Historia

ROSACRUCES

Rosacruces es el nombre de una presunta orden mística de principios del siglo XVII, cuyo origen se supone que está en Allgemeine und General Reformation, der gantzen weiten Welt. Beneben der Fama Fraternitatis, dess Löblichen Ordens des Rosenkreutzes... Auch einer kurtzen Responsion, von dem Herrn Haselmeyer gestellet, welcher desswegen von den Jesuitern ist gefänglich eingezogen, und auff eine Galleren geschmiedet (Cassel, 1614).

Retrato de Mrs. Stuart Merill, 1892, dibujo a lápiz de Jean Delville. Colección privada, USA
Retrato de Mrs. Stuart Merill, 1892, dibujo a lápiz
de Jean Delville. Colección privada, USA
La Fama es la sección más importante de la obra, siendo la General Reformation una sátira sobre las reformas insensatas, traducida del original italiano, desviándose ampliamente la Responsion (que había sido impresa separadamente dos años antes) igualmente del estilo de la Fama. El supuesto autor de la Responsion, Adam Haselmeyer, es descrito como notario del archiduque o un ordinario juez imperial en una localidad tirolesa cerca de Hall, aunque se desconoce la autenticidad de estas afirmaciones. La Fama informa sobre una sociedad secreta fundada unos dos siglos antes por un alemán de noble nacimiento llamado Fr. R. C. (Frater roseæ crucis, o "hermano de la cruz rosada"), quien, dejado en un monasterio a la edad de cinco años comenzó una peregrinación al Santo Sepulcro. En Damasco entró en contacto con el conocimiento de los árabes y allí habría traducido al latín "el libro y el libro M" (=mundi). Tras tres años fue enviado por sus anfitriones a Egipto y Fez, pero en esta ciudad aprendió la superioridad de su propia fe y que el hombre es un microcosmos. Dos años más tarde quiso propagar su nueva sabiduría en España, pero sin éxito, regresando finalmente a Alemania. Aquí, en una especial "casa del Espíritu Santo", formó un pequeño grupo que iría por todas las tierras, sin llevar hábito especial, sanando gratuitamente a los enfermos, informando anualmente en persona o por carta a su fundador, buscando sucesores dignos, teniendo como sello y símbolo "R. C." (= Rosea Crux "Cruz rosada") y ocultando la existencia de la fraternidad durante 100 años. Ciento veinte años después de la muerte del fundador, se descubrió una puerta secreta en la "casa del Espíritu Santo", tras la cual había una bóveda con un altar cubriendo el cuerpo incorrupto del fundador, quien sostenía en su mano un pequeño pergamino con letras de oro. Este descubrimiento mostró que los rosacruces podían ahora públicamente manifestarse; la Fama se publicó en cinco lenguas; los entendidos fueron invitados a comprobarla, esperándose que algunos se sintieran guiados a unirse a la fraternidad. Los rosacruces explícitamente declararon su creencia en Cristo, implicando también que eran protestantes y repudiando particularmente toda conexión con herejes, sectarios y falsos profetas. Se oponían a la condenable transmutación de los metales, como algo secundario en comparación con la auténtica gloria del verdadero filósofo, quien es capaz de ver los cielos abiertos y a los ángeles de Dios subiendo y bajando y saber que su nombre está escrito en el libro de la vida. La Fama fue complementada en 1615 por la Confessio fraternitatis R. C. ad eruditos Europæ, impresa en Cassel, en latín y alemán. Aunque en armonía general con la Fama es más fuertemente apocalíptica y opuesta al catolicismo; estimula las reformas positivas y defiende una piedad bíblica práctica que trascendería las barreras denominacionales del protestantismo. Su caprichosa historia ocupa un lugar menor, pero al mismo tiempo señala que el nombre del fundador de los rosacruces fue Christianus Rosenkreutz, nacido en 1378 (muerto según el sistema rosacruciano en 1484).

Símbolo rosacruz
Símbolo rosacruz
Resultados sensacionales.
Esas dos obras, la Fama y la Confessio, son las únicas fuentes originales para los rosacruces. Tuvieron una gran popularidad y provocaron escritos a favor y en contra. Algunos dudaron de la propia existencia de la fraternidad y Descartes y Leibniz en vano procuraron conocer a un auténtico rosacruz. Desde Alemania el entusiasmo se difundió a Inglaterra, Francia e Italia; fueron identificados con los alumbrados españoles; un pretendido adepto bajo el seudónimo de Irenæus Agnostus y Menapius (probablemente llamado Friedrich Grick) escribió una y otra vez en pretendida defensa de los rosacruces, aunque realmente burlándose de ellos; Johann Valentin Andreä añadió sus serios avisos contra ellos. Finalmente el estallido de la Guerra de los Treinta Años centró la atención en otros asuntos y las mentes más penetrantes percibieron que la fraternidad en conjunto no era nada sino un gigantesco engaño. A partir de ahí el nombre Rosacruz estuvo asociado con sociedades secretas y muchas clases de imposturas, y un siglo después de su origen experimentó un surgimiento en relación con la masonería, que no sólo estimó la autenticidad del rosacrucianismo, sino que incluso tomó usos y costumbres de los escritos de aquellos que habían satirizado la fraternidad.

Johann Valentin Andreä
Johann Valentin Andreä
Autoría y motivo del fraude.
La Fama y la Confessio han sido atribuidas a las más divergentes fuentes, incluyendo a Lutero y Tauler, pero ahora se piensa que el verdadero autor fue Johann Valentin Andreä. Aunque externamente pretendía ser una sátira, el motivo fundamental de la obra era serio, como ocurre con la mayoría de las sátiras; y aunque posteriormente Andreä se vio obligado a atacar a los indisciplinados espíritus que él ingeniosamente había liberado, nunca negó su autoría de los dos escritos en cuestión. Más aún, criticó con igual severidad su propia Chymische Hochzeit Christiani Rosencreutz (Estrasburgo, 1616), que es análoga en estilo, frase y contenido (incluso en el nombre del héroe) con la Fama y la Confessio. Según su propia declaración, el Hochzeit fue escrito hacia 1603, siendo por tanto el primer ensayo de Andreä en el desarrollo del engaño que iba a desembocar en resultados tan desagradables para su autor. Los elementos fantásticos se tomaron de romances de caballería y viajes y de secuencias de leyendas alquimistas, con la intención de suscitar el interés en las porciones serias. El mismo nombre del héroe contiene alusiones al autor, "Christian" refiriéndose obviamente a la Reipublicæ christianopolitanæ descriptio, y "Rosenkreutz" a su cota de armas, una cruz de San Andrés entre cuatro rosas, rodeadas por dos alas plateadas. La mezcla de broma y sinceridad encuentra su paralelo en la obra Menippus de Andreä, que apareció en 1618. Sin embargo ya en 1617, Andreä fue obligado a atacar su creación en su Invitatio ad fraternitatem Christi ad amoris candidatos, pero su intento de encontrar una fraternidad cristiana, junto con su introducción de elementos calvinistas en su propia iglesia, levantó sospechas sobre su ortodoxia por parte de los luteranos estrictos, especialmente cuando se supo que él era el autor del Hochzeit. En su propia defensa argumentó que él no era un rosacruciano en el sentido aceptado del término, pero su peculiar posición en la iglesia de Württemberg y sus vicisitudes personales impidieron que negara o admitiera la autoría de la Fama y Confessio, la primera de las cuales había estado ya en su mente en 1604 y el manuscrito en 1610, o hacia el tiempo cuando la Confessio parece que había sido modelada.