Historia

PETRIKAU, SÍNODOS DE

Sínodos de Petrikau es el nombre de cuatro sínodos polacos celebrados en Petrikau en 1551, 1555, 1562 y 1565. La Reforma encontró una pronta bienvenida en Polonia, especialmente en Posen y Cracovia, siendo los primeros profesores protestantes exclusivamente luteranos. El calvinismo fue introducido durante el reinado de Segismundo Augusto II (1548-72), quien estuvo en estrecha relación con Calvino y por el mismo tiempo los Hermanos Bohemios, expulsados de su propio país, hallaron refugio en grandes números en la Gran Polonia, especialmente en Posen. En el sínodo de Kozminek de 1555 se unieron con los calvinistas, aunque los católicos, bajo el liderazgo de Stanislaus Hosius, obispo de Culm y Emerland, hicieron todo lo posible para obstruir la extensión del movimiento protestante.

En el primer sínodo de Petrikau en 1551, se elaboró una confesión católica, especialmente preparada para responder a los principios de la Confesión de Augsburgo, tomándose severas medidas contra los convertidos a las nuevas enseñanzas. Sin embargo, el rey y la nobleza favorecieron fuertemente a la facción protestante y añadieron su voz a la demanda hecha por el segundo sínodo de Petrikau (1555), de que se convocara un concilio nacional para resolver las controversias religiosas. Segismundo también envió representantes al papa, exigiendo la administración del cáliz, la celebración de la misa en la lengua vernácula, la abolición del celibato clerical y el abandono de las anatas. Sin embargo, el papa rechazó acceder a esas demandas y envió un nuncio, el obispo Lipomani de Verona, a Polonia para reprimir el movimiento protestante. Fracasó totalmente, pero el éxito de los reformadores polacos se hizo imposible por sus propias divisiones, como quedó claro en el tercer sínodo, celebrado en Petrikau en 1562. Había constantes dificultades entre las facciones luterana y reformada y la situación se complicó más por la aparición de un movimiento antitrinitario polaco. Todos los intentos para conseguir la armonía fracasaron y los antitrinitarios fueron formalmente excluidos de la comunión con los protestantes en el cuarto sínodo de Petrikau, celebrado en 1565, aunque ni eso ni un mandato real desterrando a todos los antitrinitarios italianos (1654) se llevó a cabo.

En el mismo año, en una dieta convocada en Petrikau, los dirigentes antitrinitarios consiguieron la celebración de una disputación con sus oponentes, aunque los luteranos se mantuvieron distantes y sólo los reformados y los Hermanos Bohemios aceptaron. En esta disputación Gregor Pauli, un predicador de Cracovia y dirigente de los antitrinitarios, alegó la imposibilidad de reconciliar los credos católicos sobre las personas de la Trinidad con la enseñanza de las Escrituras; mientras que los trinitarios insistieron en el acuerdo histórico de las Escrituras y las enseñanzas de toda la Iglesia. Tras 14 días de debate las dos partes estaban más separadas que nunca. Los representantes antitrinitarios discordaban entre ellos mismos, negando algunos la preexistencia de Cristo y la personalidad del Espíritu Santo y aceptando otros esa preexistencia y la realidad del Espíritu Santo y todavía otros asumiendo tres personas en la Trinidad, pero atribuyendo diferente valor a cada una. El resultado final del asunto fue la exclusión de los antitrinitarios de la Iglesia reformada, por lo que a partir de entonces se constituyeron en una comunión separada.