Historia

PAULINOS

Paulinos (Ermitaños de San Pablo) es el nombre de una orden monástica que existió en Hungría, Portugal y Francia, teniendo en cada país un origen diferente.

Vanitas, c. 1644, óleo sobre lienzo de Jacques Linard. Museo del Prado, Madrid
Vanitas, c. 1644, óleo sobre lienzo de Jacques Linard.
Museo del Prado, Madrid
Los miembros son conocidos también como los Padres (o Hermanos) de la Muerte. La orden húngara surgió hacia 1250 por la unión de los Ermitaños de Patach y Pisitia. En 1215 el obispo Bartolomé de Fünfkirchen había unido a los ermitaños de su diócesis en el convento de San Jacobo de Patach; en 1246 el ermitaño Eusebio de Gran volvió con compañeros del desierto y edificó un convento en Pisilia en 1250. El mismo año las dos comunidades se unieron y la congregación formada fue confirmada por el obispo Ladislao de Fünfkirchen. En 1308 la comunidad aceptó la regla agustina y tomó su nombre de Pablo el Ermitaño (de Tebas). La orden se hizo fuerte y construyó 170 monasterios, extendiéndose a Alemania, Polonia, Suecia y otras partes. En Hungría sus escuelas hicieron un buen servicio. Pero en la guerra con los turcos las casas fueron destruidas, existiendo ahora sólo la casa en Czenstochau (un celebrado lugar de peregrinación) y las dos casas de Rupella y Lesniow en la diócesis de Cracovia.

La orden portuguesa fue fundada en Setúbal por Mendo Gomez hacia 1420, siendo confirmada con la regla agustina por Gregorio XIII en 1578.

La orden francesa parece haber surgido hacia comienzos del siglo XVII y sus estatutos, por Guillaume Callier, fueron aprobados por el papa Pablo V, permitiéndoseles la construcción de casas por Luis XIII. Entre las obligaciones estaban la visitación a los enfermos, el cuidado de los presos, la asistencia a los condenados en el lugar de ejecución y el entierro de los muertos. Toda la vida estaba condicionada por el pensamiento de la muerte, saludándose con las palabras memento mori; llevaban un escapulario negro que portaba una calavera y en las comidas besaban un cráneo. Esta rama fue suprimida por Urbano VIII.