Historia

PAN DEL ALTAR

Pan del altar es el usado en las Iglesias católica y ortodoxa en el sacramento de la eucaristía.

La misa de San Gregorio
La misa de San Gregorio
Está hecho de flor de harina pura, mezclada con agua y cocida, condiciones todas ellas reguladas estrictamente por la ley. El concilio de Florencia, para oponerse a la acusación de Miguel Cerulario de que los latinos no poseían la eucaristía por su uso del pan sin fermentar, decidió que cualquier clase de pan se puede usar válidamente. Sin embargo, es ilegal hoy para un sacerdote católico usar pan fermentado o para uno ortodoxo, salvo en los ritos armenio y maronita, usarlo sin fermentar. La práctica de los ortodoxos ha sido siempre la misma, pero en la Iglesia católica se emplearon ambas clases de pan hasta el siglo IX. El pan del altar se llama también hostia, por la víctima que esconden las especies sacramentales. En la Iglesia católica la hostia es circular en forma, llevando la imagen de la crucifixión o las letras I. H. S. y es de dos tamaños; la más grande la consume el celebrante o se preserva para su exposición y la más pequeña se da al pueblo en la comunión. El nombre "partículas" dado a las hostias pequeñas recuerda el hecho de que hasta el siglo XI la comunión se distribuía a los fieles rompiendo en partes un pan mayor consagrado por el celebrante. La hostia grande de los ortodoxos es rectangular en forma y la pequeña es triangular. Se pone gran cuidado en la preparación del pan del altar, promulgando muchos sínodos que será encomendado solo a clérigos o a mujeres en comunidades religiosas.