Historia

PAULISTAS

Padres paulistas (Congregación de Sacerdotes Misioneros del Apóstol San Pablo) es el nombre de un instituto religioso que tiene su origen en los Estados Unidos, habiendo sido fundado en 1858 en la ciudad de Nueva York por cinco sacerdotes americanos nativos, todos convertidos del protestantismo quienes previamente se unieron a la orden redentorista y se comprometieron activamente en la predicación en los Estados Unidos.

Isaac Thomas Hecker
Isaac Thomas Hecker
Estos hombres fueron Clarence Walworth y Francis A. Baker, ambos antiguos clérigos episcopales; Augustine Hewitt, quien previamente se había pasado del congregacionalismo a la Iglesia episcopal; George Deshon, graduado de West Point, donde había sido compañero de clase del General Grant e Isaac T. Hecker de tronco alemán luterano, quien, poco antes de su sumisión a la Iglesia católica, había sido miembro de la comunidad "trascendentalista" de Brook Farm, cerca de West Roxbury, Massachusetts.

En ese tiempo la dirección de la orden redentorista en los Estados Unidos estaba exclusivamente en manos de superiores que eran alemanes o de ascendencia alemana y la lengua alemana, junto con costumbres y métodos alemanes, prevalecía en las diversas casas de la comunidad. A los recientemente admitidos esta condición les parecía un serio atraso y consideraron fundar una nueva casa como sede para anglófonos, como centro de atracción para novicios americanos, base para hacer obra misionera entre los no católicos americanos y residencia en la cual el inglés, en lugar del alemán, fuera la lengua de uso común. Este proyecto, aunque estaba respaldado de corazón por el arzobispo Hughes y por el obispo Bayley de Newark, fue rechazado por los superiores de la orden, tanto en Roma como en América, y el padre Hecker, que fue a Roma a defender el caso ante el superior general, fue destituido de la congregación de los redentoristas el 29 de agosto de 1857. Sin embargo, el padre Hecker permaneció en contacto con sus asociados americanos y unos meses más tarde se sugirió la idea de establecer una nueva sociedad misionera o congregación que en espíritu y métodos sería más adaptable a las condiciones existentes en los Estados Unidos. El plan fue respaldado por el arzobispo Hughes y los cinco padres, habiendo sido canónicamente liberados de su lealtad a la orden redentorista, recibieron el 6 de marzo de 1858 un decreto papal que les permitía organizar una sociedad independiente de misioneros que estaría bajo la dirección de los obispos locales. El padre Hecker fue elegido primer superior. Elaboró una regla provisional para la comunidad a la que incorporó las regulaciones que gobernaban a los redentoristas, recibiendo la sanción del arzobispo Hughes el 7 de julio de 1850. Difería de la de los redentoristas y otras órdenes religiosas en que no exigía los votos acostumbrados, sino que aceptaba en su lugar un acuerdo voluntario por parte de los miembros de vivir en común, de acuerdo con el espíritu de los consejos evangélicos. Especificaba las misiones como la principal tarea de la nueva comunidad y los deberes parroquiales sólo como una función subordinada. Los dos puntos cardinales eran la perfección personal de los miembros y el celo por las almas y en conexión con esto último se subrayaba especialmente la conversión del pueblo de los Estados Unidos a la fe católica por los trabajos apostólicos de los misioneros. Otra característica fundamental de la nueva comunidad es digna de mención. Mientras que otras congregaciones ponen el énfasis en la fidelidad a las reglas y ejercicios de la comunidad como elemento más importante, los paulistas dan al elemento de individualidad personal el primer lugar y le dan libre alcance, en tanto sea consistente con las exigencias de la vida comunitaria. De acuerdo con esos principios generales la actividad de los padres paulistas se ha centrado en varias direcciones. La obra misionera ha sido fructífera en todo el país entre católicos y no católicos; se ha puesto especial atención en sus iglesias al desarrollo de los servicios litúrgicos y en particular a la reforma de la música eclesiástica. En este aspecto han organizado coros de hombres y muchachos, han promovido el canto congregacional y publicado himnarios para la difusión de la música devocional. Los paulistas también han intentado elevar las normas de la literatura homilética católica, adaptada a las necesidades del pueblo americano. El primero fue un volumen de sermones en 1861 que se publicó anualmente durante siete años y posteriormente aparecieron tres volúmenes de Five Minute Sermons for Early Masses. En las misiones y parroquias bajo su control los paulistas han sido firmes y consistentes abogados de la temperancia. Su propaganda en favor de la sobriedad se ha ejercido por medio de sermones, tratados y artículos en sus propias publicaciones y cartas a la prensa, por peticiones a la legislatura y acción en las encuestas, por la formación de sociedades de abstinencia total y por el establecimiento de una oficina de temperancia, con su periódico titulado Temperance Truth. El padre Hecker, mientras fue redentorista, publicó sus Questiones of the Soul (Nueva York, 1855) y Aspirations of Nature (1857), siendo siempre un defensor entusiasta del apostolado de la prensa y de este modo la influencia religiosa y ética ha estado entre las ideas dominantes de la comunidad. En 1865 fundaron el Catholic World Magazine, que desde entonces ha sido un respetado e influyente exponente de temas católicos ante el pueblo americano. En 1866 se organizó la Catholic Publication Society, con el propósito de distribuir libros, tratados y panfletos para la instrucción de los católicos y la persuasión de los no católicos. Pero esta empresa no tuvo el éxito esperado por sus promotores y fue luego sustituida por la Catholic Book Exchange. En 1892 los paulistas inauguraron un departamento de prensa en su sede en W. Sixtieth Street, Nueva York, el cual publicó, además de los títulos ya mencionados, The Young Catholic, una revista para jóvenes y The Missionary, dedicada a los intereses de la obra misionera en la que un gran número de padres están implicados.