Historia
SÁRDICA, SÍNODO DE
Hay algo de debate en cuanto al número de obispos que asistieron. Estuvieron representadas dos facciones: Eusebianos (por los tres Eusebios, esto es, Eusebio de Cesarea, Eusebio de Emesa y Eusebio de Nicomedia) y ortodoxos. Los primeros en su carta sinodal (Mansi, Concilia, iii. 132) afirman que eran 80 en número, pero Sócrates y Sozomeno afirman que eran 76, lo que parece ser correcto. Atanasio en su "Historia de los arrianos" (xv) reconoce la asistencia en total de 170 "más o menos", lo que deja 94 para la facción ortodoxa. Los eusebianos eran una facción compacta, cuyo principal ánimo era contra Atanasio. Cuando supieron que él iba a estar presente y que se esperaba que tomara parte, se dieron cuenta que la lógica de los acontecimientos le había llevado a tomar una posición hostil y a presentar acusaciones de conducta impropia contra ellos. Por tanto, exigieron sobre la base de los sínodos de Tiro y Antioquía que Atanasio fuera excluido. La presidencia del sínodo, en ausencia del obispo de Roma, cayó en Osio de Córdoba, quien dirigió las negociaciones. Osio avisó a los eusebianos que su amenaza de abstenerse de participar podía ser peligrosa para ellos y les aconsejó someter sus pruebas contra Atanasio a él solo si estaban dispuestos a llevarlas ante el sínodo, prometiendo que si eran concluyentes, Atanasio sería excluido. Pero ellos rechazaron el consejo y dejaron la ciudad esa misma noche.
El sínodo procedió a investigar las acusaciones de los eusebianos (1) contra Atanasio y las hallaron sin fundamento; (2) contra Marcelo de Ancira, al que declaró ortodoxo; (3) contra Asclefas de Gaza (a quien los eusebianos en Antioquía habían depuesto) y demostraron que era inocente, absolviendo de culpa también a ciertos oficiales menores que estaban envueltos en graves acusaciones. Ciertos dirigentes de la facción eusebiana fueron destituidos y excomulgados, como Teodoro de Heraclea, Narciso de Neronias, Acacio de Cesarea, Ursacio de Singidunum, Valente de Murcia, Menofantes de Éfeso y Jorge de Laodicea. El alegado "credo de Sárdica" se apoya sobre un malentendido de un borrador de tal credo hecho por Osio que no fue adoptado por el sínodo, pero que fue incluido en el Acta. Los 20 cánones fueron elaborados en griego y latín, siendo adoptados por el segundo sínodo de Trullo y son usualmente añadidos a los del concilio de Nicea, aunque no son reconocidos como ecuménicos. Los cánones tienen que ver con los derechos y deberes de los obispos, con la suplencia de obispados vacantes, derechos y deberes del clero inferior y un intento de unión sobre la fecha de la Pascua.