Concilios de Pisa son las asambleas eclesiásticas celebradas en esa ciudad. El concilio de Pisa en 1409, que durante un momento pareció que establecería una oligarquía episcopal en lugar de una monarquía papal, fue ocasionado por el Cisma de Occidente y la necesidad de reformas.
Concilio de Pisa de 1409, grabado de Wilhelm PleydenwurffDesde 1378 había habido dos papas en la cristiandad occidental y era imperativo poner fin a la confusión de un doble sistema de obispos, sacerdotes y sacramentos. Los dos papas mismos, Gregorio XII de Roma y Benedicto XIII de Aviñón, se oponían a que sus pretensiones fueran arbitradas. Una mayoría de los cardenales de ambas facciones resolvió ignorar a sus obstinados jefes, retirándose a Livorno en 1408 e invitando a los representantes de la Iglesia a un concilio general en Pisa el 25 de marzo de 1409. Un gran número de dignatarios eclesiásticos, además de representantes de las órdenes sagradas, universidades, reyes y príncipes, obedecieron la convocatoria de los cardenales. Las pretensiones de ambos pretendientes papales fueron consideras y tras diez días los cardenales entraron en un cónclave en el palacio arzobispal en Pisa, escogiendo el 26 de junio unánimemente al cardenal Pedro Philargi, arzobispo de Milán, como papa. Era nativo de Creta y de disposición conciliadora. Asumió el nombre de Alejandro V. Pero los cardenales no se tomaron mucho trabajo para comprobar si los diversos Estados cristianos aceptarían su elección como válida. La consecuencia fue que en lugar de un papado de dos cabezas crearon uno de tres, un resultado previsto por Pierre d'Ailly. Ruperto de Alemania, Ladislao de Nápoles y diversos príncipes menores se pusieron del lado de Gregorio XII; España y Portugal apoyaron a Benedicto XIII. La causa de la unión fracasó. Por otra parte, la causa de la reforma no fue mejor, al demostrarse que la gran asamblea no estaba preparada para tratar con tan gran problema. La reforma de la Iglesia, en cabeza y miembros, fue pospuesta para el próximo concilio, a lo que Alejandro V y el concilio dieron su aprobación. Los materiales de la reforma serían discutidos primero en sínodosdiocesanos, pero el posterior desarrollo demostró que nadie tenía en mente una reforma de la estructura jerárquica. La única consecuencia fue el testimonio al mundo de que había una Iglesia universal suficientemente fuerte para confrontar la tensión de un cisma de treinta años de duración.
Julio II
El segundo concilio de Pisa fue convocado por nueve cardenales, tres de los cuales no habían dado expreso consentimiento, bajo el cardenal español Carvajal para reunirse el 1 de septiembre de 1511. El concilio fue una maniobra política dirigida contra el papa Julio II, quien estaba envuelto en un conflicto con Ferrara y Francia. El concilio fue de naturaleza abortiva, asistido solo por un pequeño contingente y aplazado pronto a Milán a causa de la oposición popular, donde Julio II lo declaró suspendido el 21 de abril de 1512. Poco después se dispersó a Francia por temor de la invasión suiza y murió de inanición en Lyón a finales de ese año. Julio II tomó represalias privando a los cuatro cardenales cismáticos de sus dignidades y convocando un concilio en Letrán el 3 de mayo de 1512, tras excomulgar a los miembros del segundo concilio de Pisa. Todo el asunto fue un fútil intento de galvanizar el movimiento conciliarista del siglo anterior y emplearlo con propósitos políticos.