Historia

PENITENTES

Penitentes es el término aplicado en la Iglesia antigua a aquellos cristianos que, habiendo caído en pecado, quedaban bajo disciplina eclesiástica y eran sometidos a penitencia. La condición esencial de los penitentes era la de probación antes de ser readmitidos de nuevo. Este periodo de probación difirió en distintos tiempos y lugares, variando desde unas pocas semanas a veinte años de duración. En el periodo antiguo había cuatro clases de penitentes: lamentadores, oidores, arrodillados y levantados, representando esos grados el camino hacia la reconciliación con la Iglesia. Los deberes en el primer grado eran la confesión repetida ante la iglesia con lágrimas y lamentos, abstención de ornamentos en la indumentaria, signos de arrepentimiento y cabello desaliñado, etc., abstención de gratificación de los sentidos, quedando prohibido el uso del matrimonio durante el periodo; en todos los grados las señales positivas de arrepentimiento iban en la dirección de obras caritativas y benevolencia. Otra categoría diferente fueron los que negaron la fe en tiempos de persecución y luego querían regresar al seno de la Iglesia. A estos se les denominaba lapsi.