Historia
REUNIONES DE CLASE
Reuniones de clase se llama a una parte de la disciplina de las iglesias metodistas, por la que los miembros de una congregación son divididos en secciones o clases, sobre las que hay un responsable, designado por el pastor, cuyo deber es (según el Book of Discipline de la Iglesia episcopal metodista, parte i, capítulo 2, § 1): "I. Ver a cada persona en su clase una vez por semana, para (1) inquirir cómo prosperan sus almas; (2) aconsejar, reprobar, consolar o exhortar, según lo requiera la ocasión; (3) recibir lo que voluntariamente quieran dar para ayuda de los predicadores, iglesia y pobres. II. Reunir a los ministros y administradores de la sociedad una vez por semana para (1) informar al ministro de cualquiera que esté enfermo o que ande desordenadamente; (2) pagar los administradores lo que hayan recibido de sus diversas clases en la semana precedente." Se dice que las reuniones de clase surgieron accidentalmente en 1742, en relación con un plan para pagar la deuda contraída para construir el edificio en Bristol. Los miembros se dividían en secciones de doce y uno de cada sección era nombrado para convocar regularmente cada semana a los otros en su sección para recibir sus contribuciones. Pronto comenzaron a informar sobre conductas transgresoras por parte de quienes habían visitado, siendo evidente para Wesley que proporcionaban un medio de disciplina para las congregaciones. Introdujo el plan en Londres y pronto se convirtió en característica del metodismo. Al principio los dirigentes llamaban personalmente a cada miembro en su propia casa, pero al ver los inconvenientes se buscó un lugar para reunirse. El responsable comenzaba y acababa cada reunión con canto y oración, pasándose como una hora en conversación.