Schwerin es el nombre de una antigua
diócesis alemana fundada en la segunda mitad del siglo XII y secularizada hacia mediados del XVII. Reemplazó a la diócesis de corta vida de Mecklenburgo, que tuvo un abrupto final con el
martirio de su
obispo, Johannes Scotus, por los
wendos en 1066. El 25 de septiembre de 1149, el
arzobispo Hartwich consagró a Emmehard como obispo de Mecklenburgo, pero la oposición de Enrique
el León parece que impidió que tomara posesión de su sede, otorgando Enrique el
obispado a un
cisterciense llamado Berno, que luego residió en Schwerin. Mientras tanto la ciudad se había convertido en sede de un condado alemán y en la principal localidad de los abodritas, por lo que el nuevo
prelado hizo de Schwerin su sede. Los límites de la diócesis formaban una curva desde la bahía de Wismar al Elde en el oeste, la costa de la bahía de Wismar a Greifswalder Bodden en el norte y la diócesis de
Havelberg en el sur. En el este el límite era incierto, pero en 1260 se decidió finalmente que la franja de territorio entre el Recknitz y el Trebel perteneciera a la diócesis de
Kammin.
Hasta el final del episcopado de Brunward (1192-1238) la diócesis de Schwerin sufrió grandemente por la hostilidad de los paganos wendos, pero a pesar de todos los obstáculos la causa del cristianismo triunfó. Los obispos tuvieron el rango de príncipes del imperio, aunque sujetos al arzobispo de Bremen. En la administración de Magnus (1516-50), que era también duque de Mecklenburgo, la Reforma puso punto final a la diócesis, declarándose el obispo abiertamente luterano en 1553. Su primo y sucesor, Ulrico I (1550-1603), cuya elección nunca fue confirmada por el papa, desdeñó considerablemente la antigua fe. Los siguientes "administradores" de la diócesis fueron insignificantes y en 1648, en la Paz de Westfalia, el duque Adolfo Federico de Mecklenburgo-Schwerin recibió el obispado como principado hereditario en lugar de Wismar y otros distritos que Mecklenburgo tuvo que ceder a Suecia.