Historia

POEMAS ANÓNIMOS EN LA ANTIGUA IGLESIA

Los poemas anónimos en la antigua Iglesia es un pequeño grupo de composiciones de autor desconocido y de relativamente pequeña excelencia poética, aunque no sin interés para la historia de la literatura, el dogma y la cultura.

1. Carmen adversus Marcionem. Se trata de una refutación del dualismo marcionita en cinco libros, conteniendo 1.302 hexámetros; el primer libro ataca la herejía en general y al marcionismo en particular, el segundo muestra la armonía del Antiguo y el Nuevo Testamento, el tercero demuestra la unidad de la doctrina de la Iglesia con la enseñanza del Antiguo Testamento, de Cristo y los apóstoles; el cuarto refuta los principios marcionitas uno por uno y el quinto considera la antítesis. El lugar, fecha y autoría del poema son demasiado problemáticos para admitir ni siquiera una solución plausible, aunque la implicación del anónimo De duodecim scriptoribus ecclesiasticis de que el poeta era un tal obispo Victorino (muy probablemente Victorino de Pettau) merece seria consideración.

2–3. Carmine de Sodoma; Carmen de Jona. Dos poemas de 166 y 105 hexámetros respectivamente, atribuible por varios manuscritos a Tertuliano o Cipriano. Su uso de la Itala muestra que difícilmente pudieron haber sido escritos después del año 400. Pueden ser fragmentos de algún poema más largo y se caracterizan por un considerable grado de mérito artístico.

4. Carmen de Genesi. Una composición fragmentaria en hexámetros, a veces impresa en las obras de Tertuliano y Cipriano y representando la primera parte de una versión poética del Heptateuco contenida en unos pocos manuscritos. Se ha sugerido que el poema fue escrito por un Cipriano que vivió en la Galia a principios del siglo quinto, aunque otros han distinguido dos autores en el fragmento.

5. Carmen de Judicio Domini, o Ad Flavium Felicem de resurrectione mortuorum. Un poema diversamente atribuido a Tertuliano y Cipriano, aunque muestra estrechas afinidades con Comodiano y el Carmen adversus Marcionem. Basándose en Isidoro de Sevilla (De vir. ill., vii) no es improbable atribuirlo a Verecundo de Junca en Byzacene († c. 552), a pesar de ciertas diferencias en estilo.

6. Carmen ad Senatorem ex Christiana Religione ad Idola Conversum. Un poema de 85 hexámetros atribuido por los manuscritos a Cipriano, expresando la esperanza de que un senador renegado, posiblemente Flaviano, prefecto de la ciudad de Roma (finales del siglo cuarto), pudiera finalmente regresar al cristianismo.

7. Carmen de Pascha. Una composición alegórica de 69 hexámetros, también llamada De cruce y De ligno vitæ. Relata la historia del cristianismo desde la crucifixión hasta el envío del Espíritu Santo y aunque se asignó a Cipriano y a Victorino Afer, probablemente procede del siglo quinto.

8. Carmen de Passione Domini. Un poema de 80 hexámetros impreso con las obras de Lactancio, pero escrito probablemente entre 1495 y 1500, tal vez por su primer editor anónimo (Venecia, 1501).

9. Carmen de Laudibus Domini. Un panegírico en 148 hexámetros, compuesto en la Galia, probablemente entre 316 y 323, por un contemporáneo de Juvenco, tal vez residente en Flavia Ædua (la actual Autun).

10. Carmen adversus Flavianum. Un poema de 122 hexámetros, polemizando contra los defensores del paganismo, especialmente Claviano, prefecto de Roma. Ya que vivió en la rebelión contra Teodosio I, el poema fue escrito en el año 394 o poco después.

11. Carmen de Fratribus Septem Macchabæis Interfectis ab Antiocho Epiphane. Una versión poética de 2 Macabeos 7 en dos recesiones, una de 394 hexámetros y otra de 389. Se ha atribuido, aunque sin suficiente razón, a Hilario de Arlés y a Victorino Afer.

12. Carmen de Jesu Christo et de Homine. Un poema de 137 hexámetros sobre la obra redentora de Cristo, atribuido conjeturalmente a Victorino de Pettau o a algún otro gramático cristiano posterior.

13–14. Carmen de Lege Domini and Carmen de Nativitate, Vita, Passions et Resurrections Domini. Dos poemas, uno de 106 y otros 216 hexámetros, atribuidos a un tal Victorino. Tratan del Antiguo y Nuevo Testamento respectivamente y son un producto del Carmen adversus Marcionem.

15. Carmen de Providentia Divina. Un largo poema que procura refutar el escepticismo sobre el gobierno divino del mundo. Fue compuesto en el sur de la Galia hacia el año 415, pero aunque en frase y versificación recuerda la obra de Próspero de Aquitania, a quien los manuscritos lo atribuyen, su tendencia hacia el semipelagianismo hace tal identificación imposible.

16–17. Metrum in Genesin y De Evangelio. Dos poemas atribuidos por los manuscritos a Hilario de Poitiers (evidentemente un error para Hilario de Arlés). El primer poema es una paráfrasis de 1 1 En el principio creó Dios los cielos y la tierra. 2 Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas. 3 Y dijo Dios: Sea la luz. Y hubo luz. 4 […]Génesis 1-9 en 204 hexámetros, el segundo es un mero fragmento.

18. Christos Pashon, or Christus Patiens. Un drama griego de 2.640 versos jámbicos erróneamente atribuido a Gregorio de Nacianzo, pero realmente escrito a principios del siglo XI por un autor desconocido. Es una mezcla de tragedia griega (especialmente de Eurípides), la Biblia y escritos apócrifos antiguos como el proto-evangelio de Santiago. El prólogo, en el que habla la Virgen, anuncia la intención del autor de narrar la pasión al estilo euripideo y los dramatis personæ son Cristo, la Virgen (el papel principal), José de Arimatea, San Juan, María Magdalena, Nicodemo, un mensajero, Pilato, los sumos sacerdotes, un coro de doncellas, un semicoro, jóvenes y el supervisor. El conjunto es un drama para ser leído y es el único ejemplo conocido de un intento griego de producir una obra de pasión.