Historia
PALIMPSESTO

y fue borrado en el siglo noveno para transcribir la Historia Eclesiástica de Eusebio de Cesarea
La explicación para esta clase de manuscritos fue la escasez en la Edad Media de materiales de escritura y el deseo consecuente de hacer uso de los ya existentes mediante el borrado de la escritura, lo que hacía que el papiro pudiera ser empleado de nuevo. Pero la naturaleza porosa del pergamino o papiro hacía imposible erradicar completamente la escritura anterior. Como resultado era a veces factible recuperar la escritura original escrita mediante el uso de agentes químicos y actualmente por medios tecnológicos más sofisticados. Cuando se usaban agentes químicos algunos eran corrosivos, con el resultado de la destrucción del manuscrito. En algunos palimpsestos la escritura original no fue borrada, sino que la nueva fue insertada entre las líneas del antiguo o como escritura atravesada.
Este trabajo de eliminar el texto antiguo y usar el manuscrito de nuevo fue hecho a veces en los monasterios, siendo su propósito emplear el material para algunas obras patrísticas o alguna escritura de más interés actual que el texto original. Ejemplos de manuscritos de este tipo de textos bíblicos son el Codex Ephraem (C), que contiene como escritura original o inferior partes de la Septuaginta y también del Nuevo Testamento y como escritura superior o posterior los escritos postreros de Efrén Sirio y el Codex Nitriensis (R), en el que la escritura inferior es una porción del evangelio de Lucas, sobre la que se ha escrito en siríaco una obra poco importante de Severo de Antioquía.
Los palimpsestos bíblicos más importantes son, para el Antiguo Testamento griego: Codex Ephraem (C), en París; Petropolitanus (H), en San Petersburgo; un juego de fragmentos en Leipzig (K), en la biblioteca de la universidad de esa ciudad; el códice de Dublín (O), fragmentos en Trinity College; algunos fragmentos hallados por Tischendorf, conocido como Z; Codex Cryptoferratensis (r). Además hay algunos fragmentos de la versión de Aquila, procediendo una parte de la geniza de El Cairo. Del Nuevo Testamento griego los más importantes son: Codex Ephraem (C), ut sup.; Petropolitanus (I), en San Petersburgo; Guelferbytanus, I. y II. en Wolfenbüttel; Nitriensis (RJ, en el Museo Británico; Neapolitanus (Wb), en Nápoles; Dublinensis (Z), en Trinity College, Dublín; Porphyrianus (P), en San Petersburgo; Codex Zacynthus (H), con la British and Foreign Bible Society, Londres; y Patiriensis (D,), en la biblioteca vaticana en Roma. Del Nuevo Testamento siríaco está el importante Sinaítico siríaco y algunos fragmentos importantes de la geniza de El Cairo. Varios palimpsestos contienen fragmentos de la antigua versión latina, Itala, incluyendo: Bernensia fragmenta (t), en Berna; Fleury Palimpsest (h) en París; Bobiensis (s) en Viena; Guelferbytanus (gue), en Wolfenbüttel; y otros dos fragmentos, uno en Würzburgo y otro en Munich. Un palimpsesto de la Vulgata está en El Escorial, España, conteniendo partes de Números y Jueces, habiendo también un fragmento que contiene una parte de los Hechos de los Apóstoles.