Prima es la primera de las denominadas 'horas menores' del breviario.
El día del monjeSegún Casiano (De institutis coenobiorum, iii. 4 y sig.) se originó a finales del siglo IV en un monasterio en Belén, para llenar el espacio entre laudes, que cierra el oficio de noche, y tercia. El nombre prima aparece primero en la regla de Benito (cap. xv). Prima y completa hacen referencia especial al comienzo y terminación del día y su tarea, siendo menos afectadas por la época o festividad que las otras horas. La primera parte de la prima recuerda las otras 'horas menores' en estructura; los salmos son tres en días festivos y los domingos cuatro, con el credo atanasiano. La segunda parte comienza con la lectura de la sección del martirologio (donde es leído) y en las comunidades monásticas es recitada no en el coro sino en la casa capitular. Esta división original se indica en el breviario romano por la breve lección ad absolutionem capituli, que cierra el oficio.