Historia

PNEUMÁTICOS

Pneumáticos es la más elevada de las tres clases de naturalezas (neumáticos, físicos e hílicos) en las que los gnósticos dividían a los seres humanos.

La superioridad de los pneumáticos yace en que a ellos se les han comunicado las verdades más elevadas del mundo de los eones, porque solo ellos son capaces de entender tales verdades. Los que poseen la naturaleza pneumática fueron conocidos también como 'elegidos', no estando bajo el dominio del archon o gobernador del mundo, ni tampoco sujetos a las restricciones del demiurgo. Por tanto viven como extranjeros en el mundo, percibiendo desde lejos la realidad de las cosas de un mundo superior. Su característica más profunda es su relación esencial con Dios, resultante en una vida de unidad indivisa, exaltada por encima de la antítesis del descanso y el movimiento. Su bendición se debe a la unión entre el soter (salvador) y la sophia (sabiduría).

El nombre ha aparecido varias veces en la historia de la Iglesia, siendo adoptado por su significado (espirituales) por diversas facciones y grupos, como lo seguidores de un anabaptista francés llamado Ambrosio que profesó haber recibido revelaciones que trascendían en valor a las de la Biblia.