Rituale Romanum es el nombre del libro litúrgicocatólico que contiene las oraciones y formas para la administración de los sacramentos, junto con instrucciones para el cuidado pastoral, compilado para ayuda especial de los párrocos.
Pintura gótica del siglo XV que representa la misa de San Martín, Museo de Bellas Artes, BilbaoLibros de este tipo fueron elaborados ya en el siglo XII, primordialmente para los monasterios, no teniendo el clero secular ninguno hasta el siglo XIV. Al principio no había ritual diocesano, sino que cada párroco podía compilar el suyo propio según el uso local. Un libro del tipo en cuestión fue llamado Manuale en el siglo XIII, Rituale o Liber benedictionum en el siglo XIV y agenda, Liber obsequiorum, Parochiale, Pastorale, etc., en el XV. Sin embargo, el nombre Rituale se hizo de uso general por la introducción del Rituale Romanum, cuando se realizó para obviar las amplias divergencias de usos locales y procurar la armonía en cada diócesis. No obstante, no fue hasta el concilio de Trento cuando se logró la uniformidad litúrgica, e incluso entonces, aunque el breviario, misal, pontifical y ceremonial romanos fueron oficialmente sancionados, no hubo un solo ritual. Pablo V (1605-21) nombró un comité de cardenales quienes, sobre la base del Rituale del cardenal Sanctorio (1584), el Sacerdotale Romanum del dominico Castellani (1537) y el Sacerdotale del canon lateranense Samarino (1579), elaboraron el Rituale Romanum, que fue oficialmente confirmado por la constitución Apostolicæ sedis de Pablo V (17 de junio de 1614). Sin embargo, fueron tan tenaces los usos locales que este ritual, basado en el uso romano, hizo progresos lentos aunque finalmente prevaleció.
El Rituale Romanum de Pablo V fue revisado en 1752 por Benedicto XIV, quien añadió dos formularios para la bendiciónpapal, preparando León XIII una edición definitiva (Regensburgo, 1884). Está dividido en 10 "títulos" subdivididos en capítulos. El primer título contiene las instrucciones generales para la administración de los sacramentos; el segundo trata sobre el bautismo, el tercero de la penitencia, el cuarto de la eucaristía (cuya liturgia se da en el misal); el quinto de la extremaunción y todo el cuidado pastoral al enfermo o moribundo; el sexto del entierro; el séptimo del matrimonio y del orden, el octavo de diversas bendiciones, el noveno de las procesiones y el décimo del exorcismo y el mantenimiento de los registros de la parroquia; acaba con un apéndice que contiene instrucciones para los misioneros con varias bendiciones.