Historia

SINAGOGA

La institución

Nombre, orígenes y propósito.
Sinagoga es el término aplicado a los lugares judíos de adoración que surgieron probablemente durante el exilio babilónico y siguen en uso.

Víspera de Pascua en una sinagoga judía en España del siglo XIV
Víspera de Pascua en una sinagoga judía en España. Siglo XIV
En la Mishná y posteriormente fueron llamadas "casas de reunión" o un término abreviado en la forma aramea; también estuvo en uso la expresión "casa de enseñanza." La palabra griega synagogē, empleada a veces en el Nuevo Testamento, significa tanto "asamblea" como "casa de asamblea"; términos equivalentes son "lugar de oración" (1 Macabeos iii. 46), simplemente "oración" (comp. Y en el día de reposo salimos fuera de la puerta, a la orilla de un río, donde pensábamos que habría un lugar de oración; nos sentamos y comenzamos a hablar a las mujeres que se habían reunido.[…]Hechos 16:13), synagōgion y proseuktērion (las dos últimas usadas por Filón). La necesidad de tener lugares especiales y la construcción de edificios para la adouración común parece que no se tuvo en cuenta antes de la destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor, esto es, mientras el templo de Salomón permaneció como lugar central de culto sacrificial. Aunque se puede concluir de Y él dijo: ¿Por qué vas hoy a él? No es luna nueva ni día de reposo. Y ella respondió: Quédate en paz.[…]2 Reyes 4:23 que los piadosos en días festivos se reunían en la morada de un profeta que vivía en las inmediaciones, es evidente que eso no constituye una institución firmemente establecida. Que los tárgumes (por ejemplo, el pseudo-Jonatán sobre Y enséñales los estatutos y las leyes, y hazles saber el camino en que deben andar y la obra que han de realizar.[…]Éxodo 18:20; Mi corazón está con los jefes de Israel, los voluntarios entre el pueblo. ¡Bendecid al SEÑOR![…]Jueces 5:9; No traigáis más vuestras vanas ofrendas, el incienso me es abominación. Luna nueva y día de reposo, el convocar asambleas: ¡no tolero iniquidad y asamblea solemne![…]Isaías 1:13) hablen de sinagogas como una institución antigua es un ejemplo del hábito de los tárgumes para atribuir sin referencia histórica a hechos antiguos sucesos que pertenecen a un tiempo posterior. Durante el exilio el pueblo no tuvo ni templo ni sacrificios. Les quedaba sólo su atención a las palabras de Ezequiel y de otros hombres de Dios, el sábado y la oración común. Si durante el exilio había casas para tales reuniones de una forma estable no puede determinarse. Sin embargo, se puede dar por correcto que la necesidad producida por el exilio desembocó en servicios comunes de adoración, que no cesaron una vez que el exilio llegó a su fin. Otro motivo contribuyó a ese propósito. La ley, cuya trasgresión en tiempos anteriores había provocado severos castigos, se convirtió ahora en la norma determinante, siendo su conocimiento condición para obtener el favor de Dios y su estudio una empresa provechosa. La lectura y explicación de la ley fue la principal ocupación de las asambleas post-exílicas del pueblo, siendo la oración y la instrucción en la palabra profética y en la historia objetivos secundarios. El propósito de conocer la ley podía ser realizado sólo mediante la asistencia regular a las reuniones. Naturalmente el día escogido fue el sábado. Esta regularidad de reunión trajo como consecuencia la búsqueda de lugares definidos. La mención más antigua a la sinagoga está en el Dijeron en su corazón: Arrasémoslos por completo. Han quemado todos los santuarios de Dios en la tierra.[…]Salmo 74:8; la expresión usada en ese pasaje difícilmente puede entenderse de otra manera que no sea la de casas de reunión para la adoración divina y con ello concuerda Porque Moisés desde generaciones antiguas tiene en cada ciudad quienes lo prediquen, pues todos los días de reposo es leído en las sinagogas.[…]Hechos 15:21. Josefo menciona poco las sinagogas y sólo de forma casual. Hay una mención suya (Guerras, VII, iii. 3) de una sinagoga en Antioquía en el tiempo de Antíoco Epifanes, lo que no significa que su origen sea tan tardío para ellas en Tierra Santa.

Número, localización, estructura y objetos.
En el tiempo de Cristo y los apóstoles había al menos una sinagoga en cada ciudad de cualquier tamaño en Tierra Santa (en Capernaúm, Entraron* en Capernaúm; y enseguida, en el día de reposo entrando Jesús en la sinagoga comenzó a enseñar.[…]Marcos 1:21; Nazaret, Cuando llegó el día de reposo comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos que le escuchaban se asombraban, diciendo: ¿Dónde obtuvo éste tales cosas, y cuál es esta sabiduría que le ha sido dada, y estos milagros que hace con sus manos?[…]Marcos 6:2). En Jerusalén, al menos las más importantes, si no todas, las divisiones de la ciudad tenían sus propias sinagogas. Pero el Talmud de Jerusalén no es histórico al declarar (Megilla, iii, comienzo del folio 73d) que había 480 sinagogas en la ciudad, o 460 según otra lectura. Casi la mayoría de las ciudades de Siria, Asia Menor, Egipto y Grecia que tenían cierto número de judíos tenían una o más sinagogas. Había una en Antioquía de Siria (mas ellos, saliendo de Perge, llegaron a Antioquía de Pisidia; y en el día de reposo entraron a la sinagoga y se sentaron.[…]Hechos 13:14), Iconio (Aconteció que en Iconio entraron juntos en la sinagoga de los judíos, y hablaron de tal manera que creyó una gran multitud, tanto de judíos como de griegos.[…]Hechos 14:1), Tesalónica (Después de pasar por Anfípolis y Apolonia, llegaron a Tesalónica, donde había una sinagoga de los judíos.[…]Hechos 17:1), Berea (Enseguida los hermanos enviaron de noche a Pablo y a Silas a Berea, los cuales, al llegar, fueron a la sinagoga de los judíos.[…]Hechos 17:10), Atenas (Así que discutía en la sinagoga con los judíos y con los gentiles temerosos de Dios, y diariamente en la plaza con los que estuvieran presentes.[…]Hechos 17:17), Corinto (Y discutía en la sinagoga todos los días de reposo, y trataba de persuadir a judíos y a griegos.[…]Hechos 18:4), Éfeso (Llegaron a Efeso y los dejó allí. Y entrando él a la sinagoga, discutía con los judíos.[…]Hechos 18:19); hubo varias en Damasco (2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos que pertenecieran al Camino, tanto hombres como mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén. 20 Y enseguida se puso a predicar a Jesús en las sinagogas, diciendo: El[…]Hechos 9:2,20), Salamina en Chipre (Llegados a Salamina, proclamaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos; y tenían también a Juan de ayudante.[…]Hechos 13:5), Alejandría (Filón, Opera), Roma y ciertamente en Antioquía de Siria, ya que la que menciona Josefo (Guerras, VII, iii. 3) era la principal sinagoga. Estaban edificadas dentro de las ciudades y hasta donde fuera posible en el punto más elevado y en tal forma que el techo estuviera por encima de los techos de las casas; o pudiera suceder que estuvieran edificadas al borde de un lago, del mar o en la orilla de un río. La Tosefta demanda que la entrada estuviera en el lado oriental, según el modelo de la puerta del tabernáculo; pero esto no se llevó a cabo estrictamente y el asunto quedó determinado por las distintas circunstancias. El individuo se volvía en oración hacia el lugar Santísimo, o, si no estaba en Jerusalén, hacia Jerusalén o hacia Tierra Santa. No estaba prescrito que la sinagoga tuviera techo y todavía en el siglo XV en las sinagogas orientales la adoración se hacía a cielo abierto. Sobre el ordenamiento interno sólo se conocen los siguientes detalles. El arca sagrada o cofre que contenía los libros sagrados estaba en el sitio opuesto a la entrada. Los manuscritos de la ley usados en la lectura, como también el de Ester usado en la fiesta de Purim, tenían y tienen la forma de rollos, que era la forma acostumbrada para los libros de los judíos desde la antigüedad hasta la era cristiana. El bema o plataforma elevada en medio de la sinagoga desde el que se dirigía la lectura, no se menciona en el Nuevo Testamento, pero sin duda ya estaba en uso en el tiempo de Cristo (comp. El escriba Esdras estaba sobre un estrado de madera que habían hecho para esta ocasión. Junto a él, a su derecha, estaban Matatías, Sema, Anías, Urías, Hilcías y Maasías; y a su izquierda, Pedaías, Misael, Malquías, Hasum, Hasbadana, Zacarías y Mesul[…]Nehemías 8:4). La congregación estaba sentada (aman el lugar de honor en los banquetes y los primeros asientos en las sinagogas,[…]Mateo 23:6; y dais atención especial al que lleva la ropa lujosa, y decís: Tú siéntate aquí, en un buen lugar; y al pobre decís: Tú estate allí de pie, o siéntate junto a mi estrado;[…]Santiago 2:3), salvo durante la oración (Y cuando oréis, no seáis como los hipócritas; porque a ellos les gusta ponerse en pie y orar en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser vistos por los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.[…]Mateo 6:5; Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresiones.[…]Marcos 11:25); también estaba sentado quien exponía las Escrituras (Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El.[…]Lucas 4:20). Pero el que hacía la lectura de la Escritura estaba de pie, lo mismo que el que traducía el pasaje al arameo. En el Antiguo y Nuevo Testamento y en la tradición judía antigua no se menciona una parte separada de la sinagoga para las mujeres; el pasaje muchas veces citado de Filón está en la posterior De vita contemplativa. La construcción y cuidado del edificio eran asunto de la congregación, aunque un individuo privado acaudalado podía asumir los gastos (comp. porque él ama a nuestro pueblo y fue él quien nos edificó la sinagoga.[…]Lucas 7:5).

Oficiales.
La administración estaba bajo el control de la comunidad religiosa, que en Tierra Santa coincidía con el órgano político (los no judíos no tenían participación en ninguno de ellos) y estaba bajo control de los ancianos. Los oficiales nombrados en el Nuevo Testamento son: el dirigente, griego archisynagogos (Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en día de reposo, reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en esos días y sed sanados, y no en día de reposo.[…]Lucas 13:14; Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.[…]Hechos 13:15 habla de "gobernantes"), también designado como archōn tēs synagogēs (Y he aquí, llegó un hombre llamado Jairo, que era un oficial de la sinagoga; y cayendo a los pies de Jesús le rogaba que entrara a su casa;[…]Lucas 8:41), que era probablemente escogido de entre los ancianos y tenía la supervisión de la adoración y también vigilaba los desórdenes (comp. Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en día de reposo, reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar; venid, pues, en esos días y sed sanados, y no en día de reposo.[…]Lucas 13:14), además de cuidar de la conducta en el servicio (Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.[…]Hechos 13:15); el ayudante, griego hypēretēs, arameo hazzan, o hazzan hakkeneseth (Cerrando el libro, lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El.[…]Lucas 4:20, "ministro"), que en la adoración entregaba la Escritura al lector y la ponía de nuevo en su receptáculo, cuidaba también de la limpieza del edificio y su iluminación, infligía castigo mediante latigazos (que tenía lugar en la sinagoga, Pero cuidaos de los hombres, porque os entregarán a los tribunales y os azotarán en sus sinagogas;[…]Mateo 10:17; 22:34; Pero estad alerta; porque os entregarán a los tribunales y seréis azotados en las sinagogas, y compareceréis delante de gobernadores y reyes por mi causa, para testimonio a ellos.[…]Marcos 13:9), pero no es seguro que tuvieran el oficio de enseñar a los niños. Las limosnas se daban a la puerta de la sinagoga. Si había un oficial especial que se ocupara de esto en el tiempo de Cristo no se sabe. El shaliah zibbur, "diputado" no era probablemente un oficial especial, sino que los deberes eran probablemente asumidos en tiempos especiales por aquellos que los acometían.

Pesach hagadah de Darmstadt, c. 1430. Folio 48 verso
Pesach hagadah de Darmstadt, c. 1430. Folio 48 verso
El servicio

Shema, bendición, shemoneh 'esreh, oraciones.
Para que tuviera el carácter de adoración pública, la asistencia tenía que ser como mínimo de 10 hombres, siendo escogido uno de ellos como dirigente. El carácter del servicio era el de la oración común ofrecida por un pueblo privado de independencia política, pero unido por la Torah entregada en Sinaí y reconociendo al Dios vivo que la había dado. El efecto litúrgico era el de un acto de confesión. Para la oración los Salmos eran el modelo, aunque la forma en verso es a veces desplazada por la prosa; en la Edad Media un gran número de lo que puede ser denominado "formas de oración" se habían desarrollado, aunque no ha de suponerse que en el antiguo periodo se hubiera fijado una forma, si bien el bosquejo estaba establecido. Una parte importante del servicio era la recitación de la shema' (denominada así por su palabra inicial), que comprendía tres pasajes: 4 Escucha, oh Israel, el SEÑOR es nuestro Dios, el SEÑOR uno es. 5 Amarás al SEÑOR tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu fuerza. 6 Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; 7 y diligentemente las enseñarás […]Deuteronomio 6:4-9; 11:13-21; 37 También habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 38 Habla a los hijos de Israel y diles que se hagan flecos en los bordes de sus vestidos, por sus generaciones, y que pongan en el fleco de cada borde un cordón azul. 39 Y os servirá el fleco, para que cu[…]Números 15:37-41. El primero y segundo se toman para imponer el uso del tefillim. La recitación del shema', en la que todos se unían, iba precedida por dos bendiciones y seguida de una tercera. Al comienzo del siglo segundo la principal oración de la sinagoga era la shemoneh 'esreh, "dieciocho (bendiciones)", que se supone procedía del tiempo de Esdras y había recibido su redacción final de Simeón ha-Pacoli hacia el año 110 d. C. En Babilonia se usaban 19 bendiciones, las 19 contra los "herejes" atribuidas a Simeón el Menor. La recitación de la shemoneh 'esreh se mandaba a todos los israelitas, incluidos mujeres, niños y esclavos, tres veces diariamente (según Cuando Daniel supo que había sido firmado el documento, entró en su casa (en su aposento superior tenía ventanas abiertas en dirección a Jerusalén), y como lo solía hacer antes, continuó arrodillándose tres veces al día, orando y dando gracias delant[…]Daniel 6:10), esto es, en la mañana, en el tiempo de la ofrenda (es decir, hacia las tres de la tarde) y al atardecer. Una cuarta oración diaria se reservaba para aquellos días cuando la ley prescribía una ofrenda adicional (hebreo musaph) a la usual. Esta adición estaba en su mayor parte relacionada con el servicio matutino, mientras que en el Día de la Expiación y en días de ayuno se añadió una quinta oración. Se atribuía gran importancia a la respuesta a la bendición hecha por el pueblo en el amén, con el que hacían suyas las palabras del dirigente. La bendición sacerdotal era, según 22 Entonces habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 23 Habla a Aarón y a sus hijos, y diles: "Así bendeciréis a los hijos de Israel. Les diréis: 24 'El SEÑOR te bendiga y te guarde; 25 el SEÑOR haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericor[…]Números 6:22-26, otorgada por los descendientes de Aarón tantas veces como una asamblea de israelitas se reuniera para adorar. Con este propósito el sacerdote se situaba entre el hazzan y el arca, frente al pueblo; el dirigente pronunciaba la bendición mientras el sacerdote permanecía con las manos levantadas y la congregación respondía con el amén, al final de cada una de las tres partes de la bendición. Donde no había sacerdote presente, en tiempos antiguos la bendición no era pronunciada, no era contemplada como parte del servicio, sino considerada un deber exclusivo de los sacerdotes.

Rabino de Vitebsk, de Marc Chagall
Rabino de Vitebsk, de Marc Chagall
Lectura de la Escritura; sermón.
Se estimaba que era una ordenanza mosaica que la Torah fuera leída en público en la mañana de todos los sábados, nuevas lunas y días de fiesta, creyéndose que Esdras extendió esta lectura a las mañanas del lunes y jueves y la tarde del sábado. Mientras la oración era pronunciada por el dirigente, era deseable que tantos como fuera posible tomaran parte en la lectura; el sábado por la mañana al menos siete hombres lo hacían, en la tarde y lunes y jueves al menos tres y ninguno leía menos que tres versículos; los sacerdotes y levitas usualmente precedían en la lectura. Cuando el número de entendidos no estaba presente, uno oficiaba en su lugar, especialmente entre los helenistas. En la lectura se empleaba un método melódico que todavía se usa. El Pentateuco era leído consecutivamente en las lecturas sabáticas y semanales, en Tierra Santa en el curso de tres días, siendo dividido en porciones semanales; esas porciones llevaban en arameo el nombre de sidra, hebreo seder, pero el nombre general para cada sección de la Escritura era parashah. Se seleccionaban lecturas especiales para los cuatro sábados antes de la Pascua, festividades, lunas nuevas y días de ayuno. Era el deber del hazzan antes del servicio preparar el rollo para que pudiera ser abierto en la lectura, que había de ser leída de pie. Se pronunciaban bendiciones especiales por el primer lector antes de la lectura y por el último al final. Tras cada versículo una traducción aramea (hebreo targum) la daba un intérprete (hebreo methurgeman), que en Tierra Santa estaba obligado a no usar una traducción escrita, ni a alegorizar y a adherirse a la traducción tradicional. En el servicio no había una posición independiente para la lectura de las secciones proféticas (el nombre para una lectura profética fue haphtarah); en general tal lectura estaba limitada a la mañana del sábado, festividades y al Día de la Expiación; como norma sólo se leían unos pocos versículos y esta lectura era también traducida al arameo por un intérprete, que traducía tres versículos cada vez. El primer testimonio explícito de esta lectura de los profetas es 15 Después de la lectura de la ley y los profetas, los oficiales de la sinagoga les mandaron a decir: Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad. 27 Pues los que habitan en Jerusalén y sus gobernantes, sin reconocerle a […]Hechos 13:15,27; comp. 16 Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 17 Le dieron el libro del profeta Isaías, y abriendo el libro, halló el lugar donde estaba escrito: […]Lucas 4:16-17. Los hagiógrafos, con la excepción de Ester, no formaban parte de la lectura en público. El servicio oficial consistía de la shema', las oraciones y la lectura de la Escritura; con ello el sermón (es decir, la exposición de la Escritura, midrash, derash) no tenía nada que ver. Sin embargo, hay testimonios de que especialmente en la tarde del sábado el servicio era seguido por una exposición de la lectura, sin duda pronunciada en la "casa del saber". En tiempos antiguos el sermón parece haber estado relacionado directamente con la selección profética; posteriormente esta relación parece haber quedado eliminada, probablemente debido a la introducción de la oración musaph. El predicador estaba sentado mientras enseñaba y a veces un intérprete le ayudaba. Se prefería un maestro visitante, de otra manera los locales oficiaban.

La última noche de la Hanukka, de Charles Spencelayth, Galería Christie's, Londres
La última noche de la Hanukka, de Charles Spencelayth,
Galería Christie's, Londres
Festividades.
En cualquier día de la semana los tres momentos de la oración se podían efectuar en la sinagoga y el lunes y jueves por la mañana la lectura de la Torah, originalmente para beneficio de la gente del campo que había venido a la ciudad.
La observancia rabínica del sábado exigía abstención de todo trabajo, incluyendo la preparación de alimentos y la limitación de desplazamiento a una distancia determinada, distancia que fue extendida, por un método de interpretación simbólica, al doble. La observancia en el hogar consistía en encender las luces del sábado en el atardecer del viernes, la preparación de las comidas del sábado y la bendición del vino antes de comer la primera comida del sábado; la celebración terminaba el sábado a la tarde por una bendición del vino, las especias y las luces y una fórmula de bendición que alababa Dios, que distinguía entre lo profano y lo sagrado. En la luna nueva sólo las mujeres se abstenían de trabajar; en el servicio público había lectura de la Escritura y la oración musaph; los individuos, cuando veían la luna, pronunciaban una bendición.
El primero de Tishri o año nuevo, el primer día del año común, sabático y del jubileo, recibía un carácter especialmente solemne por la creencia de que era el día cuando se determinaba quién moriría durante ese año. Además de las oraciones, se leían diez pasajes que trataban con el reino de Dios, recordando a Dios, y se tocaban las trompetas, entendiéndose esta última ceremonia como una amonestación para el arrepentimiento y la oración.

La Pascua era la fiesta de los panes sin levadura (celebrada en el mes de Nissan del día 15 al 21) durante el cual la levadura era escrupulosamente eliminada de la casa. Aunque el cordero pascual ya no era sacrificado, la comida pascual era contemplada como un deber, incluyendo la bebida de cuatro copas de vino, la comida del pan sin levadura, hierbas amargas y un plato dulce, a la vez que había también la recitación de una fórmula explicando el significado de la festividad y del Hallel en dos partes, concluyendo cada una con una bendición especial. Según Pesahim 37d se usaban dos platos de carne, recordando a la Pascua y el sacrificio festivo. El pensamiento direcriz de la celebración es la liberación de Egipto. Los días primero y séptimo eran días de descanso, aunque se permitía la preparación del alimento y los otros días eran semi-festivos; la oración musaph se usaba los siete días y en el primero y en la tarde previa se recitaba el Hallel.
Pentecostés o la fiesta de las semanas venía 50 días desde el día siguiente al sábado de Pascua ("Contaréis desde el día que sigue al día de reposo, desde el día en que trajisteis la gavilla de la ofrenda mecida; contaréis siete semanas completas.[…]Levítico 23:15), siendo la festividad de la siega y duraba sólo un día en el que no se trabajaba; la oración musaph (esto es, adicional) se pronunciaba y se recitaba el Hallel. La "pequeña" o "segunda Pascua" se celebraba el 14 de Iyyar por aquellos que no habían podido asistir a la celebración de la Pascua (Habla a los hijos de Israel y diles: "Si alguno de vosotros o de vuestros descendientes está inmundo por causa de un muerto, o anda de viaje lejos, puede, sin embargo, celebrar la Pascua al SEÑOR.[…]Números 9:10).
La fiesta de los tabernáculos duraba ocho días (Tishri del 15 al 22), de los cuales el primero y el último eran festividades plenas y las otras semi-festivas. La oración musaph y el Hallel se recitaban cada día; las características distintivas eran la comida y dormir en cabañas, portar una palma de mirto y ramas de sauce y un limón. El séptimo día era reconocido como el día de los sauces, ya que era el día en el que el suelo era golpeado con ramas de sauce. En el período post-talmúdico los judíos portaban palmas y cantaban himnos especiales con el estribillo Hosanna. En Babilonia, donde el Pentateuco era leído en un año, la conclusión de la lectura tenía lugar en lo que era el noveno día de la festividad, que daba origen a la fiesta del "regocijo de la Torah."
La fiesta de la dedicación (kisleu 25-Tebet 3) fue instituida por Judas Macabeo (1 Macabeo iv:59) para celebrar la rededicación del santuario y según 2 Macabeos i.9,18; ii.10; x.8, era generalmente observada portando ramas y cantando canciones de alabanza. El 1 Salmo. Cántico para la dedicación de la Casa. Salmo de David. Te ensalzaré, oh SEÑOR, porque me has elevado, y no has permitido que mis enemigos se rían de mí. 2 Oh SEÑOR, Dios mío, a ti pedí auxilio y me sanaste. 3 Oh SEÑOR, has sacado mi alma del[…]Salmo 30 parece por su título haber sido compuesto especialmente para esa ocasión. La tradición judía impone la recitación del Hallel y la shemoneh 'esreh diariamente, pero no la cesación del trabajo ni la oración musaph. Josefo la denomina la "fiesta de las luces" y en cada casa al menos una lámpara se encendía y se colocaba ante la casa. Purim era celebrada en un día entre el 11 y el 15 de Adar, recordando la liberación relatada en el libro de Ester. Se recitaba el shemoneh 'esreh y era obligación universal leer o escuchar el libro de Ester. Era una festividad marcada por la donación de regalos y limosnas.

Ayunos.
En el Día de la Expiación el alimento, el trabajo y la unción estaban prohibidos durante las 24 horas; las oraciones musaph y neila (nombre dado al último de los servicios en el Día de la Expiación) se pronunciaban y la confesión de pecados caracterizaba las oraciones de ese día. Matar un gallo, que se hace ahora en el ritual, es de origen post-talmúdico. Otros ayunos eran tanto públicos como privados. En Tierra Santa el único público a partir del Día de la Expiación era el 9 de Ab, observado en conmemoración de la destrucción del templo por los caldeos y los romanos y la toma de Bittir en la insurrección de Bar Kochbá. Desde principios del mes lo agradable quedaba eliminado, mientras que la semana en la que el 9 caía era de lamentación. El día octavo de Ab había abstención de vino y carne y en el noveno ayuno total. En Babilonia el 17 de Tammuz era de ayuno público, mostrando la captura de Jerusalén por los caldeos (En el año undécimo de Sedequías, en el mes cuarto, a los nueve días del mes, se abrió brecha en el muro de la ciudad.[…]Jeremías 39:2) y el establecimiento de un ídolo en el templo por los romanos; aquí, también, el tres de Tishri se observaba para conmemorar el asesinato de Gedalías (se levantó Ismael, hijo de Netanías, y los diez hombres que estaban con él, e hirieron a espada a Gedalías, hijo de Ahicam, hijo de Safán, y mataron al que el rey de Babilonia había puesto para gobernar sobre la tierra.[…]Jeremías 41:2), también el 10 de Tebet se conmemoraba mediante un ayuno el día del comienzo del asedio caldeo de Jerusalén. Claramente, tras la destrucción de Jerusalén por los romanos, los antiguos ayunos mencionados en Así dice el SEÑOR de los ejércitos: "El ayuno del cuarto mes , el ayuno del quinto, el ayuno del séptimo y el ayuno del décimo se convertirán para la casa de Judá en gozo, alegría y fiestas alegres. Amad, pues, la verdad y la paz."[…]Zacarías 8:19 fueron reavivados. El ayuno del 13 de Adar, conmemorando el día en el que, según el consejo de Amán, los judíos habían de ser destruidos, no es antiguo. Los palestinienses parecen haber tenido tres días de ayuno después de Purim (lunes, jueves y el siguiente lunes), mientras que los judíos babilónicos lo celebraban por adelantado. Días extraordinarios de ayuno podían ser señalados por una comunidad en tiempo de desastre, pero no podían caer en sábado, luna nueva o días festivos; más aún, los días de ayuno no se sucedían entre sí sin la interposición de otros días. El servicio público de un ayuno era celebrado abiertamente y los participantes ponían cenizas sobre sus cabezas. Había exhortación al arrepentimiento, el shemoneh 'esreh, incorporándose seis selecciones de la Escritura y bendiciones; también surgió una oración con 24 bendiciones.

El calendario judío.

El establecimiento del calendario fue reclamado como prerrogativa por los judíos palestinienses y el anuncio de la luna nueva se hizo en tiempos antiguos mediante fogatas y posteriormente por mensajeros, aunque sólo en los seis meses en los que había festividades. Los meses más importantes en la fijación del calendario eran Nisan y Tishri, ya que la indicación de los días de celebración señalada por la ley dependía de ellos. Fuera de Tierra Santa, las observaciones cubrían dos días (salvo el Día de la Expiación) a causa de la incertidumbre en cuanto al tiempo del comienzo del mes. Pero debido a la intercalación de un mes en ciertos años, el calendario era confuso y el primer sistema fijo fue introducido por Hillel II (c. 350 d. C.), quien fijó los años que deberían tener seis meses con 29 y 30 días y qué años tendrían cinco y cuáles siete meses con 29 o 30 días. Aunque usualmente se señala que desde el segundo siglo antes de Cristo los judíos emplearon la era griega y 1 Macabeos usa este método para computar el tiempo, hubo posteriormente en uso en Tierra Santa varias eras. El método de computar desde la creación es medieval en origen, siendo equivalente el año de la creación al 3761 a. C.