Historia

PRELADO

Prelado es el título de ciertos dignatarios eclesiásticos. El derecho canónico clasifica los oficios de la Iglesia católica en 'beneficios mayores y menores'.

Consagración de un obispo, pintura del siglo XVI. Museo Bonnat, Bayona, Francia
Consagración de un obispo, pintura del siglo XVI.
Museo Bonnat, Bayona, Francia
Al primero pertenecen los que desempeñan poderes de administración, siendo llamados sus ocupantes prelados. Estrictamente hablando esta categoría cubre solo al papa, patriarcas, primados, arzobispos y obispos. Entre los prelados de segundo orden se reconocen los cardenales, legados y nuncios, prelados de la curia, abades privilegiados o exentos, prebostes y deanes de capítulos.

De particular importancia son los prelados de la curia, eclesiásticos que ejercen funciones de gobierno pontificio propiamente. También disfrutan de una precedencia honorable, ostentan el título 'monseñor' y pueden llevar indumentaria violeta, ejerciendo esos privilegios como prelados honorarios, pero sin tomar parte en la jurisdicción (comp. J. H. Bangen, Die römische Kurie, Munich, 1854). La admisión a la prelacía, que es el primer paso al cardenalato, está sujeta a varias condiciones, tales como una edad mínima de veinticinco años, cinco de estudio legal en una universidad, posesión del grado de doctor utriusque juris, dos años de práctica legal en un tribunal espiritual y aprobar un examen formal. Para la preparación especial de los prelados Benedicto XV instituyó la Academia eclesiástica.