Santa Liga es el nombre de la alianza católica durante las guerras de religión francesas a finales del siglo XVI.
La Santa Liga en procesiónFue organizada primero en 1576 bajo la dirección de Enrique de Lorena, tercer duque de Guisa, para oponerse a las concesiones otorgadas a los hugonotes por el rey Enrique III. Aunque la razón básica para la formación de la Liga era la defensa de la religión católica, las razones políticas, especialmente el deseo de limitar el poder del rey, no estaban ausentes. Enrique III, al no lograr ponerse al frente de la facción católica, ordenó su disolución en septiembre de 1577. La Liga renovó su importancia en 1584, cuando el dirigente protestante Enrique de Navarra (posterior Enrique IV) fue hecho heredero de la corona. La Liga propuso un candidato alternativo al trono y en este esfuerzo para excluir a Enrique de Navarra recibió la ayuda de España, que era el poder católico prominente. El apoyo popular a la Liga por toda Francia obligó a Enrique III a aplacarla, proscribiendo el protestantismo en Francia (julio de 1585). Para poner fin a la Liga, que estaba en control de buena parte de Francia y que desafiaba su autoridad, Enrique III hizo que el duque de Guisa fuera asesinado (diciembre de 1588). Pero la acción del rey no destruyó la Liga, siendo él a su vez asesinado en agosto de 1589. La Liga, que estaba sostenida activamente por España, se opuso a la ascensión de Enrique IV. Solamente una vez que éste se hizo católico en julio de 1593 el poder de la Liga se desvaneció gradualmente.