Historia
PRÁCTICA, TEOLOGÍA
- Indicaciones bíblicas
- Iglesia antigua y medieval
- En la Reforma y posteriormente
- Desarrollo protestante
Indicaciones bíblicas.
La Iglesia está inmersa en una multiplicidad de actividades relacionadas con su creencia en Cristo y las características de su llamamiento, incluyendo misiones, edificación de sus miembros, realización de la adoración pública y cuidado de los pobres y necesitados. Todo esto, en su presente ejercicio, no es sino la continuidad de lo que la Iglesia ha hecho desde el principio. Inmediatamente después de la Ascensión, los discípulos comenzaron a predicar para ganar nuevos creyentes (Sepa, pues, con certeza toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo.[…]Hechos 2:36 y sig.), siendo bautizados aquellos que creyeron (Entonces los que habían recibido su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil almas.[…]Hechos 2:41) y "perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión, el partimiento del pan y las oraciones" (Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración.[…]Hechos 2:42). Igual desarrollo tuvo lugar en otras partes (¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?[…]Romanos 6:3; Por tanto, cuando os reunís, esto ya no es comer la cena del Señor,[…]1 Corintios 11:20; 12:13,28; Porque todos los que fuisteis bautizados en Cristo, de Cristo os habéis revestido.[…]Gálatas 3:27); los cristianos gentiles recibieron normas específicas de conducta (sino que les escribamos que se abstengan de cosas contaminadas por los ídolos, de fornicación, de lo estrangulado y de sangre.[…]Hechos 15:20); los enfermos eran objeto de ritos religiosos especiales (14 ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor; 15 y la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha cometido pecados le se[…]Santiago 5:14-15) y la imposición de manos se usaba en la ordenación (los cuales presentaron ante los apóstoles, y después de orar, pusieron sus manos sobre ellos.[…]Hechos 6:6; 13:3; No descuides el don espiritual que está en ti, que te fue conferido por medio de la profecía con la imposición de manos del presbiterio.[…]1 Timoteo 4:14; 5:22). El ejercicio de esos deberes llevó a la aparición de personas especiales que los realizaban. Cristo mismo había escogido a algunos para continuar su obra (18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a gua[…]Mateo 28:18-20) y el título de apóstol, que les había dado (Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos y escogió doce de ellos, a los que también dio el nombre de apóstoles:[…]Lucas 6:13), podía ser conferido por la comunidad cristiana (Pablo, apóstol (no de parte de hombres ni mediante hombre alguno, sino por medio de Jesucristo y de Dios el Padre que le resucitó de entre los muertos),[…]Gálatas 1:1) e incluso podía ser asumido falsamente (Porque los tales son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo.[…]2 Corintios 11:13; 'Yo conozco tus obras, tu fatiga y tu perseverancia, y que no puedes soportar a los malos, y has sometido a prueba a los que se dicen ser apóstoles y no lo son, y los has hallado mentirosos.[…]Apocalipsis 2:2). También se usaron otras designaciones; presidente (comp. el que exhorta, en la exhortación; el que da, con liberalidad; el que dirige, con diligencia; el que muestra misericordia, con alegría.[…]Romanos 12:8; 7 Acordaos de vuestros guías que os hablaron la palabra de Dios, y considerando el resultado de su conducta, imitad su fe. 17 Obedeced a vuestros pastores y sujetaos a ellos, porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta. Perm[…]Hebreos 13:7,17,24), anciano (Y así lo hicieron, mandándola a los ancianos por mano de Bernabé y de Saulo.[…]Hechos 11:30; 14:23; ¿Está alguno entre vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor;[…]Santiago 5:14), obispo (Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús: A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos y diáconos:[…]Filipenses 1:1), profeta (Por aquellos días unos profetas descendieron de Jerusalén a Antioquía.[…]Hechos 11:27), maestro (En la iglesia que estaba en Antioquía había profetas y maestros: Bernabé, Simón llamado Niger, Lucio de Cirene, Manaén, que se había criado con Herodes el tetrarca, y Saulo.[…]Hechos 13:1), evangelista (Al día siguiente partimos y llegamos a Cesarea, y entrando en la casa de Felipe, el evangelista, que era uno de los siete, nos quedamos con él.[…]Hechos 21:8) y siervo (Pablo y Timoteo, siervos de Cristo Jesús: A todos los santos en Cristo Jesús que están en Filipos, incluyendo a los obispos y diáconos:[…]Filipenses 1:1).
Iglesia antigua y medieval.
No mucho después, como se puede apreciar por la Didaché, evolucionó un sistema regulador, tanto en ritual como en legislación, aunque la predicación, en particular, no se puede bosquejar tan estrictamente. Las semillas de la teología práctica yacen en todas esas facetas. De ahí surgen la liturgia, los símbolos, la catequética, la homilética y las normas que gobiernan las diversas órdenes del clero, así como las funciones eclesiásticas mismas y a este mismo período temprano pertenecen esfuerzos tales en teología práctica como De sacerdotio de Crisóstomo, De doctrina Christiana de Agustín, De oficiis de Ambrosio y Regula pastoralis de Gregorio. La teología medieval dedicó su mayor atención a la liturgia y luego al derecho canónico, partes consideradas ahora de la teología práctica. Este hecho se debe a los problemas que surgieron en la vida de la Iglesia. De ese modo la necesidad de instruir al clero en sus deberes dio origen a De ecclesiasticis oficiis de Isidoro de Sevilla, a De exordiis de Walafrido Estrabón y a De institutione clericorum de Rabán Mauro. Esos y otros escritos similares discutieron temas, desde el punto de vista medieval, que ahora son contemplados como partes de la teología litúrgica y pastoral, en un intento de ganar un fundamento y explicación histórica para los asuntos tratados. Por otro lado, la homilética recibió una atención comparativamente escasa, en contraste con la discusión de la liturgia por Ruperto de Deutz, Honorio de Autun, Sicard y Durand; aunque el desarrollo de la catequesis se vio impedido por el hecho de que la catequización medieval quedó restringida a escuchar textos y a leer interpretaciones autorizadas.

Los reformadores procuraron establecer y regular, hasta donde fuera posible, la adoración, fiestas, administración y deberes del clero y la congregación, ejemplificándose en agendas como las de Bugenhagen, Brandeburgo-Nuremberg, Pomerania y el Palatinado electoral. Aunque el pastor era la principal figura, su actividad en sus diversos aspectos era el tema principal de la agenda y la actividad pastoral formaba el centro de la teología práctica. Pero no era suficiente meramente establecer reglas, el pastor debía conocer lo que hacía y por qué. Por tanto, se incluyeron instrucciones y bases teóricas, que se encuentran en la agenda de Brandeburgo-Nuremberg y en documentos antiguos de la Reforma, que entremezclan asuntos que pertenecen a la teología dogmática, exegética, histórica y práctica, aunque todos procuran servir al procedimiento eclesiástico correcto. Un aspecto requería una discusión aún más profundo, la predicación, proporcionando las agendas modelos para el predicador o le refirieron a autoridades reconocidas. Junto a las agendas oficiales surgieron compendios de todo lo que el pastor debía saber, hacer y afirmar, siendo analogías protestantes de la Institutio católica de Rabán y del Manuals curatorum de Surgantius. Ya que en Lutero los luteranos vieron el modelo de pastor y al no haber él desarrollado un tratado especial sobre este asunto, Porta, poco después de la muerte del reformador, compiló de sus escritos un Pastorale Lutheri, siendo producciones similares el Hirtenbuch de E. Sarcerius (1559), el Pastor de N. Hemming (1566), el Hirt de Zwinglio (1525), el Pastorale de Lorich (1537) y el De cura animarum de Bucero (1538). Todos esos autores procuran basarse en la Biblia, siguiendo una línea similar rígidamente Andreas Hyperius, quien sostuvo que antes de que la teología práctica sea puesto en vigor, debe ser hecha parte del estudio de la teología científica y debe ser enseñada sistemáticamente, no fragmentariamente. Demandando una inmensa cantidad de lectura preliminar por parte del estudiante, que cubre toda la teología práctica salvo las misiones, él sostuvo que tal lectura debería suponer la preparación para la obra práctica del ministro. Todo debe estar encuadrado en la Biblia, o, donde la Biblia no contenga enseñanza específica, en los mandamientos de amar a Dios y al prójimo. Además, instaba a la preparación de una obra sobre el gobierno eclesiástico, en la que se incluyeran los datos del Nuevo Testamento, las porciones relevantes de la historia de la Iglesia, extractos de los concilios, decretos papales, Padres de la Iglesia y obras sobre dogmática, liturgia y semejantes. Tanto los teólogos reformados como los luteranos fueron influenciados por Hyperius, pero se limitaron a las partes de la teología práctica, rehusando edificar la masiva estructura que él deseaba. Los principios protestantes exigían que los clérigos fueran sobre todo principalmente predicadores, mientras que los escritores medievales los habían estimado más bien como liturgistas. La teología práctica, aunque no con ese nombre y no en todas sus partes, obtuvo un lugar en la metodología del estudio teológico principalmente como un sistema de homilética.
Desarrollo protestante.
Siendo toda la teología, ya sea inmediata o mediatamente, práctica, el nombre teología práctica debe contemplarse como una restricción de la designación del todo a una parte. La amplia ambigüedad de la palabra "práctica" llevó su aplicación a la ética cristiana y las actividades de la Iglesia, por lo que el estudio de la teología en general y en sus partes, como homilética o ética, formó la preparación. Es destacable que en todas las discusiones antiguas de teología práctica, como las de Alsted, Gisbert Voetius y J. Forster, falta la catequística, aunque el segundo citado divide el asunto en teología moral (o casuística), ascética, político-eclesiástica y homilética. De hecho, había una teología catequística, pero era interpretada como el conocimiento de los principios del cristianismo que el teólogo debe tener por sí mismo, no como una teoría de instrucción eclesiástica. No fue hasta el surgimiento del pietismo que la catequística fue parte integral de la teología práctica. Fue en la transición del siglo XVIII al XIX que las diversas partes de la teología práctica fueron reconocidas como un todo orgánico, designándose "teología práctica." J. E. C. Schmid, en su Theologische Encyklopädie (1810) y G. J. Planck en su Grundriss (1813), adoptaron esa terminología, pero entendiéndola en el sentido acostumbrado. Por tanto es imposible señalar a Schleiermacher como el fundador de la teología práctica, incluso en el sentido de que le debe su existencia científica. Al mismo tiempo, él esencialmente la incrementó por su Kurze Darstellung (1811, 1830) y por sus clases, dándole un desarrollo sistemático. Aunque postuló la independencia mutua de teología científica y práctica, la segunda es contemplada como la corona del estudio teológico, ya que presupone a todas las otras ramas y prepara su realización. La construcción de Schleiermacher de las subdivisiones de la teología práctica estuvo condicionada por su teoría de la Iglesia, que para él era la comunidad de la vida cristiana para el ejercicio independiente del cristianismo. Ya que ello presupone organización, la administración eclesiástica descansa sobre una formulación específica de la antítesis original entre dirigente y liderados. Por tanto, la administración está en las manos de los dirigentes, o teólogos, y la teología cristiana es el contenido del conocimiento y regulación sin el cual la administración armoniosa de la Iglesia es imposible. La comunidad puede abarcar ya sea la congregación individual o la denominacional y de la vida religiosa de la primera Schleiermacher derivó la homilética, litúrgica, catequética, misiones y cuidado pastoral. Desde este punto de vista, la teología práctica incluye las subdivisiones tradicionales con la adición de misiones. La administración de la denominación en conjunto la buscó Schleiermacher en la autoridad eclesiástica y en el libre poder del espíritu, teniendo ambos el mismo fin, pero la primera mandando o restringiendo, mientras que el segundo inspira y amonesta, por lo que la excelencia de la condición religiosa es directamente proporcional a la interacción viva de esos dos factores.