Historia
PADRES DE LA IGLESIA
Padres de la Iglesia es un título de honor aplicado a los escritores eclesiásticos antiguos. Se dio originalmente a los obispos; cuando se apeló a su testimonio como representantes del oficio docente de la Iglesia, fue fácil la transición para incluir con ellos a venerados escritores de un periodo antiguo, aunque no hubieran desempeñado cargo episcopal. De ese modo hacia el siglo V el término "Padres" se usó en el sentido moderno. Sin embargo, solo la antigüedad no era suficiente para conferir este título, como Vicente de Lérins claramente señala (Commonitorium, ii, 24); Hilario de Poitiers (sobre 1 Y cuando vio las multitudes, subió al monte; y después de sentarse, sus discípulos se acercaron a El. 2 Y abriendo su boca, les enseñaba, diciendo: 3 Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos. 4 Bienaventurados[…]Mateo 5) dice que Tertuliano "por su posterior error destruyó la autoridad de sus escritos aprobados." Por tanto, los teólogos católicos modernos, entre los cuales el título se usa más extensamente, están acostumbrados a exigir cuatro cualificaciones: ortodoxia de doctrina, santidad de vida, aprobación de la Iglesia y antigüedad. Para la Iglesia latina la línea de los Padres acaba con el papa Gregorio Magno († 604); para la Iglesia griega con Juan de Damasco († 754).
Para el estudio de los Padres de la Iglesia se suele hacer una distinción entre patrística y patrología. Ésta se centra en la historia externa, vidas, etc. de los Padres, mientras que aquélla en sus enseñanzas doctrinales