodos es el nombre de un pueblo germánico que tuvo gran importancia durante los siglos V y VI de nuestra era. Los godos se dividían en occidentales o visigodos y orientales u ostrogodos. Los segundos ocuparon las llanuras del este del Dnieper y fueron gobernados por la familia real de los Amales. El gran rey Hermanrico que presenció la ruina del imperio gótico pertenecía a dicha familia. En la época en que gobernó Hermanrico (332-372) ocupaban las comarcas comprendidas entre el Tanais y el Tibisco, el Ponto Euxino y el Báltico. En el año 372 se presentaron los hunos en Europa y sometieron a los ostrogodos, ayudados aquellos por los alanos. El rey Hermanrico se suicidó para no sobrevivir a la ruina de su reino. Al morir Atila los ostrogodos se unieron a los gépidos y batieron y mataron a Ellac, hijo mayor de Atila (453). Después se hicieron dueños de Panonia, pero con la condición de defender el Danubio contra los ataques germánicos. En aquellas regiones habitaron, divididos en tres tribus, mandadas respectivamente por los hermanos Walamiro, Widimiro y Teodomiro.
Mapa del reino ostrogodo de Teodorico (526)Este último tuvo un hijo llamado Teodorico, que luego fue jefe de las tres tribus. Teodorico ofreció a Zenón, emperador bizantino, recobrar la Italia de los hérulos y gobernarla en nombre de dicho emperador. Entonces el jefe ostrogodo, atravesando los Alpes Julios, entró en la península Itálica, pero le salió al encuentro Odoacro, que fue vencido junto a Aquileya, en las orillas del Isonzo. Odoacro fue derrotado por segunda vez en las llanuras de Verona y tuvo que encerrarse en Rávena, donde estuvo defendiéndose tres años, al cabo de los cuales capituló, siendo muerto por Teodorico, e pesar de que éste le había prometido que le respetaría la vida. Así consiguieron los ostrogodos fundar un reino en Italia (492). Los ostrogodos profesaban el arrianismo, pero respetaron el catolicismo de los italianos, no llegando nunca a compenetrarse ambos pueblos, pues siempre tuvieron costumbres, leyes y tribunales distintos. Teodorico murió en 526 y entonces su reino comprendía Italia, Sicilia, excepto el Lilibeo, Iliria occidental, Panonia, Nórico y Retia meridional (teniendo por frontera el curso del Danubio y del Lech, el lago de Constanza y la frontera de la antigua Helvetia), así como una parte de Provenza al sur del Durence. La capital de este reino era Rávena, si bien eran también residencias reales Verona, Pavía y Terracina.
Dinastía ostrogoda desde TeodomiroA Teodorico le sucedió su nieto Atalarico, siendo regente su madre Amalasunta. Esta quiso introducir en su pueblo la civilización romana, pero los ostrogodos se sublevaron contra ella y le quitaron el poder, declarando mayor de edad a su hijo. Atalarico murió en 534, a los 16 años de edad, víctima de los placeres. Le sucedió su tío Teodato, quien desterró a su prima Amalasunta y la mandó matar poco después. Entonces Justiniano, emperador de oriente, para poner fin al reino de los ostrogodos, envió tropas a Italia, mandadas por el célebre general Belisario, quien se apoderó de Sicilia, tomó Nápoles y le fueron abiertas las puertas de Roma. En 536 fue depuesto Teodato por los godos, que proclamaron a Vitiges, quien, al frente de un ejército de 150.000 hombres, puso sitio a Roma, pero tuvo que levantarlo a causa de la peste que se desarrolló entre los soldados. Vitiges en 540 cayó prisionero de Belisario en Rávena, siendo elegido por los ostrogodos Ildebaldo, que al poco tiempo (541) fue asesinado. Le sucedió Erarico, que también fue víctima de los asesinos quince días después. Luego fue rey Totila, quien, aprovechándose de la ausencia de Belisario, venció a los bizantinos en Fayenza, tomó Nápoles, sometió el sur de Italia y la ciudad de Roma, conquistando tierras hasta el Danubio y muriendo en Nocera (552) en una batalla que ganó el eunuco Narsés, sucesor de Belisario. Los ostrogodos supervivientes de aquella batalla eligieron rey a Teya, quien atacó a los griegos bizantinos en la batalla de Cumas (553), donde murió. Allí acabó el reino de los ostrogodos. Aunque después hubo algunas tentativas de resurgimiento, éstas fueron inútiles y por fin los ostrogodos tuvieron que abandonar Italia y dispersarse por varias regiones germánicas.